Partidos 2019 ¿La misma historia de siempre?

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por Juan Martínez Veloz.

Las elecciones locales 2019 están en marcha en cinco estados del país. Los partidos se encuentran en su etapa de selección de candidatos a los cargos de elección popular en disputa.

Se han presentado una serie de inconformidades con motivo de esta etapa en algunos partidos: Creemos que esencialmente es la misma controversia que se presentó en 2017 con motivo de la selección de candidato a Jefe de Gobierno en la Ciudad de México. En esa época escribimos en un artículo “Tropezones y Aciertos Políticos” lo siguiente:

“Otros damnificados políticos por el sismo en CDMX y por unas encuestas internas del partido MORENA es el Dr. Ricardo Monreal.

Previo al desastre natural del sismo en septiembre se había realizado un debate muy fuerte por la candidatura de ese partido a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad en el 2018.

Hay que destacar que el método selección de MORENA de candidato a Jefe de Gobierno no ha sido el mejor (aunque es un método frecuente en todos los partidos); si la selección de candidatos en los partidos es por encuestas, estas deben ser aceptadas por las partes y realizados por casas encuestadoras de prestigio. No es función de los partido realizar encuestas (ser juez y parte). 

CREEMOS QUE EN ESTA MATERIA LA RESPONSABILIDAD PRIMARIA Y DIRECTA ES DE LOS ORGANISMOS ELECTORALES (POR OMISION);  HAY UN DESCUIDO DEL INSTITUTO NACIONAL ELECTORAL (INE) Y DEL INSTITUTO ELECTORAL DE LA CDMX EN ESTE TEMA”.

El tema de los derechos de los militantes en los partidos políticos debe ser una prioridad de la siguiente reforma electoral. Aunque hemos avanzado mucho con la interpretación jurisdiccional no estamos en el nivel deseable y los conflictos que estamos viendo hoy en 2019 son una muestra de ello.

En el actual escenario de alternancia política en el que nos encontramos en 2019 se presentan zonas de penumbra en las cuales resulta necesario que la jurisdicción electoral se pronuncie, ya sea definiendo competencias o realizando propuestas sobre la experiencia de los casos planteados en los tribunales pues estas situaciones inciden en la indispensable equidad en la contienda electoral y en una mejor protección jurídica de los derechos políticos de los ciudadanos en la Constitución y ley electoral reglamentaria.

 Desde su primera edición en su obra clásica “Los Partidos Políticos” el politólogo francés MAURICE DUVERGER advertía sobre estas dificultades de la manera siguiente:

“Hay que aventurarse, pues, en un terreno virgen especialmente difícil. La organización de los partidos descansa esencialmente en prácticas y costumbres no escritas; es casi enteramente consuetudinaria. Los estatutos y los reglamentos interiores no describen nunca más que una pequeña parte de la realidad: raramente se les aplica de manera estricta. Por otra parte, la vida de los partidos se rodea de misterios, no se obtienen fácilmente de ellos datos precisos, incluso elementales. Se está aquí en un sistema jurídico primitivo, donde las leyes y los ritos son secretos, donde los iniciados los desnudan hurañamente a la vista de los profanos. Solo los viejos militantes del partido conocen bien los pliegues de su organización y las sutilezas de las intrigas que se anidan en ella.”[1]

 JAIME CÁRDENAS nos señala en su interesante obra “Crisis de Legitimidad y Democracia Interna de los Partidos Políticos” lo siguiente:

“Al lado de la imprescindibilidad y necesidad de los partidos en las democracias modernas, la realidad política nos sigue proporcionando estos datos ahí donde existe un sistema de partidos consolidados: férrea disciplina de los partidos hacia los parlamentarios; dependencia de los diputados a los grupos parlamentarios; elaboración de programas políticos y por tanto determinación de las decisiones políticas a cargo del partido; control casi absoluto del partido en la determinación de las listas electorales; monopolio de sanciones del partido hacia los afiliados; mandato imperativo de partido sobre los parlamentarios; tendencia a la oligarquizarían en el seno del partido; inclinación a sustraerse de los controles estatales; escasa regulación jurídica sobre el tema; desinterés ciudadano en la afiliación; afiliaciones colectivas; actitud de compromiso y de poca confrontación entre los partidos; configuración, en algunos casos, de partidos de “todo el mundo”; perdida de definición ideológica, desigualdad entre los partidos, y sobre todo de la lejanía de los ciudadanos y los centros de decisión política.”[2]

LEOPOLDO MARTÍNEZ HERRERA nos refiere que en la literatura política de nuestro país resulta por demás extraño y es considerado como una rareza cualquier texto que trate con cierta seriedad y sistematización el tema de la democratización interna de los partidos, ello tal vez suceda por las siguientes razones:

“La juventud de un verdadero sistema de partidos en México, no ha permitido la proliferación de una amplia e intensa vida partidaria, la cual una vez desarrollada, sin duda que llegaría atacar los temas vitales de dichas organizaciones políticas, tales como su papel y función en la vida política nacional, el grado de influencia en el diseño del modelo de país, así como el grado de autocrítica que han asumido los militantes respecto a la vitalidad y vigencia de su propio partido”[3].

Estimamos que dada la complejidad del tema, debe en primera instancia establecerse con claridad a nivel constitucional o legal cuales son los derechos fundamentales que deben de gozar los ciudadanos que se integren a una organización política.

Este aspecto nos remite de manera necesaria no solo a establecer la viabilidad de una reforma de carácter constitucional, sino también a contemplar la posibilidad de reformar la Ley de Partidos Políticos 2014 en la cual se desarrolle con toda acuciosidad y de manera específica los derechos de los militantes y las garantías mínimas con que se cuenta en algún tipo de procedimiento interno.

Respecto a la organización y funcionamiento interno, deben ser tomados en cuenta, principalmente los métodos democráticos de selección de candidatos y de dirigentes (REGULAR BIEN LAS ENCUESTAS Y ESTABECER LA OBLIGACION DE ELECCIONES PRIMARIAS EN LOS CARGOS MAS RELEVANTES).

juanmartinez_veloz@yahoo.com


[1] Duverger, Maurice, Los Partidos Políticos, Fondo de Cultura Económica, 1a. edición en francés 1950, México, 1974, p. 12.

[2] Cárdenas Gracia, Jaime F: Crisis de Legitimidad y Democracia Interna de los Partidos Políticos. Fondo de Cultura Económica, México, 1992, p. 14.

[3] Martínez Herrera, Leopoldo y González Reynoso, Fernando: La Política en Baja California, Ed. Busca Libros, Baja California, 1998, p. 43.

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