Madero y su fracaso subversivo en ciudad Porfirio Díaz (hoy Piedras Negras)

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Rigoberto Losoya Reyes.

El 20 de noviembre de 1910, Francisco Ignacio Madero, hacendado perteneciente a una de las familias más distinguidas de Coahuila y originario de Parras de la Fuente, intentó iniciar la Revolución Mexicana en la Ciudad Porfirio Díaz (hoy Piedras Negras), de acuerdo con el Plan de San Luis, mediante el cual convocaba al pueblo de México a tomar las armas contra el régimen porfirista.

Don Francisco I. Madero no encontró el apoyo esperado en la frontera

Desde San Antonio, Texas, Madero había organizado el ataque a esta población fronteriza. Estos hechos se conocen gracias al testimonio del militar Rafael Aguilar Olmos, responsable de las operaciones militares y miembro de la comitiva revolucionaria. El grupo había pernoctado la noche anterior en un rancho llamado El Indio, cercano a Eagle Pass, Texas.

Aguilar Olmos relata en su libro Madero sin máscara que Madero fue traicionado por un individuo de apellido Bustamante (Eduardo), residente en Eagle Pass, quien se había comprometido a reclutar a los hombres necesarios para la causa. El engaño de Bustamante indignó a Aguilar, quien quiso fusilarlo de inmediato, aunque Madero lo impidió. En sus memorias, Aguilar Olmos escribió:

“Cuando dictaba las últimas disposiciones para el ataque del día 20, Bustamante me contestó que no podían hacer lo que ordenaba, porque, si bien era cierto que los trescientos maestranceros estaban dispuestos —y habían estado recibiendo dinero para su sostenimiento—, no podían salir de sus casas; que, una vez que nosotros entráramos en la ciudad, ellos harían fuego desde sus respectivas habitaciones.”

Madero regresó profundamente decepcionado a su residencia en San Antonio, Texas.

Rafael Aguilar Olmos, testigo de los hechos narró todo en su libro “Madero sin Mascara

La reacción de la élite fronteriza

No resulta extraño que la población norteña se negara a participar, pues la comunidad se identificaba plenamente con don Porfirio Díaz. Un ejemplo de ello ocurrió el 5 de febrero de 1911, cuando Andrés Garza Galán convocó a una reunión extraordinaria en el Casino Nacional de Ciudad Porfirio Díaz. Asistieron los más notables políticos y comerciantes de la localidad.

En su discurso, Garza Galán manifestó lo siguiente:

“Por noticias de la prensa, es sabido por todos los presentes que algunos malos mexicanos, encabezados por Francisco I. Madero, se han refugiado traidoramente en territorio extranjero con el objeto de cometer actos de bandolerismo en nuestro suelo, so pretexto de la llamada revolución. Y siendo conocido, por otra parte, el patriotismo y la adhesión de los habitantes de esta frontera hacia el gobierno constituido, representado dignamente por el señor general Porfirio Díaz y el ciudadano Ramón Corral, y dado el interés que todos tenemos en la conservación de la paz, propongo la formación de un fondo de reserva para crear un cuerpo de cien o más voluntarios que se denominará Auxiliares Voluntarios del Distrito de Río Grande.”

En ese acto se integró un comité organizador:

  • Presidente: Andrés Garza Galán
  • Secretario: Indalecio Vara
  • Tesorero: José Serna
  • Jefe del cuerpo de voluntarios: Nicanor Valdés, presidente municipal.

Entre los asistentes destacaron:  Gustavo M. Casso, Joaquín Pasquel, Porfirio Saavedra, Donaciano Riojas, Lic. Pablo Valdés, Lic. Joaquín Cantú Cárdenas, Lic. Mauricio D. González, Lic. Francisco Garza Sepúlveda, Dr. José Guerra, Adolfo Garza Galán, Lic. Julio Santos Coy, José Serna, José María Herrera, Dr. Salvador Preciat, Desiderio Jiménez, Moisés Calderón, Celso Farías, Pedro de los Santos, Clemente Morín, José María Jiménez y Leandro Rodríguez.

En el mismo acto, el Lic. Julio Santos Coy propuso comunicar al presidente municipal Nicanor Valdés para que informara al presidente de la República, general Porfirio Díaz, al jefe de la 3ª Zona Militar, general Gerónimo Treviño, y al gobernador del estado, Lic. Jesús de Valle, ofreciendo los servicios del cuerpo de auxiliares. Asimismo, Garza Galán propuso enviar copias del acta a las cabeceras de los distritos.

Un día antes de la entrada triunfal de Madero a Ciudad Porfirio Díaz, Nicanor Valdés renunció a su cargo (2 de junio de 1911).

Andrés Garza Galán-Riche

Andrés Garza Galán-Riche, hijo de Andrés Garza Galán, exgobernador de Coahuila —quien en 1888 promovió que la Villa de Piedras Negras fuera elevada al rango de ciudad con el nombre de Porfirio Díaz—, fue uno de los principales opositores de Madero.

La ciudad, por entonces, se hallaba en estado de abandono, por lo que se buscó el favor del presidente Díaz Mori para atraer el progreso. Las rivalidades políticas entre las familias Garza Galán y Madero venían de tiempo atrás, motivo por el cual Andrés Garza, residente en la frontera, aprovechó el estallido revolucionario para organizar un movimiento contrarrevolucionario, apoyado por los políticos y empresarios más influyentes de la ciudad.

Nacido el 6 de octubre de 1872 en Melchor Múzquiz, Coahuila, y bautizado el 11 de noviembre del mismo año, fue hijo de José María Garza Galán exgobernador de Coahuila, y de Elisa Riche Garza (1853–1928). Contrajo matrimonio el 12 de septiembre de 1898 con Enriqueta Brosig, originaria de Monterrey, N. L.

En junio de 1910 se unió al Club “Juan Antonio de la Fuente”, y en septiembre de 1912, junto con Nicanor Valdés, encabezó una partida que atacó al general Antonio Rábago en Esperanzas, Coahuila.

Debido a sus actividades subversivas contra el gobierno de Madero, tuvo que refugiarse en los Estados Unidos, donde falleció el 7 de octubre de 1928 en San Antonio, Texas, a los 56 años.

El retorno de Madero

El 3 de junio de 1911, Francisco I. Madero inició su viaje triunfal desde Ciudad Porfirio Díaz, como una forma de reivindicar su victoria, pese a la traición sufrida meses atrás. Paradójicamente, los mismos personajes que habían conspirado contra él en febrero acudieron ahora para felicitarlo.

El 17 de junio de 1911, el Juez de Distrito de Ciudad Porfirio Díaz anuló las órdenes de búsqueda y aprehensión contra Madero y Roque Estrada, por el delito de rebelión y ultrajes al presidente de la República. Sin embargo, hacia finales de ese mismo año se descubrió una conspiración en su contra.

Uno de los implicados, un norteamericano de nombre William L. Dunne, fue detenido por la policía mexicana en Monterrey. Se afirma que el líder de la conspiración fue Rosendo Pineda, jefe de la facción “científica” del Congreso de la Unión, apoyado por el propio Andrés Garza Galán, de Ciudad Porfirio Díaz.

Al fracasar este nuevo intento, Garza Galán se adhirió a otros enemigos de Madero y firmó un manifiesto junto con Pascual Orozco, Emilio Vázquez y otros revolucionarios.