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Las investigaciones federales por el homicidio del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, confirmaron la participación directa de un funcionario municipal en la planeación y seguimiento del ataque, ocurrido el 1 de noviembre durante las celebraciones del Día de Muertos.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó sobre la detención de Samuel N, quien se desempeñaba como director de Relaciones Públicas y Protocolo del Ayuntamiento, así como de Josué Elogio N, alias “El Viejito”, taxista de la localidad. Ambos son señalados por vigilar al edil y transmitir en tiempo real sus desplazamientos antes del atentado.
De acuerdo con las indagatorias, Samuel N habría proporcionado información clave sobre el itinerario del alcalde, incluyendo retrasos y detalles de su salida de la Casa de la Cultura. Las autoridades señalaron que incluso envió una fotografía que fue compartida en un grupo de mensajería utilizado por Jorge Armando N, alias “El Licenciado”, identificado como uno de los autores intelectuales del crimen.
Las detenciones, realizadas entre el 8 y el 9 de enero, se suman a otras seis efectuadas previamente como parte del mismo caso, según información difundida por El País. Con ello, las autoridades federales continúan desarticulando la red criminal que operó el asesinato, el cual causó conmoción nacional por haberse cometido en un acto público y por la participación de un menor de edad como sicario.
La Secretaría de Seguridad detalló que el funcionario detenido mantenía contacto previo con uno de los agresores y contaba con antecedentes penales por lesiones dolosas y robo a negocio. Durante los cateos realizados en inmuebles vinculados a los detenidos se aseguraron drogas y ocho equipos de comunicación. Ambos enfrentan cargos por homicidio calificado y lesiones calificadas.
El ataque fue ejecutado por un joven de 17 años que fue abatido tras el crimen, mientras que otros implicados fueron localizados sin vida días después. La investigación ha permitido identificar a reclutadores, operadores logísticos y responsables de la huida, así como a presuntos jefes de células delictivas dedicadas a homicidio, extorsión y narcotráfico en la región.
Tras el asesinato del alcalde, el gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum implementó un plan de pacificación en Michoacán. Como resultado, se reportan cientos de detenciones por delitos de alto impacto, el aseguramiento de armas, explosivos y vehículos, así como el decomiso de grandes cantidades de metanfetaminas y sustancias químicas para su elaboración, además del desmantelamiento de campamentos criminales y tomas clandestinas.
con información de El País.




























