El servicio de diligencias en Piedras Negra

0
267

Rigoberto Losoya Reyes.
ed. 355, septiembre 2018

Antes de la llegada del ferrocarril, la diligencia era la forma más común de transporte de pasajeros en la región y también se empleaba para el envío y recepción de valores, documentos y objetos personales.

Las empresas propietarias de la línea de diligencias contrataban hombres armados con rifles o escopetas para custodiarla durante la travesía debido a la inseguridad en los caminos en el norte de México. Inclusive, algunos pasajeros contrataban su propia escolta para el traslado de dinero y armas.

La falta de vigilancia en los caminos daba rienda suelta a las gavillas de ladrones que fijaban su mirada en la línea de diligencias que representaba un botín muy oneroso. Este tipo de incidentes nos recuerda la famosa novela de Manuel Payno titulada “Los bandidos de Río Frío” entre muchas de las historias que narra en la misma, describe los sufrimientos de los pasajeros de la diligencia durante su travesía y de cuando son víctimas de los ladrones.

El modelo del carruaje que mayormente se utilizaba era el Concord Stagecoach fabricado en los Estados Unidos de Norteamérica, por la empresa Wells Fargo & Company que llegó a dominar el mercado. Este mismo modelo fue utilizado en México. No cualquiera reunía los requisitos para ser conductor de una diligencia, además de la habilidad de controlar a los caballos, debería ser fuerte, corpulento y dispuesto a arriesgar su vida en contra de los ladrones, resolver todo tipo de incidentes que se presentara durante la ruta y soportaban todo tipo de clima, frío y calor. Acostumbraban a llevar abrigos de piel.

Esta población fronteriza recibía visitantes de otras ciudades entre ellos agentes comerciales que solían realizar negocios con los empresarios de la región y requerían de un servicio de transporte, fue así que, con la apertura de una línea de diligencias, se incluyó esta población en su itinerario. El punto de origen era Monterrey y el destino final era San Antonio Texas.

El 14 de julio de 1867, se inauguró la ruta que era por Lampazos y Piedras Negras, teniendo el viaje una duración de 6 días para los 843 km. Salía de Monterrey el 14 de cada mes y de San Antonio el 1º del mes. Viajar en una diligencia tampoco era del todo cómodo: cabían 18 personas, de las cuales 9 iban sentadas en el techo de la carroza y llevaban hasta gallos de pelea.

Debido a los ataques de indios en el desierto, había trechos que debían realizarse sin paradas y sin abastecerse de agua, tramos tan largos como 144 km (todo un día de recorrido). Las diligencias que fueron apareciendo a lo largo del siglo XIX ceden su paso cuando las vías férreas son tendidas. Su aparición, tardó mucho en llegar al norte, debido a una población dispersa, pobre, guerras continuas contra los apaches, la orografía difícil y desértica, y sobre todo, por las compañías fleteras que transportaban mercancías y personas.

Fuentes consultadas:

González Y., Miguel Angel. (2017) Villaldama Al Paso Del Tiempo. Sarasota, FL.Design Publishing Inc.
Payno, Manuel. (1973). Los bandidos de río frio. México. Porrúa.
The Wells Fargo Stagecoach. Recuperado de https://www.wellsfargo.com/about/corporate/stagecoach
Vizcaya, Isidro (2010) Un siglo de Monterrey. 1810-1910. Monterrey, N.L. Comisión Estatal para la Conmemoración del Bicentenario del inicio de la Independencia Nacional y el Centenario de la Revolución Mexicana.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here