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El subsecretario de Operaciones de la Secretaría de Seguridad Pública del estado de Colima, Heriberto Morentín Ramírez, fue víctima de un ataque armado la mañana de este lunes cuando se dirigía a su lugar de trabajo en la zona norte del municipio capitalino.

De acuerdo con los primeros reportes oficiales, el atentado fue cometido por un solo agresor y dejó lesionado al funcionario estatal. Autoridades confirmaron que Morentín Ramírez se encuentra estable y fuera de peligro, tras recibir atención médica.
El ataque ocurrió en un contexto de alta tensión derivado de la violencia que persiste en la entidad, vinculada a la operación del crimen organizado. A través de un comunicado difundido en redes sociales, el Gobierno de Colima informó que el subsecretario fue herido por impactos de arma de fuego, pero su estado de salud no es grave.
La administración estatal condenó de manera enérgica la agresión y expresó su solidaridad con el funcionario y su familia. Asimismo, confirmó que la Fiscalía General del Estado inició las investigaciones correspondientes para esclarecer los hechos y dar con el responsable del atentado.
En el mensaje oficial, las autoridades que integran la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de Paz y Seguridad manifestaron su rechazo al ataque y reiteraron su respaldo a Morentín Ramírez, señalando que se trata de un hecho que atenta no solo contra una persona, sino contra las instituciones encargadas de garantizar la seguridad pública.
La agresión se inscribe en una escalada de violencia que afecta particularmente al norte del estado de Colima, donde se mantiene una disputa activa entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y un grupo criminal local conocido como Los Mezcales. La confrontación entre estas organizaciones por el control de actividades ilícitas ha derivado en homicidios, ataques armados y un incremento de la presencia de fuerzas federales en la región.
El atentado contra el subsecretario ocurre además pocos días después de que autoridades federales identificaran a Colima como el punto de origen del vehículo utilizado en un ataque con coche bomba en Coahuayana, Michoacán, que dejó varias personas muertas y heridas. Aunque no existe hasta ahora una relación oficial entre ambos hechos, las autoridades reconocen que el entorno regional de violencia es un factor común.
La agresión contra un mando de alto nivel de la seguridad estatal ha encendido alertas en el ámbito federal por el riesgo que enfrentan los funcionarios encargados de combatir al crimen organizado en zonas de alta incidencia delictiva. Hasta el momento, no se ha informado de una postura pública por parte de instancias federales de seguridad.
El Gobierno de Colima reiteró que mantendrá las labores de investigación, coordinación y presencia operativa para contener la violencia en la entidad. Las autoridades aseguraron que se reforzarán las medidas de protección para el personal de seguridad pública y que continuarán los esfuerzos para garantizar el Estado de derecho y la seguridad de la población.




























