Las fichas electorales 2019

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por Armando Montalvo Olivo.
ed. 359, febrero 2019

El panista Marcelo Torres Cofiño y Luis Fernando Salazar Fernández, ahora miembro de Morena, son dos de los políticos laguneros en los que se apoya el gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís desde hace tiempo. La duración de estas amistades solo la conoce el propio Ejecutivo. Nadie más, mucho menos el secretario de Gobierno, José María Fraustro Siller.

Si algo saben los miembros de estos organismos políticos son los valores, la lealtad y la gratitud con que se maneja el primer priista de Coahuila desde que asumió el cargo.

Durante su carrera política el gobernador Miguel Ángel Riquelme
Solís ha hecho amistad con hombres y mujeres de diferentes partidos

Y si alguien tiene duda solo hay que preguntarle cómo le ha ido a la ex regidora panista y de otros partidos, la torreonense, Verónica Soto Díaz, actual directora del Teleférico Torreón. Igualmente, priistas y panistas aseguran que tiene el permiso para expender cerveza en el Estadio Corona donde juega el equipo de futbol profesional Santos Laguna.

La unión PRI-PAN no es de extrañarse, porque la ahora empresaria lagunera, tiene raíces en esta Región Sureste, porque es hermana del priista, José Ángel Soto Díaz, actual director de Bacheo del Ayuntamiento de Ramos Arizpe, y tía del tesorero municipal, Jorge Soto Duarte.
Durante su carrera política Riquelme Solís ha hecho amistades con hombres y mujeres empadronados en partidos políticos diferentes, aunque algunos de ellos salieron del escenario porque sus agrupaciones de plano salieron del padrón estatal al no conseguir nunca el voto de los coahuilenses. Pero, saben y tienen presente que el Ejecutivo cumple lo que promete.

Y un ejemplo claro de esto, es el ex presidente del Congreso del Estado, Samuel Rodríguez Martínez, quien a pesar de que tuvo una “ruptura pasajera” con el Gobernador decidió borrar el episodio de cuando renunció a la diputación y a la presidencia en la actual Legislatura, porque uno de los asuntos que lo incomodaron fueron las negociaciones que hizo con el panista Torres Cofiño en el 2018.

La lectura de la nueva asignación laboral que recibió del Ejecutivo en la Comarca Lagunera con sede en la ciudad de Torreón, revela que efectuará las acciones necesarias para apuntalar y proyectar a Eduardo Olmos Castro para que cumpla con su misión encomendada.

Incluso, no está descartado que el ex alcalde torreonense participe en el próximo proceso electoral 2019-2010, que inicia el próximo 1 de noviembre en el que se elegirán diputados locales. Y no se duda que podría llegar a la presidencia de esa legislatura. Pueden pasar escenarios significativos de aquí en adelante.

Lo que sí, es una realidad que no se puede ocultar entre los priistas coahuilenses, que les provoca envidia y hasta ira, es que el Ejecutivo cada vez tiene colaboradores muy cercanos a quienes escucha y no necesariamente se formaron al interior del Partido Revolucionario Institucional. Ahí, tiene a otro ex panista y ex diputado local, Simón Gutiérrez Pérez. Aunque se maneja fuera de reflectores y discreto en todos los asuntos encomendados desde el primer día que asumió la gubernatura, Miguel Ángel Riquelme Solís, su labor política externa e interna tiene conforme al titular del gabinete coahuilense.

Por debajo de la mesa

El objetivo claro y la instrucción precisa de Palacio de Gobierno es debilitar políticamente al ex candidato en dos ocasiones a la gubernatura, Guillermo Anaya Llamas, que se va quedando solo en Acción Nacional, que quedó dividido completamente y más con la renuncia de Luis Fernando Salazar.
Sin embargo, Memo Anaya sacó adelante el proceso interno del PAN con artimañas para que su aliado incondicional, Jesús de León Tello ganara la presidencia del Comité Directivo Estatal, casi dos meses después de la elección que tuvo un resultado cerrado y con impugnaciones.

Las conclusiones de algunos blanquiazules es que inician el presente año, y determinan que Anaya Llamas no luce fuerte como en años anteriores. Su política individual con Marcelo Torres no es muy buena que se diga, porque lo tienen bien definido que primero es él, y Acción Nacional hasta el último.

La figura de Humberto y Rubén sigue presente en el plan polako del Ejecutivo aunque este último filtre que hace hasta lo imposible para imponer su forma de gobierno a lo largo y ancho de la entidad. Cuenta los meses para nombrar a gente de su equipo político en los puestos claves que hoy ocupan los recomendados de la administración anterior.

En Saltillo, Álvaro Moreira no cede en sus pretensiones de aspirar a un cargo de elección popular. Los mismos priistas se desconciertan con la actitud del hermano menor de la familia que gobernó Coahuila durante 12 años.

La diputada local, Azucena Ramos, aprovecha la dirigencia municipal del PRI para adentrarse en las colonias de esta capital. Si es disciplinada como lo ha sido, podría sorprender a la militancia en los próximos tres años.

El gobernador de Coahuila solo espera el día y la hora para ver la deserción de políticos formados en el priismo para unirse a la filas de Morena, en donde sigue imperando el desorden hasta ahora, porque los nombramientos vienen desde México, y no los otorga el súper delegado Reyes Flores Hurtado ni el senador Armando Guadiana Tijerina.

El escenario político de 2019 dará mucho de qué hablar en los próximos 11 meses, y el resultado de las elecciones que se realizarán el próximo año, marcarán el camino hacia la sucesión gubernamental en los próximos 5 años.

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