El hijo de AMLO compró trenes chatarra y los metió como nuevos en el tren interoceánico

0
528

Carlos Padilla Muñoz.

Según las primeras indagatorias y los informes de la Marina y los encargados de la construcción del Tren Interoceánico, revelaron que se utilizaron vagones y máquinas chatarra con antigüedad y uso entre 50 y 60 años, como primeras pruebas de las causas del descarrilamiento de este tren el pasado 28 de diciembre, con saldo de 13 personas fallecidas y 98 herido, algunos graves.

Pero esto no es lo más grave, desde hace años, recién inaugurado este medio de transporte y carga ferroviario, se había señalado que había que hacer algunas reparaciones y adecuaciones para que el tren fuera seguro, entre ellas la corrección de algunos tramos de vías y reforzamiento de algunos taludes, uno de ellos el lugar donde se registró la tragedia.

El mismo Andrés Manuel López Obrador cuando era presidente, en 2023, reveló públicamente y existen videos de evidencias, que Gonzalo López Beltrán, uno de sus hijos, se estaba encargando de la supervisión en la construcción de este tren, de lo cual estaba muy contento.

En efecto Gonzalo López Beltrán se encargó de designar las empresas encargadas de la compra y acondicionamiento de vagones y máquinas de segunda, algunos construidos en la década de los 50 y otros en los 60, a empresas de Estados Unidos por un total de 30 mil millones de pesos. Técnicamente estas máquinas ya no estaban en condiciones de usarse y así fueron compradas, la Marina nunca dio este dato hasta ahora, tampoco Gonzalo López ni los encargados de las compras.

Esos mismos vagones y máquinas, algunas compradas de segunda mano en Reino Unido, fueron acondicionadas para funcionar, sin que fueran una garantía en seguridad y uso, como si fuera solo una obra para días o meses. La mayoría estaban abandonadas como fierro viejo y así se hizo la compra.

Gonzalo López Beltrán reportó un total de 60 mil millones de pesos por concepto de compra de los trenes chatarra, que fueron desechados porque ya habían dado su ciclo natural de uso, lo que significa un megafraude, ya que las empresas encargadas de la compra y el acondicionamiento, que no fue la Marina, son propiedad de amigos del hijo de López Obrador, por lo que se presume que el pariente del ex presidente haya llevado su parte en el sobreprecio.

Pero no es todo, en la construcción y reacondicionamiento de las vías, algunas datas desde la época porfiriana, las empresas contratadas sin licitación también por órdenes de Gonzalo López Beltrán, utilizaron materiales de baja calidad como el basalto, una grava que va como cama entre los durmientes y la tierra, según revelaron los amigos del hijo del presidente en un video que navegó en las redes sociales. “Ya terminamos el jale, así quedó, cuando se descarrile el tren, ya será otro pedo”, lo que significa que sabían que no sería segura la obra, pero cobrada como de primera.

Solo 30 mil pesos cuestan las 13 vidas

La presidenta que a toda costa ha encubierto al hijo de López Obrador, en un desplante de cinismo, dijo que sería la Fiscalía de la República y la Secretaría de Gobernación quienes harán las investigaciones sobre las causas de la tragedia, aunque los del gobierno dicen que se trata de un evento ferroviario o accidente común y corriente. La investigación no será transparente, será en lo oscurito como lo hace siempre Morena.

La presidenta viajó al lugar de los hechos en Oaxaca, donde visitó algunos heridos de los hechos y ahí anunció que se apoyará con 30 treinta mil pesos a cada familia de los fallecidos.

Según los primeros informes revelados por la Marina y la Secretaría de Gobernación, este transporte no tenía seguro para los pasajeros, ya que inicialmente se abrió como tren de carga, pero en los últimos días de su mandato, López Obrador dio instrucciones para que se abriera a los pasajeros, aunque nada más fuera un día por semana.

El seguro de viajero es obligatorio para todo medio de transporte en todo el país, según las leyes, ya sea aviones, camiones y autopistas de cobro.

Diputados y Senadores del PRI, PAN y MC exigieron en las tribunas que se haga una investigación a fondo para deslindar responsabilidades y se castigue a los culpables.

En este caso, aparte de tener responsabilidad de la tragedia el hijo del ex presidente López Obrador, por haber dirigido o realizado directamente las compras de segunda a precio de nuevo, existe el delito de responsabilidad en 13 homicidios por omisión  y comisión, aparte de los constructores involucrados. Los responsables podrían tener una condena de hasta 50 años de cárcel.

Sabemos que la presidenta Claudia Sheinbaum no permitirá que las investigaciones lleguen hasta el hijo de AMLO y del propio ex presidente, responsable mayor de la construcción de este medio de carga y transporte que une el Oceánico Pacifico con el Golfo de México, que bien utilizado podría ser una competencia para el Canal de Panamá en el transporte de maquinaria y mercancía, y una fuente de ingresos para el país.

Lo mismo sucede en el Tren Maya, se utilizaron materiales de segunda, como el basalto en las vías que ha ocasionados dos o tres descarrilamientos hasta el momento. Se trata de obras caprichosas del ex presidente junto con la Refinería Dos Bocas que no ha producido los combustibles que se esperaba.

También el Proyecto de Agua Saludable para la Laguna tiene retardos y deficiencias, aunque ya fue pagado en su totalidad, más de 30 mil millones de pesos a empresas ligadas a los hijos de López Obrador, quienes de esta forma se hicieron millonarios, aparte del Huachicol fiscal que representa un fraude de 600 mil millones de pesos.

En un país donde ya no existen los contrapesos como el Poder Judicial, ahora dócil e incondicional al ejecutivo, y el legislativo con una mayoría que permite sacar todas las iniciativas e instrucciones de la presidenta, no podemos tener esperanzas de que las investigaciones sobre estas obras lleguen hasta el fondo, simplemente porque está involucrado el ex presidente y sus hijos.

Todo esto aumenta el malestar entre la población y se desecha que la presidenta tenga el 70 por ciento de aceptación entre los 130 millones de mexicanos, lo que podría cambiar el esquema electoral para el año 2030.

cronicadelalaguna2019@gmail.com