Mostrando el músculo

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Sólo bastó que Ricardo Monreal dijera que a los bancos se les iban a quitar
los cobros excesivos.

por Fidencio Treviño Maldonado.
ed. 358, enero 2019

Si quieres que te teman, sólo muestra tu rostro al natural.
José Stalin.

Para muestra sólo un rasguño de lo que las garras pueden hacer y el contingente que manda en el Senado de la República y en todo el H. H. Congreso de la Unión llamado Morena, sólo le bastó con su jefe o pastor en turno, Ricardo Monreal decir que a los bancos del país se le iba a quitar los cobros excesivos en sus movimientos hacia los ciudadanos y empresas, para que salieran de sus cavernas estos exprimidores del pueblo a poner el grito en el infierno y cielo. Todo fue una obra bien ejecutada, los actores estuvieron a la altura del guión y el tinglado “Estrado del Senado” en todo su esplendor y a todas luces. ¿Qué fue ésto? No se necesita ser un ducho en política, menos en esta aldea en donde las señales de humo son muy atendibles y lo que Morena hace es mostrar músculo, es gritar que están presentes y que si a los banqueros les hace esto, que no les podrán hacer a otras empresas o empresarios que se quieran pasar de listos con el pueblo, en palabras coloquiales “No se la van a acabar”, como sucedió en el tan traído y llevado Nuevo Aeropuerto.

Desde hace años, es conocido por todos de que los bancos joden a los ciudadanos, a muchas empresas, inclusive a instituciones -Infonavit, Fovissste, al mismo SAT- y algunos sólo les queda decir ante la inoperante, los fraudes, los cobros tan altos por cualquier movimiento que se lleve a cabo “que los bancos son un mal necesario”, es decir una lucha perdida ante este pulpo. Cuando en voz de Ricardo Monreal desde la tribuna del Senado se dá el anuncio de que los bancos tendrán que recular con los altos cobros por los servicios que vende la comisión bancaria a los ciudadanos, pronto en menos de lo que canta un gallo, llorando anunciaron los banqueros que esas medidas los llevaría a tener pérdidas millonarias, confesión que estos señores pensaron en voz alta al afirmar y reconocer que en verdad los cobros por cualquier movimiento, retirar o depositar, recibir o mandar dinero, hacer pagos, tanto en cajas, en tarjetas, en despachadores y cajeros el cobro es sustancial y el más caro que en cualquier país, sin embargo también parece ser que a nuestros dignos representantes (Senadores y Diputados), una vez pasado esta muestra de poder, las aguas tomaron el cause o nivel normal y el pueblo seguirá sumido y aplastado por los insaciables tiburones que no perdonan un sólo centavo, algunos paleros de los banqueros, columnistas e editorialistas, quisieron amarrar navajas entre el jefe de los Senadores, Ricardo Monreal y el pastor de los Diputados Federales, Mario Delgado, cosa que también fue para el despiste o hacer más melodrama, como en la lucha libre “Puro camuco”.

Fue necesario que el próximo jefe de la aldea, Manuel López Obrador saliera a la palestra a decir que no iba a suceder nada de eso, para que la bolsa de valores detuviera su caída libre y sin red de protección, y que el peso también dejara de sudar y todos felices y, sólo los pendejos no entendieron que por medio de sus voceros el Peje estaba mandando un mensaje no muy subliminal y si muy ríspido a todos su detractores que manejan la lana en el país: “Ojo, mucho ojo, que a mi curva, bola rápida o pitchada de nudillos no la van a poder batear”, y para muestra apenitas lanzó una bola lenta, guardando el brazo para cuando aparezcan mejores y menos timoratos bateadores.

Qué lástima que el que se fue no saliera al balcón, cuando menos a defender a quienes (banqueros) por varios años lo protegieron y le quitaron algunos golpes, le cuidaron la espalda, le espantaron y escondieron fantasmas, le guardaron información e hicieron de los números como quisieron con tal de que se marche limpio, tal vez si Peña Nieto en esos momentos hubiese abierto la boca en defensa de los banqueros y, tal vez los PRIistas también recibirían alguna esperanza de que su partido está vivo y renacer las esperanzas de defender a los que siempre defendieron a pesar de que los banqueros seguían y siguen fregando y jodiendo al pueblo, si no que le pregunten a los 16 Estados incluyendo Coahuila con deudas impagables, sólo cambia de nombre el banco al que la cuenta pasa y ¿Sabe usted cuánto cuesta nada más cambiar una cuenta como del Estado de Tamaulipas que es de 17,000 millones?, les costó a los tamaulipecos 107 millones el traslado. ¿Cuánto costaría en Coahuila cambiar de banco la cuenta y adeudo de 38,000 millones? y la pregunta indebida e incómoda es ¿y la comisión o el equipo de transparencia? Bien, durmiendo el sueño de los justos y al igual que el ISSSTE y el IMSS, curados en salud. ¡No pos pobrecitos banqueros! hay que darles una manita, como aquella que les dio el orgullo de los PRIistas, Carlos Salinas de Gortari. Pero ahí está el equipo de Morena mostrando el músculo y si con un estornudo de éstos ya les dio tos, como dijo el filósofo de mi rancho: “Pos hay que esperar que los mojen con agua fría”.

kinotre@hotmail.com


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