El neoliberalismo en México

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por Augusto Hugo Peña Delgadillo.
ed. 360, marzo 2019

No… Lo que hubo fue una sinrazón que fue llamada NEOLIBERALISMO. Se pretextó que beneficiando a las grandes empresas, éstas ya consolidadas, jalarían al progreso y al desarrollo a los seis millones de empresas micro y PYMES (pequeñas y medianas), cosa que no sucedió, porque las grandes empresas que se vieron beneficiadas no incidieron en el desarrollo y el progreso de los micro, pequeños y medianos empresarios, pero quienes resultaron perdedores, fueron los trabajadores, y no fue por causas y razones casuales sino que se diseñó por los gobiernos y grandes empresarios para su beneficio. Los últimos seis gobiernos de nuestro país se plegaron a los dictados del Consenso de Bretton Woods (Banco Mundial y FondoMonetario Internacional) afectando el bienestar del pueblo.

Respecto al gasto público sucedió lo mismo, se gastó de más en cosas innecesarias y más que gasto fue un despilfarro en salarios y gasto corriente, pues mientras la nómina de los burócratas aumentó un 87% en los últimos 18 años -tres sexenios-, los salarios de los 30 millones de trabajadores informales y de los 13 millones afiliados al IMSS se incrementó menos del 40% en el mismo lapso. Esta acción deliberada no fue ajena a los líderes de los obreros, campesinos y empleados, los que estuvieron coludidos con el gobierno federal y las cúpulas empresariales con el fin de contener el alza salarial a sabiendas que se estaba dañando el tejido social de forma desmesurada y, que el progreso y desarrollo del país serían afectados negativamente. En la economía nacional, hubo otros factores negativos los que incluso causaron más daño al tejido de la sociedad que el exiguo salario mínimo, me refiero a la corrupción Gubernamental/Empresarial y a la impunidad, lo que vino a dar como resultado mayor violencia, más inseguridad y cientos de miles de asesinatos, muchos de ellos perpetrados por el propio Estado.

La llegada de Fox a la presidencia relajó los controles de seguridad y ante la imposibilidad de que el PAN o el PRI ganasen las elecciones del 2006 para cerrarle el paso a la izquierda, Fox de la mano de la cúpula empresarial con la colusión de los medios de comunicación e información, llevaron a cabo otro fraude electoral igual de descarado del de 1988 para imponer al Chupa Cabras (Salinas de Gortari) en la presidencia; ahora colocaron en Los Pinos a un dipsómano alcoholizado hasta la médula, un Felipe Calderón con instintos sanguinarios, el que en medio de una de sus crudas, supongo, decidió combatir la delincuencia organizada con el ejército matando a diestra y siniestra a todo aquel que fuese sospechoso de pertenecer a los cárteles del narcotráfico y de paso a uno que otro enemigo de algunos políticos.

Para pagarle el favor al PRI, Calderón hizo hasta lo indecible para atacar a AMLO tildándolo, al igual que FOX, de ser un peligro para México, y volvieron a robarse la presidencia imponiendo a otro peor que Fox y Calderón, a un Peña Nieto más inepto y corrupto que cualquier presidente de los últimos 88 años, y con una tendencia a ocupar los espacios gubernamentales con personajes afines a él en los campos de la corrupción y el homosexualismo. En este sexenio del 2012 al 2018 se perpetraron más asesinatos que en el gobierno de Calderón y se vendieron bienes nacionales estratégicos como el Petróleo y la energía eléctrica, dejando a la Comisión Federal de Electricidad y a PEMEX, compartidas con empresarios nacionales y extranjeros asociados a la pandilla del Grupo Atlacomulco al que pertenece Peña Nieto y la familia del profesor Carlos Hank González. Nunca, ningún gobierno en los últimos 100 años incluyendo el de Victoriano Huerta, mostró más inclinación a traicionar la patria que el gobierno de Peña Nieto.

Por estas acciones que mencioné es que el PRI y el PAN perdieron toda posibilidad de ganar las elecciones del 2018; la gente estaba hasta la madre del PRIAN y optaron por votar por quien les prometía algo diferente como fue MORENA y AMLO, y estoy cierto que, si en las elecciones del año pasado no hubiese existido MORENA ni López Obrador, la gente hubiera votado por cualquier otro con tal de sacudirse la monserga del PRIAN. Todo mundo dice que el efecto AMLO ganó las elecciones pasadas y que en 31 de los 32 estados de la república MORENA logró más votos que cualquier otro partido, solo en Guanajuato el PAN le superó. Yo no creo que haya sido solo el efecto AMLO el que haya inclinado la balanza a favor de MORENA, estoy seguro qué mucho incidió en los resultados el hartazgo de la gente del PRI y del PAN, dos partidos que fueron antagónicos durante casi 50 años, pero que terminaron uniéndose con un fin espurio, cerrarle la entrada a la izquierda por medio de fraudes electorales. O, ¿usted qué opina al respecto, estimado lector?

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