Bazucazo a la puerta del antiguo colegio de San Ildefonso

0
127

José Luis Rodríguez Flores.
ed. 355, septiembre 2018

La inmensa mayoría de los mexicanos, recordamos con respeto y admiración la fecha histórica del 2 de octubre de 1968, cuando un grupo nutrido de jóvenes inquietos reunidos en la plaza de las Tres Culturas de la unidad habitacional Tlatelolco en un mitin estudiantil, con la justa demanda de 6 puntos al Gobierno de Gustavo Días Ordaz, cuando un helicóptero lanzó una luz de bengala, señal con la que el grupo paramilitar del batallón Olimpia compuesto por agentes del gobierno federal, iniciara una escaramuza y disparos indiscriminados en contra los estudiantes, provocando una masacre y la detención ilegal de decenas de estudiantes y cateos en casas de la unidad Tlatelolco, pero hay otra fecha anterior, significativa, que la pasamos por alto y es el 30 de julio de 1968.

Ese día el ejército perpetró el famoso bazucazo contra la preparatoria número 1, y contra la puerta del antiguo Colegio de San Idelfonso, emblemático edificio que data de 1583, destruyendo la puerta Colonial Barroco, magnífica obra de arte labrada en el siglo XVIII, si bien la comparación es odiosa, a veces hay que hacerla, con la famosa puerta de Alcalá de Madrid, España; hay que destacar que la puerta de la prepa 1 logró perdurar las guerras de Independencia, Reforma y Revolución, además allí fue donde cien años antes Benito Juárez inauguró la Escuela Nacional Preparatoria, pocos en la actualidad lo recuerdan, pero este hecho sería el inicio de hostilidades entre los estudiantes mexicanos que demandaban mayor democracia y el ejército.

Tras un convulsivo día, el 29 de julio de 1968, que los periódicos, Excélsior, El Universal, y otros medios, en primera plana daban la noticia de los trágicos sucesos, de la toma de más de 200 camiones, saqueos indiscriminados a comercios, y que entonces en el aparente asalto de las armerías de Donceles y Justo Sierra, se escuchaban balazos por doquier, luego ya más agitada la noche de aquel trágico 29 de julio de 1968, hechos que dieron pie, y ocurriera en aquel momento el artero referido bazucazo, que facilitó el inicio del conflicto, y que además sería parteaguas para que las fuerzas armadas y el ejército se apoderaran de las preparatorias 2, 3 y 5 de la UNAM, así como de la Vocacional 5 del IPN.

El general José Hernández Toledo, comandante del batallón de fusileros paracaidistas fue el designado para dirigir los hechos, tanto el bazucazo como la represión en general, de aquel 30 de julio de 1968, que fue el regente del Distrito Federal Alfonso Corona del Rosal quien solicitó la intervención militar.

Ante tales hechos de violencia, el entonces rector de la UNAM José Higinio González Barros Sierra y Agustín Yañez titular de la Secretaría de Educación, acordaron el cierre temporal de las preparatorias y vocacionales aludidas.

Probablemente entre otras, una de las causas que incidirían en estos trágicos y funestos acontecimientos, lamentables para nuestro país, ocurridos el 29 y 30 de junio de 1968, serían la remembranza de los hechos acaecidos en la toma del cuartel de Moncada el 26 de julio de 1953 en nuestro país hermano Cuba. Cabe destacar que es Cuba donde actualmente se desempeña como Embajador de México en el país caribeño, haciendo un papel decoroso, el Lic. Enrique Martínez y Martínez, quien además fue Diputado por Coahuila y antecedió a Humberto Moreira gobernando el Estado de Coahuila de 1999 a 2005.

Por otro lado, trágico sería aquel 24 de agosto de 1961, cuando en la Habana, Cuba fue ultimado arteramente quien también fuera Diputado por el Estado de Coahuila, y espléndido poeta: el Lic. Jesús Flores Aguirre, quien entre otros libros y poemas editó Once Poetas de la Nueva Extremadura y además Fundó en aquellos años, la peña “Amigos de Ramón López Velarde”.

joseluisrf1@hotmail.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here