Saltillo y el 68 (Segunda parte)

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por J. Jesús Santos González.
ed. 357, noviembre 2018

A 50 años de distancia, no recuerdo si el viernes 27 de septiembre de 1968, la prensa local encabezada por “El Sol del Norte”, perteneciente a la cadena García Valseca controlada por el gobierno, se refirió a la Mesa Redonda celebrada un día anterior en la Sociedad Manuel Acuña, con el fin de informar y debatir sobre el movimiento estudiantil de aquel histórico año.

Lo que si recuerdo es que al menos en la escuela preparatoria nocturna -donde el que esto escribe cursaba el 4º grado de bachillerato-, a los alumnos que habíamos tenido la fortuna de asistir a dicho evento, nos interesaba concurrir primero al mitin a celebrarse ese día a las 7:00 p.m. en la Plaza de Armas, y después a la manifestación que partiría de dicho lugar a las instalaciones de la entonces comandancia de policía ubicada en la calle de Bravo, antes de llegar a la calle de Venustiano Carranza, hoy Manuel Pérez Treviño, con el propósito de exigir la liberación de los estudiantes que en la Mesa Redonda se dijo se encontraban ahí detenidos.

Más para muchos preparatorianos de mi grupo de la preparatoria nocturna, para asistir a tal evento se presentaba un problema, y éste era el horario de clases que principiaban a las 6:00 p.m., con la de Inglés, problema que por fortuna salvamos, pues siendo el profesor Ernesto Duque Medina su titular, dicho maestro -desde entonces entrañable y de gran estima-, no solo accedió a mi petición de concedernos permiso, sino que a los interesados nos urgió a hacerlo de inmediato, diciéndonos que era más importante aquel mitin y manifestación, que la hora clase de su curso bien podía ser repuesta, mientras el mitin y la manifestación no.

Salvado tal escollo, en un santiamén llegamos a la Plaza de Armas, justo antes que el reloj de la Capilla del Santo Cristo marcara las 7:00 p.m., hora fijada para el inicio del mitin que conforme a lo acordado un día anterior en la Mesa Redonda, presidiría el Lic. Armando Fuentes Aguirre, quien en su calidad de moderador de dicho evento, se había comprometido a hacerlo.

Pero los minutos pasaban sin que el mencionado mitin diera principio. Mientras tanto, a fin de hacer tiempo, los organizadores empezaron a informar sobre las últimas novedades del movimiento estudiantil a los cerca de 800 estudiantes que para esa hora abarrotábamos la Plaza de Armas.

Conforme transcurrían los minutos, la inquietud por el inicio del mitin aumentaba, como también el interés por ver el arribo de Abraham Nuncio Limón, el presbítero Antonio Usabiaga, Jesús Oranday Cárdenas y Francisco Javier Ramos Ramírez, quienes un día anterior habían intervenido en la Mesa Redonda, y se daba por hecho que participarían.
En ese entonces, la Plaza de Armas tenía en sus extremos de sur a norte, divididas por la fuente de la Ninfa, dos jardineras rectangulares de granito pulido con escalones, que el público utilizaba como bancas para presenciar y disfrutar las audiencias dominicales de la banda de música del Gobierno del Estado.

Esa noche, ante el lleno total que registró dicho sitio, pude encontrar lugar en la esquina de las calles de Hidalgo y Juárez, y desde ahí presencié como el Lic. Fuentes Aguirre, cerca de las 8:00 p.m., apareció por la calle de Hidalgo a la altura del Casino, acompañado de varias personas que por su edad y vestimenta no tenían el tipo de estudiantes, y en su compañía, cruzó la calle de Hidalgo, tomó la de Juárez rumbo a Palacio de Gobierno, y se dirigió al estrado o templete ubicado frente a dicho recinto, solo para anunciar con la emoción del momento a los cientos de estudiantes presentes -palabras más, palabras menos-, que era más útil al movimiento estando libre que detenido, y sin dar más explicaciones, bajó del estrado y se retiró del lugar en compañía de las personas con las que había arribado.
Ante tal circunstancia, los que hasta ese momento habían estado haciendo uso del micrófono, exhortaron a iniciar la marcha a las instalaciones de la comandancia de policía, la cual se realizó en perfecto orden.

¿Quiénes encabezaron la manifestación?, ¿Quiénes eran los detenidos? No lo supe, lo único que recuerdo es que el contingente estudiantil, ocupó toda la calle de Bravo, desde Juárez hasta Pérez Treviño, y gracias a ella los detenidos fueron liberados.

Días después, se tuvo información que la Mesa Redonda había sido infiltrada por agentes de Gobernación, quienes emprendieron contra los que en ella participaron una persecución al estilo de la época con afectación de su libertad personal, pues mientras Francisco Javier Ramos Ramírez ha revelado que se vio obligado a permanecer escondido varios días, y pudo evitar finalmente ser detenido gracias a la intervención del capitán Lemuel Burciaga, Abraham Nuncio admitió recientemente haber estado detenido en las instalaciones de la Sexta Zona Militar, de donde fue liberado por gestiones de su familia, mientras que la alumna de la Normal que preguntó al Lic. Fuentes Aguirre si estaba dispuesto a encabezar la manifestación, al parecer no sólo fue detenida, sino también consignada al Juzgado de Distrito de Piedras Negras.

En ese ambiente de inseguridad y falta de respeto a las garantías individuales para los que en ellos participaron, concluyeron una semana antes del desenlace trágico y sangriento del 2 de octubre que todos conocemos, aquellos y únicos hechos que vivió hace medio siglo la ciudad de Saltillo, con motivo del movimiento estudiantil de 1968.

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