El reciente resurgimiento de acusaciones contra José María Tapia, quien dirigió el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) entre 2013 y 2016 durante la administración de Enrique Peña Nieto, ha generado un notable malestar dentro de la coalición gobernante en México. Tapia enfrenta señalamientos por presuntas irregularidades en el manejo de recursos destinados a emergencias, incluyendo auditorías que detectaron anomalías financieras superiores a los 200 millones de pesos. Entre los episodios más criticados se encuentra su viaje a Las Vegas, donde fue visto participando en actividades de juego mientras el país lidiaba con los devastadores efectos de los huracanes Ingrid y Manuel, que dejaron al menos 157 fallecidos en regiones como Guerrero y Veracruz. Estas revelaciones han revivido debates sobre la eficacia y transparencia del extinto Fonden, eliminado en 2020 por considerarse un mecanismo burocrático propenso a abusos.

A pesar de su historial, Tapia ha mantenido vínculos con la coalición oficialista. En las elecciones de 2024, participó como candidato a la alcaldía de Querétaro representando a la alianza integrada por Morena, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), aunque no logró el triunfo. Actualmente, aspira a contender por la gubernatura de Querétaro en 2027, lo que ha intensificado el escrutinio sobre su trayectoria. La presidenta Claudia Sheinbaum, en su momento, expresó apoyo público a su campaña mediante un video donde Tapia le agradeció su compromiso con el movimiento.
Sin embargo, ante la creciente presión pública, tanto Morena como el PVEM han optado por distanciarse de Tapia. La dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, ha aclarado que él no forma parte del padrón de militantes del partido y atribuye su afiliación al PVEM. Por su lado, el PVEM ha emitido declaraciones negando cualquier militancia actual de Tapia en sus filas, aunque reconoce su participación en la coalición pasada. En respuesta a estas controversias, Morena ha establecido una comisión especial para evaluar los perfiles de aspirantes a candidaturas, analizando sus antecedentes para asegurar que contribuyan positivamente al proyecto político. Sheinbaum ha respaldado esta iniciativa, enfatizando la importancia de revisiones colectivas en lugar de decisiones individuales, y ha recordado las fallas del Fonden como ejemplo de prácticas corruptas del pasado.
Este caso representa un desafío significativo para la presidenta Sheinbaum, quien debe equilibrar la atención a emergencias actuales —como las recientes inundaciones que han cobrado 76 vidas en varios estados— con el mantenimiento de su compromiso contra la corrupción. La oposición y diversos sectores han criticado la disolución del Fonden, argumentando que ha dejado un vacío en la respuesta a desastres, mientras que el gobierno defiende su enfoque directo en el apoyo a afectados. El episodio subraya las tensiones internas en la coalición y pone a prueba la coherencia del discurso transformador, recordando que las alianzas políticas pueden comprometer la credibilidad si no se manejan con rigor. En un contexto de crecientes demandas por transparencia, este asunto podría influir en la percepción pública de la administración y en las estrategias para futuras contiendas electorales.
con información de: Sin Embargo




























