Delcy Rodríguez rechaza que exista un “agente externo” gobernando Venezuela

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redacción.

La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó que en el país no existe ningún “agente externo” que esté ejerciendo el gobierno, en respuesta a declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que parte de su administración estaría a cargo de coordinar una transición en la nación petrolera.

Rodríguez realizó estas declaraciones en un acto oficial en Caracas, donde sostuvo que el poder político en Venezuela reside exclusivamente en sus instituciones y en el pueblo venezolano, y que no hay control extranjero sobre las decisiones internas del país. El pronunciamiento se da en un contexto de alta tensión política, tras la reciente operación estadounidense que derivó en la captura del expresidente Nicolás Maduro y de su esposa, un hecho que reconfiguró el escenario político y profundizó el conflicto diplomático con Washington.

Desde Estados Unidos se ha planteado que funcionarios de su gobierno participarían en la coordinación de un proceso de transición política en Venezuela, lo que fue interpretado por Caracas como una intromisión directa en sus asuntos internos. Frente a ello, Rodríguez enfatizó que ninguna potencia extranjera gobierna Venezuela y que cualquier intento de imponer una autoridad externa constituye una violación a la soberanía nacional.

La presidenta interina también rechazó las versiones que apuntan a un control estadounidense sobre los recursos estratégicos del país, en particular el petróleo, y afirmó que las decisiones sobre el rumbo político y económico de Venezuela corresponden únicamente a los venezolanos. Subrayó que su liderazgo se apega al marco constitucional y a las disposiciones legales vigentes tras la crisis institucional desatada en las últimas semanas.

En sus declaraciones, Rodríguez llamó a cerrar filas en defensa de la soberanía y advirtió que el destino de Venezuela no puede ser definido desde el extranjero. Estas afirmaciones se producen en medio de un clima de polarización interna y de creciente presión internacional, con posturas encontradas sobre la legitimidad de la intervención externa y el alcance de la influencia de Estados Unidos en la región.

Analistas señalan que el intercambio de declaraciones refleja un choque directo entre dos visiones opuestas: por un lado, la narrativa estadounidense que justifica su participación como un mecanismo para facilitar una transición política; por otro, la postura del gobierno venezolano, que considera cualquier intervención como una amenaza directa a su autonomía y a los principios del derecho internacional.

En este escenario, Rodríguez busca consolidar su posición política y enviar un mensaje de resistencia frente a la presión externa, reiterando que Venezuela no está ni estará bajo el control de ningún gobierno extranjero.

con información de EFE.