Enviado a penal de máxima seguridad presunto autor intelectual del asesinato de Carlos Manzo

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redacción

Un hombre identificado como Jorge Antonio N, conocido como “El Licenciado”, fue ingresado este viernes al penal federal de máxima seguridad El Altiplano, en el Estado de México, señalado como presunto responsable intelectual del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ocurrido el pasado 1 de noviembre durante un acto público por el Día de Muertos.

El sospechoso fue detenido el miércoles en Morelia, Michoacán, y trasladado inicialmente al penal de Mil Cumbres. Posteriormente, durante la madrugada de este viernes, fue movilizado hacia El Altiplano bajo un operativo reforzado con elementos de la Secretaría de Marina, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.

De acuerdo con la Fiscalía de Michoacán, al detenido se le ejecutó una orden de aprehensión por los delitos de homicidio calificado y lesiones. Las investigaciones apuntan a que la agresión contra Manzo fue meticulosamente planeada. Se determinó que tres hombres intervinieron de forma directa: uno de ellos disparó y fue abatido en el momento del atentado, mientras que los otros dos —encargados de labores de seguimiento y logística— fueron localizados muertos el 10 de noviembre. Estos sujetos fueron identificados como Víctor Manuel N, Fernando Josué N y Ramiro N.

Las indagatorias revelan la posible existencia de una coordinación paso a paso para vigilar los movimientos del alcalde, definir rutas y ejecutar el ataque. Autoridades federales han vinculado el crimen con un grupo delictivo relacionado con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que la actual alcaldesa de Uruapan y viuda de Manzo, Grecia Quiroz, cuenta con protección del Ejército, además de un despliegue militar permanente en distintos puntos del estado ante las amenazas de grupos criminales.

El asesinato de Manzo provocó indignación y movilizaciones ciudadanas tanto en Michoacán como en otras regiones del país, reflejando la preocupación por el poder del crimen organizado sobre las instituciones locales.