{"id":20093,"date":"2022-03-01T21:12:21","date_gmt":"2022-03-01T21:12:21","guid":{"rendered":"https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/?p=20093"},"modified":"2022-03-02T01:41:56","modified_gmt":"2022-03-02T01:41:56","slug":"rafael-del-rio-rodriguez-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/2022\/03\/01\/rafael-del-rio-rodriguez-2\/","title":{"rendered":"Rafael Del R\u00edo Rodr\u00edguez (2)"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>Lic. Sim\u00f3n \u00c1lvarez Franco.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Vieja y nueva imagen de L\u00f3pez Velarde<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 1971 present\u00f3 en el homenaje nacional por el cincuentenario del fallecimiento del bardo jerezano esta semblanza, que por mucho sobresale como la mejor de las hasta entonces y creo que de todas las escritas hasta la fecha sobre este poeta, en la que nos da luz sobre muchas de las cr\u00edpticas sentencias que L\u00f3pez Velarde utiliz\u00f3 en sus versos y prosas, mi abundante colecci\u00f3n sobre este nuestro primer poeta nacional que se han forjado, aunque reconozco que a\u00fan me falta de leer <em>El Don de Febrero<\/em>, dif\u00edcil de conseguir a pesar de tanto esfuerzo que he puesto por hacerlo. No resisto la tentaci\u00f3n de analizar esta prosa que nos regala Rafael del R\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c. . . las p\u00e1ginas culturales y entre ellas deben se\u00f1alarse particularmente las del peri\u00f3dico <em>Exc\u00e9lsior,<\/em> han enriquecido considerablemente el anecdotario y la informaci\u00f3n biogr\u00e1fica de nuestro autor, al publicarse entrevistas con personas que tuvieron alguna relaci\u00f3n con el poeta durante su vida.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Nos dice don Rafael del R\u00edo: \u201c\u00bfCu\u00e1l ser\u00e1, entonces, la raz\u00f3n que justifique como el que hago de dar forma un nuevo acercamiento al admirado y querido poeta?\u201d<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/rafael-1-604x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-20095\" width=\"302\" height=\"512\" srcset=\"https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/rafael-1-604x1024.jpeg 604w, https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/rafael-1-177x300.jpeg 177w, https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/rafael-1-248x420.jpeg 248w, https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/rafael-1.jpeg 650w\" sizes=\"auto, (max-width: 302px) 100vw, 302px\" \/><figcaption><strong><em>Rafael Del R\u00edo Rodr\u00edguez<\/em><\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cRazones de variado orden, pero sobre todo el deseo de que la <em>Universidad de Coahuila<\/em>, bajo cuya promoci\u00f3n se publica este ensayo, est\u00e9 presente en el magno acontecimiento que ocupa la atenci\u00f3n de escritores y aficionados a las letras , y que en una u otra forma son afectos a la obra de <em>Ram\u00f3n<\/em>, no obstante su filiaci\u00f3n ideol\u00f3gica o de tendencias est\u00e9ticas: cualidad esta que se suma a la rara categor\u00eda de su propia obra, que como se sabe, fue materia de pol\u00e9mica desde la aparici\u00f3n de sus primeros trabajos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Leer, razonar la fuente de las palabras y oraciones, en fin, la escritura de <em>Ram\u00f3n, <\/em>no es cosa f\u00e1cil, nos embruja el ritmo de sus versos y la sonoridad de sus rimas, leerlo se convierte en f\u00e1cil, razonarlo es lo m\u00e1s dif\u00edcil, es enga\u00f1oso y al interpretarlo caemos en la trampa que musicaliza nuestro o\u00eddo, pero que se niega a ser comprendida a cabalidad, hasta que nuestro esp\u00edritu comprende las razones -variadas y m\u00faltiples- que el poeta tuvo para elegirlas y conformarlas en cientos de versos y prosas.<\/p>\n\n\n\n<p>El Dr. Horacio Guti\u00e9rrez Crespo (f) quien fuera Cronista de Torre\u00f3n y Presidente en la Laguna del Seminario Mexicano de Cultura, me determin\u00f3 para que aceptara escribir este m\u00ednimo homenaje al poeta, que se convirti\u00f3 en el largo libro que el lector tiene en sus manos.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Por mi parte y la de mi hermano mayor, no olvidamos la gentileza del Prof. Emilio Hern\u00e1ndez quien durante su encargo de construir la Biblioteca (no recuerdo el nombre que se le dio al edificio, quiz\u00e1 Melchor M\u00fazquiz Blanco), ubicada en la Alameda Zaragoza, junto al Lago de la Rep\u00fablica, all\u00e1 por 1950, nos ense\u00f1aba las colecciones el Profesor Emilio, hablando elogiosamente de cada autor y cada obra, a \u00e9l le debemos nuestro amor a&nbsp; la&nbsp; lectura y ah\u00ed recuerdo haber visto por primera vez el nombre de Rafael del R\u00edo en la portada de un libro, y eso que han&nbsp; transcurrido m\u00e1s de 73 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo al escritor que nos ocupa hoy, este encargo fue el que me proporcion\u00f3 la idea de internarme en el mundo personal de una de las m\u00e1s complejas figuras de la literatura mexicana, de las m\u00e1s discutidas y examinadas, pero al mismo tiempo de las m\u00e1s cargadas de seducci\u00f3n y encanto; mas el viaje ha de ser sin otros afanes que no sean con un sano empe\u00f1o de acercarse a su obra para detectar puntos de inter\u00e9s que produzcan mejores aspectos de la trilog\u00eda, que como a cualquier otro ser mortal, lo define, a cuyo redor gira su obra y que se resume en esta polaridad:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Intelecto, Esp\u00edritu y Corporeidad.&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>P\u00e1ginas inn\u00fameras se han escrito sobre <em>Ram\u00f3n<\/em> por las mejores y m\u00e1s cotizadas plumas nacionales y extranjeras, desde Xavier Villaurrutia hasta el m\u00e1s modesto jornalista de provincia, por lo tanto, nos proponemos difundir, procurando no desgastar ni hacer cargante su nombre y apellidos.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Francisco Monterde<\/em> descubri\u00f3 una cuarteta grabada por el poeta en la parte posterior de su casa cuando a los 12 a\u00f1os se edad tuvo que cambiar de residencia al moverse toda la familia, poniendo por nombre a sus sencillos versos <em>El Aut\u00f3grafo <\/em>consiguiendo as\u00ed fechar que esta cuarteta es su primer poema en verso y no as\u00ed <em>Imposible<\/em> que siempre se hab\u00eda considerado como la primicia de su iniciaci\u00f3n po\u00e9tica y a la vez descubriendo que, su intelecto hab\u00eda trabajado desde su infancia en la rima que lo acompa\u00f1\u00f3 hasta su muerte, la que nutri\u00f3 con su formaci\u00f3n religiosa y con la educaci\u00f3n familiar&nbsp; de intensa admiraci\u00f3n por el lenguaje del catolicismo familiar. Su intelecto por los rituales y vestuarios de la iglesia que nunca lo abandon\u00f3 y form\u00f3 parte de sus versos y su vida, de ah\u00ed que este lenguaje, sus ritos y vestuarios est\u00e9n presentes en toda su obra.<\/p>\n\n\n\n<p>Su educaci\u00f3n formal en Aguascalientes y San Luis Potos\u00ed formaron parte importante con sus estudios de lat\u00edn, griego e ingl\u00e9s a grado tal que pudo utilizar estos idiomas adem\u00e1s del espa\u00f1ol a grado tal que don Francisco I. Madero le encarg\u00f3 la tarea de redactar el Plan de San Luis con que abander\u00f3 su lucha contra el porfirismo para darnos democracia en lugar de una dictadura.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos s\u00ed hablar de&nbsp; un <em>Ram\u00f3n<\/em> a partir de 1904 , y otro que adquiere nueva fisonom\u00eda desde 1945 aproximadamente, aqu\u00e9l ser\u00e1 el que empieza a escribir sus primeros versos, el segundo ser\u00e1 aqu\u00e9l en que logra dibujarse con una nueva personalidad, al sobrevenir una serie de poemas in\u00e9ditos y trabajos desconocidos, hasta que culmina con la <em>Suave Patria<\/em>, ya muy cerca de su deceso, esta visi\u00f3n s\u00f3lo ser\u00e1 v\u00e1lida para quienes conocimos su obra en los a\u00f1os anteriores a 1945, pues la perspectiva para el lector de la segunda, ser\u00e1 una visi\u00f3n sin posible escisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Toda la publicidad y las investigaciones hechas despu\u00e9s de su&nbsp; muerte han favorecido que se le conozca y estudie, loable por todos conceptos, pues a\u00fan nos falta mucho por ahondar en este intelecto que se nutri\u00f3 con los avatares de la patria y que supo narrar las tragedias y eventos de una revoluci\u00f3n que cambi\u00f3 no s\u00f3lo la imagen del pa\u00eds, sino las m\u00faltiples personalidades que dieron origen a nuestra actual literatura. Ya que puede afirmarse que no hay hombre de pluma mexicano, de cualquier categor\u00eda, tendencia o escuela que haya escapado a la tentaci\u00f3n de echar su cuarto a espadas sobre obra tan incitante.<\/p>\n\n\n\n<p>Descuellan los ensayos de <em>Xavier Villaurrutia<\/em> y <em>Jos\u00e9 Luis Mart\u00ednez,<\/em> as\u00ed como los de <em>Pedro de Alba<\/em>, su \u00edntimo amigo y compa\u00f1ero de estudios, quien habl\u00f3 exhaustivamente sobre la personalidad de Ram\u00f3n, ya que tuvo la suerte de acompa\u00f1arlo durante casi toda su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>El Saltillense <em>Federico Berrueto Ram\u00f3n, <\/em>ilustre velardista public\u00f3 <em>Voz y entra\u00f1a de L\u00f3pez Velarde, <\/em>que ha sido el mejor compendio sobre el poeta, su intelecto y pulcritud en sus decires.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esp\u00edritu<\/strong>: es decir el alma que atormentada por los deliquios de la carne, enfrent\u00f3 fieras batallas para mantener su religi\u00f3n y su inocencia, ante los embates de un siglo terrenal y tentador. Llegaron a llamarle como el poeta de la provincia, del amor y de la muerte, todo lo cual es cierto, para \u00e9l nutrido en tierra adentro, frecuentemente se encaraba al amor, desdichado en este aspecto, no pudo jam\u00e1s olvidar su amor juvenil, prematuro a Fuensanta, prefiri\u00f3 escoger el camino del celibato para vencer al \u201ctigre\u201d de la lujuria y no propiciar el nacimiento y crecimiento de hijos que poblaran las miserias del mundo. Un sacrificio, s\u00ed, pero acorde con sus creencias y oraciones.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Corporeidad:<\/strong> Su aspecto f\u00edsico que m\u00e1s de una vez llegado a la Capital se le conoci\u00f3 en forma un tanto peyorativa como \u201cpayo\u201d. \u00bfCu\u00e1l es el origen de este \u201cpayismo\u201d? Que si bien ha tenido siempre tintes peyorativos para el habitante de la gran ciudad, trat\u00e1ndose de este personaje adquir\u00eda cierta dignidad y prestancia, am\u00e9n de colorido. El interior del pa\u00eds, la \u201ctierra adentro\u201d, como la llama repetidamente el gran poeta, la provincia zacatecana, la Villa (entonces) de su Jerez, lugar de su nacimiento. En efecto, Ram\u00f3n llega al mundo en aqu\u00e9l sitio el d\u00eda 15 de junio de 1888, para cumplir su tr\u00e1nsito en otro d\u00eda de junio, el 19 de junio de 1921, en la \u201cojerosa y pintada\u201d al decir suyo, Capital. Jerez pertenece al fr\u00edo y desolado paisaje de la Mesa Central: \u201cun cielo cruel y una tierra colorada\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfY qu\u00e9, el medio tono de su poes\u00eda no nos parece bebido de ese paisaje precisamente? Jerez todav\u00eda nos recuerda la ortodoxia confesional del fin del siglo; esencia cat\u00f3lica donde la poblaci\u00f3n se entrega al silencio, a la soledad y a una a\u00f1orante religiosidad, y esto, esto es precisamente, lo que define su esencia espiritual, es decir, su liga con la tierra, su psicolog\u00eda hacia adentro. Donde habr\u00eda de desarrollarse su esp\u00edritu. No en balde su semejanza con el boticario de Lagos, Francisco Gonz\u00e1lez Le\u00f3n, no se conocieron en particular, pero abrevaron casi simult\u00e1neamente con la misma admiraci\u00f3n por lo eclesial y provinciano, por las flores, por los aromas desle\u00eddos y la filosof\u00eda profunda en ambos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el caso de L\u00f3pez Velarde, un hombre fornido, siempre vertical, bien vestido y acostumbrado a usar sombrero, no por la moda, sino como complemento de su vestir atildado, un poco taciturno, f\u00e1cil de hacer y conquistar amigos, frecuentando a artistas y letrados. El caf\u00e9 lo tomaba al anochecer en el jard\u00edn del Hotel Palacio, por San Juan de Letr\u00e1n, a la vuelta de la Avenida 16 de septiembre, donde se juntaba con escasos amigos a comentar las noticias del momento, con el pintor <strong>Saturnino<\/strong> Herr\u00e1n, el m\u00e1s nacionalista del arte nacional, frecuentemente se les juntaban algunos paisanos o amigos de provincia que se hospedaban en tan c\u00e9ntrico hotel, entre ellos <strong>Mardoqueo <\/strong>Ramos, de Monclova, <strong>Cupertino<\/strong> D\u00e1vila de Saltillo y alg\u00fan otro de bizarro nombre, (a estos dos nombrados antes, s\u00ed los conoc\u00ed , al primero en Monclova y al segundo en Saltillo) lo que dio lugar a la broma de sus amigos capitalinos de \u201cel grupo de amigos de nombres raros de que se rodea Ram\u00f3n L\u00f3pez Velarde. Desde ese lugar se desplazaba ya noche a pie, desde\u00f1ando el uso de carros de sitio hasta su domicilio en lo que ahora es la Avenida \u00c1lvaro Obreg\u00f3n. Precisamente de ah\u00ed sali\u00f3 enfrentando al clima casi invernal la noche del 12 de junio, lluviosa noche en que pesc\u00f3 la pulmon\u00eda que pocos d\u00edas despu\u00e9s le causara la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El Lic. Rafael del R\u00edo tuvo amistad cercana con el doctor Jes\u00fas L\u00f3pez Velarde hermano del poeta que hoy nos ocupa, lo que le permiti\u00f3 abrevar informaci\u00f3n valiosa y fidedigna sobre <em>Ram\u00f3n<\/em>, ya que este profesionista ejerci\u00f3 su carrera varios a\u00f1os en Torre\u00f3n, teniendo su consultorio por la c\u00e9ntrica Avenida Morelos durante la d\u00e9cada de los 40, varias veces lo acompa\u00f1\u00f3 a estas entrevistas Enrique Fern\u00e1ndez Ledezma, reconocido escritor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sensual y devoto, m\u00edstico y carnal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una de las f\u00f3rmulas paradojales utilizada por Carlos Monsiv\u00e1is para definir el ser y estar de <em>Ram\u00f3n <\/em>en el mundo, se refiere a uno de los cap\u00edtulos centrales&nbsp; de su drama, de ese drama espiritual que consumi\u00f3 buena parte de su vida, por breve que haya sido, y que se cifra en aquella tendencia de su conducta a proyectar con igual \u00e9nfasis las inclinaciones de su esp\u00edritu hacia el disfrute de los sentidos, en su gama m\u00e1s amplia, que hacia las inclinaciones del alma en la contemplaci\u00f3n de los valores religiosos y concretamente de la imaginer\u00eda cristiana. Esta doble actitud adquiere plena conciencia al llegar la madurez del poeta y en cierta forma es determinante del t\u00edtulo del segundo de sus libros, <em>Zozobra<\/em>; pues es durante el per\u00edodo que abarca la producci\u00f3n de los poemas que lo integran de 1916 a 1919, cuando el conflicto alcanza su mayor vigencia, son tambi\u00e9n las m\u00e1s elaboradas muestras de la perfecci\u00f3n formal alcanzada en la plenitud de sus recursos y del material utilizado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>\u00bfAmor a las mujeres? Apenas rememoro<\/em> <br><em>que tuve no s\u00e9 cu\u00e1les sensaciones arcanas<\/em> <br><em>en las misas solemnes cuando brillaba oro<\/em> <br><em>de casullas y mitras, en aquellas ma\u00f1anas<\/em> <br><em>en que vi muchas bellas colegialas; el coro<\/em> <br><em>que a la iglesia tra\u00edan las monjas Teresianas<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s; hasta las complejidades barrocas de <em>El Son del Coraz\u00f3n<\/em>, una atm\u00f3sfera cargada de <strong>sensualidad y erotismo<\/strong> circula por la obra de <em>Ram\u00f3n; <\/em>sensualidad y erotismo ciertamente mezclados y enlazados con los m\u00e1s profundos sentimientos de religiosidad, como que ah\u00ed tienen sus ra\u00edces. No ser\u00e1 posible pues, separar en su obra uno de otros de esos elementos consustantivos que tienen, adem\u00e1s, otra implicaci\u00f3n: el <strong>sentimiento de la muerte<\/strong>, que ya se insinuaba en <em>La \u00faltima odalisca:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Mi alma pesa y se acongoja<\/em> <br><em>porque su peso es el arcano<\/em> <br><em>sabor de haber conocido<\/em> <br><em>la Cruz y la floresta roja<\/em> <br><em>y el cuchillo del cirujano.<\/em> <br><em>No obstante ser<\/em> <br><em>La rechifla de los demonios sobre<\/em> <br><em>mis bancarrotas chuscas de pecador vulgar<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Su dualidad religiosa y er\u00f3tica, se explican claramente por su preparaci\u00f3n de seminarista y las tentaciones del mundo carnal que lo hicieron abandonar sus estudios religiosos a temprana edad, sus reflexiones sobre una muerte que intu\u00eda cercana, no longeva, tema recurrente en <em>Zozobra.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bajo el imperio de la pl\u00e1stica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si acudimos al diccionario de la RAE encontramos definiciones claras de <em>\u201cMagia\u201d<\/em> como: \u201carte fingido de producir por medio de operaciones extraordinarias y ocultas, efectos contrarios a las leyes naturales\u201d. Por su parte <em>\u201cmito<\/em>\u201d: \u201ccosa fabulosa\u201d.&nbsp; Qu\u00e9 precisa nos queda la primera definici\u00f3n para aplicar Ram\u00f3n, pues \u00e9l, m\u00e1s que nadie en nuestras letras, ha sido capaz de lograr qu\u00edmicas tan inauditas y soberbias como las que ha realizado con los sustantivos, para obtener con ellos el m\u00e1s sorprendente efecto. \u00a1Arte fingido!, \u00a1claro!, si \u00e9l mismo lo dice:<\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La vida m\u00e1gica se vive entera<\/em> <br><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; en la mano viril que gesticula<\/em>  <br><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; al evocar el seno o la cadera<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una de las cualidades m\u00e1s relevantes de Ram\u00f3n y que explica el secreto de su \u00e9xito y a la vez es la causa eficiente de su \u00e9xito es la virtud m\u00e1gica que le confiri\u00f3 a su poes\u00eda y que lo convirti\u00f3 en \u201cmito\u201d, su prestigio que ahora goza, que no le permiti\u00f3 dejar seguidores, s\u00ed estudiosos que siguen escarbando su obra, pero no una escuela, pues Ram\u00f3n, puede decirse, agot\u00f3 el lenguaje y el adjetivo tan nuestro, que no permite ya a otros utilizarlo, pues con excepci\u00f3n realiz\u00f3 sonetos, algunas liras y d\u00edpticos cl\u00e1sicos en su m\u00e9trica, la inmensa mayor\u00eda est\u00e1 realizada en \u201cverso libre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nos hemos extendido en la mejor semblanza sobre la personalidad y la obra Lopezvelardiana, realizada por Rafael del R\u00edo, sugiriendo a nuestros lectores a conseguir sus libros, en especial <em>Prosas olvidadas <\/em>en el que losamantes de Saltillo<em> -que somos muchos- encontraremos entre otras; El Calvario, Fort\u00edn Carlota, Cerro del Pueblo, <\/em>etc. etc.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A fuerza de costumbre y todav\u00eda conmovido por las menciones de <em>Ram\u00f3n <\/em>en labios de<em> don Rafael del R\u00edo, <\/em>perm\u00edtanme despedirme con unrecuerdo de un librito titulado<em> \u201cSuave Patria\u201d (5) <\/em>que una tarde adquir\u00ed en la Habana all\u00e1 por 1960, en nuestro primer viaje (acompa\u00f1ado por mi esposa), editado por el gobierno popular con un extenso estudio sobre esa obra cumbre de la poes\u00eda mexicana. \u00a1Ah!, olvidaba mencionar que me cost\u00f3 50 centavos cubanos. A\u00fan lo conservo en mi breve biblioteca.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Otro recuerdo; de Jos\u00e9 Juan Tablada orientalista poeta mexicano:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">J A C U L A T O R I A (4)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Un gran cirio en la sombra llora y arde <br>por \u00e9l. . . y entre murmullos feligreses <br>de llantos, suspiros y de preces, <br>dice una voz al \u00e1nimo cobarde: <br>\u00a1Qu\u00e9 triste ser\u00e1 la tarde <br>cuando a M\u00e9xico regreses <br>sin ver a L\u00f3pez Velarde! . . .<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\"><li>Los Nuestros, Emilio Herrera Mu\u00f1oz. In\u00e9dito (s\u00f3lo virtual)<\/li><li>Prosas y Poemas, Rafael del R\u00edo Rodr\u00edguez:&nbsp; UAdeC. 1980<\/li><li>Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n, La Habana, Cuba<\/li><li>Poes\u00edas Completas y el Minutero Edit. Porr\u00faa, S.A. M\u00e9xico D.F. 1953<\/li><li>Suave Patria, SEC, La Habana 1968<\/li><\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lic. Sim\u00f3n \u00c1lvarez Franco. Vieja y nueva imagen de L\u00f3pez Velarde En 1971 present\u00f3 en el homenaje nacional por el cincuentenario del fallecimiento del bardo jerezano esta semblanza, que por mucho sobresale como la mejor de las hasta entonces y creo que de todas las escritas hasta la fecha sobre este poeta, en la que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":47,"featured_media":20094,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[305,41],"tags":[],"class_list":["post-20093","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1-de-marzo-de-2022-ed-418","category-recomendaciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20093","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/users\/47"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20093"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20093\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20140,"href":"https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20093\/revisions\/20140"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20094"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20093"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20093"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elperiodicodesaltillo.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20093"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}