Carlos Padilla Muñoz.
Podría decirse que Andrés Manuel López Obrador cumplió algunas promesas, como instituir pensiones, o ayudas patriarcales, para más de 17 millones de adultos mayores, jóvenes ninis y gente discapacitada, lo que podría aplaudírsele, por aquello de que ese dinero podrían robarlo algunos políticos inmorales.
Otra de las promesas cumplidas fue la construcción del polémico y controversial Tren Maya, que si bien es cierto tuvo un costo total al triple de lo presupuestado inicialmente, 350 mil millones de pesos, aparte de destruir cientos de hectáreas con ruinas arqueológicas importantes y parte de nuestra riqueza histórica, y qué decir de las decenas de cenotes que fueron destruidos y clausurados.

También cumplió al acondicionar y casi hacer nuevo el viejo aeropuerto militar, para tratar de suplir el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, cosa que afortunadamente no sucedió. También se canceló el proyecto del nuevo Aeropuerto que tuvo un costo de 300 mil millones por la cancelación, bajo el argumento de que el terreno del Lago de Texcoco, no era apropiado para la gigantesca obra.
Se hizo el intento por crecer 6.5 % anual en el Producto Interno Bruto (PIB), finalmente se promedió 1.2 por ciento. Aunque se hicieron los intentos. También se cumplió en emplear a toda su gavilla de ladrones políticos como Ricardo Monreal, Gerardo Fernández Noroña, Claudia Sheinbaum, Martí Batres, Manuel Bartlett y otros funcionarios que despedazaron el país.
Se instauraron las mañaneras, un instrumento para engrandecer su Ego, despedazar periodistas, perseguir a todo aquel que no estuviera de acuerdo con él, hacer recortes y reformas a la Constitución con situación a modo de su manera de gobernar y acomodar a su equipo de colaboradores, destruir los contrapesos de los tres poderes, dejando solo uno de ellos, El Poder Ejecutivo, de donde salen las órdenes para los lacayos legislativos, a quienes se conformó por no haber sido escogidos como los candidatos para la sucesión presidencial.
Fueron muchas las promesas que cumplió el exmandatario, pero hubo primordialmente cuatro promesas que nunca cumplió y que nunca cumplirá.
No Mentir, No Robar, No traicionar y bajar la gasolina a 10 pesos le litro.
Nos mintió en muchas cosas, como llevar al país con rumbo seguro, respetar la democracia y sus poderes, asi como la constitución, la que fue violada y reconstruida, peor que una sexoservidora del Centro de la Ciudad de México, con el permiso de las trabajadoras que ejercer el trabajo más antiguo de la humanidad.
También prometió no robar, hizo lo mismo que los anteriores mandatarios, robó a manos llenas haciendo creer que solo recibía un miserable sueldo de poco mas de cien mil pesos y quitando las pensiones a los expresidentes y enjuiciarlos.
Se calcula que AMLO, hizo negocios por más de 20 billones de pesos junto con sus colaboradores que resultaron más ladrones que García Luna. Dijo que no habría deuda interna y pidió cinco billones de pesos que todavía se deben.
También nos mintió diciendo que estaba en contra del narco y vendió el país a cambio de millones de dólares para financiar sus campañas. Con las que finalmente logró la Presidencia de la República y el apoyo incondicional de los cárteles.
Hasta la fecha, los cárteles, sobre todo el de Sinaloa del Chapo Guzmán y El Mayo Zambada, se apoderaron del país, venden drogas a diestra y siniestra, levantan gente, desaparecen gente y siguen cometiendo secuestros y crímenes de gente honorable.
Esta situación está siendo muy difícil para la Presidenta Claudia Sheinbaum, que por más que trate de recuperar el país, no ha sido posible, el narco y crimen organizado están enquistados hasta la medula de todos los tejidos sociales, al grado que Estados Unidos ha amenazado de intervenir para acabar con los narcos, a los que considera terroristas.
El Peje también traicionó al pueblo mexicano, al que le prometió un país, libre y democrático, unas elecciones libres donde habría de desaparecer los viejos vicios del dedazo, las simulaciones electorales, los asesinatos de los candidatos, el crecimiento del país, ahora somos más pobres que antes de la llegada de López Obrador y con los aranceles de USA, nuestra economía está al borde de la quiebra.
La gasolina cuesta actualmente más de 20 pesos el litro, el huachicoleo continúa a todo lo que da, nunca bajó a diez pesos como aseguró el expresidente.
Así que estas cuatro promesas quedaron sin cumplirse, aparte de otras que ahora se conocen. La simulación, pariente de la mentira también se dio, como el manejo del COVID y la falta de medicinas con el fracaso de la mega farmacia que sería la mejor y más grande de todo el mundo, y que resultó un bodegón con algunos cientos de medicinas.
Nos prometió que tendríamos un mejor sistema de salud que Dinamarca, cosa que nunca sucedió, somos de los más retrasados del mundo.
Las mentiras estuvieron a la orden del día, igual que las traiciones y las rapiñas, no son iguales, son peores que los anteriores que nos gobernaron. Nunca nos mencionó que nos llevaría a un sistema socialista-comunista como Venezuela y Cuba, que están en la miseria.
La elección judicial, una farsa y simulación vergonzosa
Y, por si fuera poco, la elección del Poder Judicial, celebrada hace unos días, resultó toda una farsa, para tratar de justificar lo injustificable. Para desaparecer el contrapeso constitucional, que era el Poder Judicial, se inventó la idea de hacer una elección para que el pueblo designara a los jueces, magistrados y ministros. Los candidatos fueron elegidos por ellos.
Todo fue una farsa, los candidatos eran afines y domésticos al gobierno federal, para manejarlos a su antojo, con lo que desaparecen los principios donde está fundado el Poder Judicial, verdadero contrapeso constitucional para el gobierno y los otros poderes, el Legislativo y el Ejecutivo, ahora la presidenta, que es la continuidad del exmandatario.
El pueblo ya no se tragó completamente la mentira, no acudió a las urnas y solo el 10 por ciento de los cien millones del padrón electoral fueron a votar en una complicadísima votación.
La pregunta es, dónde están los 30 millones que votaron por el Peje o los 36 millones que apoyaron a Claudia en las urnas, o el 70 por ciento de los mexicanos que apoyaban a AMLO.
Lo cierto es que Morena y la 4T vive sus últimos meses, como deciden ellos, ya despertó el pueblo mexicano y ya no tan fácil se le engaña. La Suprema Corte de Justicia será integrada y dirigida por sus ministros como la hermana de Batre y Jazmín la que copió la tesis.




























