{"id":19098,"date":"2021-12-16T17:22:40","date_gmt":"2021-12-16T17:22:40","guid":{"rendered":"https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/?p=19098"},"modified":"2021-12-16T17:22:42","modified_gmt":"2021-12-16T17:22:42","slug":"resolanas-y-tolvaneras-de-la-laguna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/2021\/12\/16\/resolanas-y-tolvaneras-de-la-laguna\/","title":{"rendered":"Resolanas y tolvaneras de la laguna"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>Higinio Esparza Ram\u00edrez.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDinosaurios\u201d calificaban con desd\u00e9n a los viejos reporteros los j\u00f3venes reporteros&nbsp;&nbsp; egresados de las facultades de periodismo ca\u00eddos de rebote en las salas de redacci\u00f3n, adem\u00e1s de acusarlos de corruptos e intocables en las fuentes informativas y en el rengl\u00f3n publicitario.<\/p>\n\n\n\n<p>En uno de los textos que aparecen en el libro&nbsp; \u201cSoles y Resolanas\u201d del escritor lagunero Jaime&nbsp; Mu\u00f1oz Vargas, una colega actualmente radicada en Valencia, Espa\u00f1a, (Margarita Morales Esparza-p\u00e1gina 283) se refiere con l\u00e1tigo period\u00edstico y sin distinci\u00f3n alguna a los reporteros de la \u201cvieja guardia\u201d que tambi\u00e9n fueron j\u00f3venes como lo son ahora todos los que representan a las nuevas generaciones que entraron al relevo, con la enorme diferencia de que aquellos se forjaron en la calle, sobre la marcha, con una vocaci\u00f3n que surgi\u00f3 de forma natural en una temprana etapa de sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tolvanera-1024x640.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-19099\" width=\"512\" height=\"320\" srcset=\"https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tolvanera-1024x640.jpg 1024w, https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tolvanera-300x187.jpg 300w, https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tolvanera-768x480.jpg 768w, https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tolvanera-696x435.jpg 696w, https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tolvanera-1068x667.jpg 1068w, https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tolvanera-672x420.jpg 672w, https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tolvanera.jpg 1140w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Los entonces j\u00f3venes emp\u00edricos maduraron y envejecieron en el oficio period\u00edstico y la titularidad de las fuentes no se la adjudicaron en forma arbitraria, pues la facultad de otorgarla correspondi\u00f3 a los directores y jefes de redacci\u00f3n en turno. Esa posici\u00f3n les permiti\u00f3 un manejo m\u00e1s cercano a los sucesos acaecidos en cada \u00e1rea o sector a su cargo, y es falso que esas fuentes representaran un \u201clegado de por vida\u201d a las que ning\u00fan \u201cextra\u00f1o\u201d ten\u00eda acceso, de acuerdo con el se\u00f1alamiento de la periodista que ahora respira aires europeos. (Hab\u00eda, adem\u00e1s, derechos de antig\u00fcedad asentados en los contratos colectivos de trabajo)<\/p>\n\n\n\n<p>Los compa\u00f1eros vilipendiados no tuvieron escuela de periodismo, fueron emp\u00edricos y no es cierto que comenzaron -en mis tiempos y en mi esfera, aclaro- en los talleres de los tres diarios locales m\u00e1s importantes de la \u00e9poca si es que se refiere a los talleres de formaci\u00f3n, linotipos, prensa y grabado en zinc.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso s\u00ed, al menos uno de ellos fue voceador y de ah\u00ed salt\u00f3 a la redacci\u00f3n como reportero de las fuentes oficiales. Otros llegaron directamente como aprendices, guardias nocturnos y encargados de las corresponsal\u00edas transmitidas por tel\u00e9fono, tel\u00e9grafo o de viva voz. Hab\u00eda fuentes policiacas, de sociales, agropecuarias, etc\u00e9tera, con un titular y un suplente para cubrir descansos o ausencias por enfermedades y vacaciones. Todos progresaron sin impedimento alguno por parte de los viejos reporteros a quienes reemplazaron en su momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Es innegable que la llegada de los universitarios a las salas de redacci\u00f3n, provoc\u00f3 escozor, rechazo y envidia, porque no entend\u00edamos la profesionalizaci\u00f3n de una carrera que aprendimos fuera de las aulas especializadas y sin sometimiento alguno a los horarios de entrada y salida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa asignaci\u00f3n de fuentes de trabajo que ten\u00edan esos reporteros como legado de vida, era espacio intocable para los nuevos reporteros. Las pr\u00e1cticas de corrupci\u00f3n en que incurr\u00edan constantemente con sus respectivas fuentes (de las) que recib\u00edan favores, d\u00e1divas o grandes comisiones por pago de publicidad\u2026\u201d&nbsp; -escribe en la p\u00e1gina 284 la periodista entrevistada a distancia por Jaime Mu\u00f1oz Vargas-, es una generalizaci\u00f3n injusta que involucra a camaradas honestos, responsables y generosos con los de su gremio, como fueron los casos de Alejandro Saborit Irigoyen, Arturo Cadivich Michelena y Eduardo Elizalde (ya fallecidos), lo mismo que a sus antecesores Jos\u00e9 de la Parra, Guillermo Galv\u00e1n Rivas, Rodolfo F. Guzm\u00e1n y el Negro Acosta. Una ofensa que del mismo modo alcanza a los reporteros de las siguientes generaciones, entre ellos&nbsp;&nbsp; Humberto Gaona Silva. Antonio Ib\u00e1\u00f1ez, Antonio J\u00e1cquez, Alejandro Tovar, Aurelio Alvarado Favila, Jes\u00fas M\u00e1ximo Moreno Mej\u00eda, Hugo Ram\u00edrez Iracheta, Ren\u00e9 de la Torre, Juan Elizalde Lara, Francisco y Gerardo Hern\u00e1ndez Gonz\u00e1lez, entre los m\u00e1s recordados.<\/p>\n\n\n\n<p>En su gran mayor\u00eda los \u201cdinos\u201d se esforzaron por ejercer un periodismo limpio, sin corruptelas ni extorsiones. D\u00eda a d\u00eda se enfrentaban al demonio de las tentaciones materializadas con d\u00e1divas no pedidas, el trato preferencial enga\u00f1oso de los funcionarios p\u00fablicos que buscaban favoritismos y complicidades de los diaristas y regalos ostentosos que llegaban a casa y a los mismos peri\u00f3dicos cada mes de diciembre y cada 7 de junio.<\/p>\n\n\n\n<p>No se puede negar de ning\u00fan modo que la corrupci\u00f3n y los chantajes siempre estuvieron latentes y uno de los reporteros m\u00e1s antiguos de la \u00e9poca los ejerci\u00f3 ilimitadamente, con voracidad, convirti\u00e9ndose en el cacique de la informaci\u00f3n manipulada allende el Nazas. En el arroz siempre hay prietitos, le recuerdo a mi interlocutora.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, el dicho pluralizado de que fueron corruptos, podr\u00eda ser \u201ccompletamente cierto y completamente falso\u201d como se\u00f1ala el escritor y periodista H\u00e9ctor de Maule\u00f3n en su m\u00e1s reciente libro sobre la violencia en M\u00e9xico, refiri\u00e9ndose a quienes especulan que cuando matan a un periodista es porque \u201cen algo andaba\u201d. En estos tiempos, por desgracia, no en los ya muy distantes en que no exist\u00eda narco ni nada parecido.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo que se refiere a la publicidad, los mismos reporteros de tiempos pasados gestionaban los anuncios, los redactaban y dise\u00f1aban y se manten\u00edan pendientes en los talleres de formaci\u00f3n para que no hubiera errores porque de lo contrario el cliente no pagaba y el costo se lo rebajaban de su sueldo al improvisado agente publicitario. A\u00fan no surg\u00edan las agencias especializadas en publicidad y los reporteros disfrutaban y ganaban mucho dinero, metiendo anuncios y cobrando comisiones, una canonj\u00eda autorizada por las mismas empresas. De ning\u00fan modo practicaban el pirataje publicitario. Pero s\u00ed es cierto, ahora lo reconozco, que el oficio reporteril desmerec\u00eda por meterle m\u00e1s ganas a las comisiones que a la nota informativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Agenciaban anuncios -repito-&nbsp; con la anuencia de los directores por considerar \u00e9stos que las comisiones que sus trabajadores obten\u00edan a cambio, les serv\u00eda de est\u00edmulo y cualquiera que gestionara la tarea por su propia cuenta, ten\u00eda el mismo derecho. Incluso fueron obligados a registrarse ante la secretar\u00eda de Hacienda para que tambi\u00e9n pagaran impuestos. En consecuencia, ten\u00edan la facultad de ganar comisiones por un trabajo extra, \u00e9tico y nada violatorio de los derechos de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Alrededor de cincuenta a\u00f1os se mantuvo vigente la prebenda, hasta que los directores repararon en que los reporteros descuidaban su principal tarea para buscar en forma desenfrenada el c\u00e9lebre 20% de comisiones. Las agencias publicitarias que comenzaron a multiplicarse a partir de 1990 tambi\u00e9n presionaron para poner fin a una situaci\u00f3n que consideraron irregular y atentatoria a sus intereses comerciales.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trat\u00f3, pues, de un \u201clegado de por vida\u201d, por lo que las \u201cgrandes comisiones\u201d estaban plenamente justificadas. Entre los reporteros hab\u00eda un respeto rec\u00edproco en los dos quehaceres; ninguno invad\u00eda los terrenos del otro, un acuerdo t\u00e1cito que mantuvo la armon\u00eda en el grupo. Los futuros reemplazantes apenas se mov\u00edan en su calidad de embriones.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Contra viento y marea -amenazas, mentadas de madre, reproches y tentativas de acallarnos con dinero-, los de mi generaci\u00f3n y la subsiguiente \u2013m\u00e1s j\u00f3venes que yo y emp\u00edricos por igual- denunciaban puntualmente irregularidades administrativas y errores y desviaciones en el poder p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Su atrevimiento -o verticalidad para ser m\u00e1s propio- les cost\u00f3 mentadas de madre vociferadas por l\u00edderes obreros y funcionarios municipales exhibidos ante la opini\u00f3n p\u00fablica; un informador fue sometido a \u201cjuicio civil\u201d en la residencia del edil que se sinti\u00f3 difamado por destacar a ocho columnas la inoperancia de los hidrantes del Parque Industrial Lagunero; a una compa\u00f1era todav\u00eda activa la demandaron por la v\u00eda civil a causa de sus reportajes de denuncia p\u00fablica sobre abusos de autoridad y el deterioro citadino evidenciado por los baches, zanjas, fugas de agua y falta de alumbrado y uno m\u00e1s fue vetado durante a\u00f1o y medio en la presidencia municipal porque su peri\u00f3dico no cejaba de criticar la p\u00e9sima gesti\u00f3n gubernamental, sin faltar la amenaza caciquil que pon\u00eda a temblar a los asociados: \u201cTe voy a acusar con tu director pa\u00b4 que te corra\u201d o la madre de todas las injurias: \u201cUsted y su director vayan a tiznar a su madre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los jefes de cada diario por su parte, cumpl\u00edan su misi\u00f3n period\u00edstica sin tropezar en ning\u00fan momento con los arcones navide\u00f1os de tres pisos repletos de bebidas caras, later\u00eda, dulces, chicles y cacahuates que les llegaban a sus oficinas en junio y diciembre, lo mismo que a los reporteros naturalmente, aunque sin tantos pisos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus evaluaciones censuraban d\u00eda a d\u00eda el mal desempe\u00f1o de los gobernantes y se acentuaban con las calificaciones de fin de a\u00f1o, derivadas precisamente de los reportes&nbsp; de los propios informadores de campo&nbsp; (los antiguos), quienes \u201cpagaban los platos rotos\u201d asimilando estoicos, con&nbsp; o\u00eddos castos, los recordatorios altisonantes.<\/p>\n\n\n\n<p>No todos -vuelvo a repetir machaconamente- fueron descarriados. Los m\u00e1s listos la hac\u00edan de leguleyos aprovechando sus influencias ante los funcionarios carcelarios y judiciales para liberar a infractores de faltas menores y obten\u00edan un buen dinero, un trabajo que correspond\u00eda a los defensores de oficio, pero estos nunca aparec\u00edan en los momentos m\u00e1s cr\u00edticos, ni de noche y menos de madrugada. No s\u00e9 si por esa actividad los compa\u00f1eros que hac\u00edan la tarea fuera de su horario laboral, fueron corruptos o simplemente oportunistas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Saborit, Elizalde, Cadivich y compa\u00f1\u00eda no tuvieron malos h\u00e1bitos ni se \u201centronizaron\u201d en sus fuentes. Sin ego\u00edsmos fueron accesibles con sus compa\u00f1eros de reci\u00e9n ingreso a la carrera y los guiaban en sus incursiones a las multicitadas fuentes informativas. Me refiero a los j\u00f3venes emp\u00edricos, como fue mi caso -un fallido estudiante de la carrera comercial- , y por eso, a m\u00e1s de sesenta a\u00f1os de distancia, a los tres primeros ya fallecidos, los sigo recordando con cari\u00f1o, sobre todo a Eduardo, el m\u00e1s travieso y noble de todos los reporteros que he conocido.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ahora \u201cdinosaurios\u201d no alcanzamos el nivel te\u00f3rico de los egresados de la carrera profesional de periodismo, pero nos formamos a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica ejercida en el mismo terreno de los hechos,&nbsp; como ocurri\u00f3 con Alfredo Rivera Mart\u00ednez, amigo y compa\u00f1ero, cuando cubri\u00f3 -solo \u00e9l y dos fot\u00f3grafos brincando sobre cad\u00e1veres despedazados-&nbsp; la terror\u00edfica explosi\u00f3n de Guayuleras que hizo polvo y cenizas dos camiones cargados con dinamita y la locomotora del convoy ferroviario cuya trepidaci\u00f3n provoc\u00f3 el estallido el 23 de septiembre de 1955, con saldo aproximado de 20 muertos y 100 heridos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;A \u00e9l, aparentemente, no le ca\u00edan bien los aprendices y menos los acad\u00e9micos del periodismo, pero nunca los menospreci\u00f3, les tuvo respeto y poco a poco se fue adaptando a los nuevos tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Hay compa\u00f1eras reporteras (Irma Bol\u00edvar, Gabriela Nava, Linda Mil\u00e1n y Ana Matuk, entre otras) con t\u00edtulos de licenciadas en ciencias de la informaci\u00f3n que guardan los mejores recuerdos de Rivera Mart\u00ednez, quien siempre las alent\u00f3 para que siguieran adelante. Aqu\u00ed se diluye, por lo tanto, la peregrina afirmaci\u00f3n de que los \u201cdinos\u201d obstru\u00edan a los j\u00f3venes periodistas reci\u00e9n salidos de las universidades. Fueron las primeras f\u00e9minas en llegar a una sala de redacci\u00f3n dominada por hombres -\u201cel club de Tobi\u201d- y r\u00e1pidamente se adaptaron al ambiente, venciendo animosidades y rechazos con un trabajo profesional de primer nivel, glamur incluido.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros, los antiguos, quedamos atrapados por una vocaci\u00f3n que brot\u00f3 en ese mismo instante, no antes o pensada de antemano. Sobre la marcha aprendimos los rudimentos del periodismo, una carrera que entra\u00f1a un continuo aprendizaje y una entrega de tiempo completo.&nbsp; Ya lo dijo un miembro destacado del gremio: \u201cEl periodista es el eterno estudiante de la vida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Conste, todas estas referencias se refieren a mi negro pasado, un pasado en el que los j\u00f3venes reporteros -viejos ahora-&nbsp; caminamos a trompicones, entre triunfos, fracasos y las tentaciones sat\u00e1nicas provenientes del poder diab\u00f3lico -comisiones aparte-, con un solo af\u00e1n: ejercer una carrera reporteril ajustada a los c\u00e1nones del buen periodismo. Si nos hicimos viejos no fue culpa nuestra, sino de los tiempos de continua brega.<\/p>\n\n\n\n<p>Aclaro, por \u00faltimo, que el mote de dinosaurio es propiedad exclusiva de los priistas y de nadie m\u00e1s. Tienen los derechos registrados ante el INE e incurren en plagio penado por la ley quienes lo utilizan para otros fines.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A mi colega Margarita Morales Esparza, la felicito por su exuberante respuesta a los cuestionamientos de otro escritor lagunero de grandes luces, Jaime Mu\u00f1oz Vargas, cuyo libro \u201cSoles y Resolanas-La Comarca vista desde fuera por laguneros con palabra\u201d (por cierto pas\u00f3 por alto las tolvaneras) es un inmenso aparador de las vivencias, experiencias y progresos de los paisanos viajeros que no olvidan a su tierra y siguen conservando sus gustos gastron\u00f3micos por los lonches de carnitas con aguacate, las gorditas de huevo con nopalitos, las tostadas de mole y de cueritos, el menudo de pancita, pata y librito, las tripitas doradas, las flautas de la Abasolo, los caldos de Gil, las carnitas de puerco, la birria de Matamoros y Valdez Carrillo, los tu\u00e9tanos, la carne asada y los tacos de la Malinche, entre otros de los antojitos regionales que son \u201csoles y resolanas\u201d de los paladares n\u00f3madas laguneros.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Higinio Esparza Ram\u00edrez. \u201cDinosaurios\u201d calificaban con desd\u00e9n a los viejos reporteros los j\u00f3venes reporteros&nbsp;&nbsp; egresados de las facultades de periodismo ca\u00eddos de rebote en las salas de redacci\u00f3n, adem\u00e1s de acusarlos de corruptos e intocables en las fuentes informativas y en el rengl\u00f3n publicitario. 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