¿País en ruinas o en crisis?

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por Fidencio Treviño Maldonado.
ed. 356, octubre 2018

 

 

En el cuento la tortuga le gana al conejo, pero es puro cuento, la realidad es otra muy distinta

 

Dicen que no hay crisis que aguante ocho o más horas diarias de trabajo, tal vez esto sea en otras latitudes, porque en México millones de habitantes se esfuerzan y trabajan por más de ocho horas al día y la miseria les pisa los talones. Comentan algunos estudiosos que las crisis se pueden superar, que como las nubes son pasajeras y que de ella se puede aprender y usan la frase de Nicolás Maquiavelo “Lo que no te mata te hace más fuerte”, aplicada tal vez al pensamiento de los filósofos, porque en este país la realidad mata la ficción y acaba con todas las corrientes filosóficas, políticas, teológicas, metafísicas, sociales y económicas. La costumbre de ser pobre, estar eternamente en crisis, por generaciones vivir entre ruinas como aquellos “Los Hijos de Sánchez”, de los que habla el antropólogo Oscar Lewis, parece ser eterna, constante y permanente.

La falta de servicios médicos (en todos los rublos) en cientos de los hospitales y clínicas, pagados por el pueblo y administrados por la clase gobernante, ¿está en crisis o en ruinas? El sistema educativo nacional, desde preescolar hasta las universidades públicas, un fracaso total, miles de escuelas en ruinas, educando para las maquilas y monopolios, sistema educativo con la falta de todos los servicios, incluyendo en algunas instituciones educativas con ausencias de profesores, la crisis de la educación en manos del SNTE y los ineptos de la SEP.

Sistema jurídico en eterna compra venta de justicia “Para los amigos y poderosos, gracia y justicia, para los pobres y desamparados todo el peso de la ley”. Fracaso del combate a la delincuencia que como resultado da un perverso y oscuro resultado, con miles de muertos, millones de asaltos, secuestros y desaparecidos. Cárceles a reventar, hacinados, repletas de indiciados y presuntos culpables con años de estar encerrados y sin dictarle sentencia, la apatía y ruindad de las agencias del M. P. y negocio de muchos jueces para dejar salir a peligrosos maleantes y algunas veces cubriendo a cientos de funcionarios que rapiñaron al erario. Las redes de la justicia nacional atrapa a puros charalitos y sardinas, los peces grandes ni con anzuelo caen. Los malandros como Juan en sus casas, sobre todo en las fronteras del norte en donde muchas bandas se dan el lujo de cobrar “Paso por Carretera”, en las narices de federales de Caminos, los cuerpos de policía y a unos metros de algún retén de soldados, las fugas de los reclusorios son cotidianos. Los fideicomisos, empresas, proyectos, programas y comisiones fantasmas son los únicos que están en la cúspide de la pirámide de la abundancia y, para desgracia del pueblo es quien sostiene a estos tartufos y pillos, siempre sobreviviendo entre crisis y ruinas con la rodada cuesta abajo, hasta los escurrideros del apestoso drenaje social. Mientras millones de pequeños burócratas atrapados en la telarañas de Infonavit, de Fovissste, préstamos engañosos y cobrados cual si fueran tiendas de raya en donde si no reclama el afectado la cuenta es interminable e impagable.

La engañosa y mortal trampa en que se tiene empantanado al pueblo es cuando la Casta Divina que gobierna dice que el Sistema nacional está fuerte, que navega en aguas mansas que es garante del patriotismo y que se legisla y gobierna para todos, cuando la verdad tangible es que siguen con la perorata de que la crisis es mental y que el país está de maravillas como nunca. Se dan informes manejados por los medios pagados con cifras dignos de tenerlos un país de primera, cuando los servicios y servidores, funcionarios y gobernantes  no llegan ni siquiera a ser de cuarta o de sexta categoría, en esto también estamos en crisis y viviendo una ruindad perversa y siempre con el Jesús en la boca y la espada de Damocles sobre nuestra cabeza pendiendo de un hilo muy delgado.

AMLO sabe muy bien que el paquete que está por recibir es una caja de Pandora, por la esquina que le abra saldrá un demonio y dentro sin duda el hedor le helara las venas, es decir ¿si el país no está en ruinas, entonces estará en crisis?, es decir cualquiera de los dos destinos testamentarios está difícil, más no imposible, por algo somos la raza de bronce, no por el color, sino por el aguante. 

kinotre@hotmail.com

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