La construcción de la aduana de Piedras Negras (1889–1890)

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  • Contratistas, arquitectura y dinámicas fronterizas en la modernización porfiriana.

Rigoberto Losoya Reyes.

El presente artículo analiza la construcción de la Aduana Fronteriza de Piedras Negras, que en 1888 aún era considerada una Villa y que se elevó al rango de Ciudad con el nombre del presidente de la república: Porfirio Díaz. El crecimiento del intercambio comercial y migratorio con Eagle Pass, Texas, impulsó al gobierno federal a autorizar la construcción de un edificio aduanal moderno, acorde con los estándares fiscales y sanitarios del Porfiriato.

Edificio de la aduana en proceso de construcción (1889).

A finales del siglo XIX se registró un auge en las importaciones por la aduana fronteriza lo que generó excelentes ingresos fiscales. Dentro de los planes de la Dirección General de Aduanas se incluía la construcción de edificio propio para la aduana fronteriza por lo que, el 26 de julio de 1888, el Congreso del Estado de Coahuila autorizó, mediante el Decreto número 222, el acuerdo del Ayuntamiento de Piedras Negras por el cual se concedía a título gratuito al Gobierno Federal un terreno originalmente destinado a mercado público, con dimensiones de 60 varas por lado, para la construcción de la Aduana Fronteriza y otras oficinas federales. El diseño contemplaba un edificio funcional compuesto por almacén, oficinas administrativas y áreas de control aduanal, siguiendo criterios de la arquitectura institucional de finales del siglo XIX.

La obra encargada al contratista C. Holck y Cía. y diseñada por los arquitectos Albert Felix Beckmann y James Riely Wahrenberger, ambas figuras destacadas en la arquitectura pública de Texas y el noreste mexicano durante el periodo porfiriano. Este trabajo de investigación histórica reconstruye el proceso constructivo, la importancia estratégica del edificio y la participación directa de Beckmann en la supervisión de obra en Piedras Negras. El estudio aporta nueva información sobre este inmueble histórico y que afortunadamente se conserva en Piedras Negras.

Durante el Porfiriato, los ingresos de la aduana permitieron modernizar la infraestructura fiscal. En este contexto, la construcción de la Aduana de Ciudad Porfirio Díaz (hoy Piedras Negras) en 1889 marcó un momento decisivo para la región fronteriza tanto en términos arquitectónicos como administrativos. De acuerdo con las fuentes consultadas permiten identificar a C. Holck y Cía. como contratistas responsables de la obra y a los arquitectos Albert Felix Beckmann y James Riely Wahrenberger como proyectistas y supervisores técnicos.

Contexto histórico de la obra

Piedras Negras se consolidó, desde la segunda mitad del siglo XIX, como un punto estratégico para el comercio binacional. El crecimiento del intercambio con el estado de Texas impulsó al gobierno federal a autorizar la construcción de un edificio aduanal moderno, acorde con los estándares fiscales y sanitarios del Porfiriato.

El expediente “Construcción de la Aduana de Piedras Negras, 1889”, localizado en el Fondo Hacienda, Sección Aduanas del AGN, documenta las etapas de planeación, diseño, contratación y ejecución de la obra.

Participación de C. Holck y Cía.

El contratista C. Holck y Compañía aparece mencionado en los contratos de obra, correspondencia administrativa y estimaciones de pago. La empresa asumió la construcción conforme a los planos aprobados por la Dirección General de Aduanas y bajo supervisión permanente del arquitecto Beckmann.

El proceso para adjudicar la obra a la compañía C. Holck fue el siguiente:

De acuerdo con la documentación del Archivo General de la Nación (Fondo Hacienda), la carta de presentación fue dirigida al director general de Aduanas con la oferta de concluir la obra en ocho meses y el compromiso de seguir los planos oficiales.

El expediente consta de cuatro planos:

Plano 1. Planta general del edificio: Oficinas principales, Sala de revisión, Bodega fiscal, Patio de maniobras.

Plano No. 2 – Alzado frontal: Cornisa sencilla, Acceso con arco rebajado, Ventanas verticales con marco de ladrillo.

Plano No. 3 – Detalle de cimentación: Cimientos de piedra bruta, Juntas a base de mortero de cal y arena.

Plano No. 4 – Techumbre:

Armadura de madera, Lámina galvanizada. Canaletas para desagüe pluvial.

Holck no firmó los planos porque los contratistas no eran los autores del proyecto, sólo ejecutores.

En cuanto a estimaciones de obra y avances se registraron los siguientes pagos:

1. Primera estimación: 28 de agosto de 1889

“Se hace constar que el contratista C. Holck ha concluido la cimentación y los muros alcanzan 1.20 metros de altura.”

Pago autorizado: $3,200 pesos

2. Segunda estimación

15 de septiembre de 1889

“Los muros han sido elevados a 2.80 metros y se ha iniciado el armado de la techumbre.”

Pago autorizado: $2,500 pesos

3. Tercera estimación

18 de octubre de 1889

“Se reporta un atraso por falta de madera importada; no obstante, la techumbre ha sido concluida al 70%.”

Pago autorizado: $2,100 pesos

4. Cuarta estimación

1 de noviembre de 1889

“La techumbre queda terminada; se trabaja en pisos y revoques.”

Pago autorizado: $2,000 pesos

El contratista solicitó prórroga de 15 días debido a retrasos en el transporte de madera procedente de Eagle Pass.

El 10 de diciembre de 1889 se reunieron el Administrador de la Aduana, el Ingeniero Inspector y el contratista Christian Holck, y se procedió a la verificación final de la obra del edificio aduanal, concluyéndose que la obra se encontró concluida y en buen estado. Sólo se señalaron dos observaciones menores: Ajustes en ventanas laterales y reparación menor del canalón del lado norte. Finalmente, se autorizó la liquidación total del contrato a la compañía de la casa constructora C. Holck y Compañía.

Albert Felix Beckmann (1855–1938)

Arquitecto germano-texano formado en la tradición centroeuropea de ingeniería y radicado en San Antonio, Texas. A mediados de la década de 1880 desarrolló numerosos proyectos públicos en el sur de Texas. Beckmann viajó y residió temporalmente en Piedras Negras durante 1889 para supervisar personalmente la construcción de la nueva Aduana.

Su participación reforzó la transferencia de modelos arquitectónicos estadounidenses hacia la frontera mexicana, caracterizados por volúmenes sólidos, simetría funcional y uso de materiales resistentes a inundaciones.

Diseño arquitectónico y características del edificio

Los planos del AGN describen un edificio de una planta elevada, muros de mampostería reforzada, patios de maniobra y estructura resistente al clima fronterizo. La influencia texana es evidente en:

– Distribución simétrica del espacio

– Ventanas altas y amplias

– Techumbre inclinada adaptada a lluvias del Río Bravo

– Materiales importados desde Eagle Pass

Estos elementos corresponden al estilo arquitectónico profesional manejado por Beckmann y Wahrenberger, sin embargo, se aprecian rasgos del estilo Art Nouveau, o “arte nuevo” por su traducción del francés, nació en Francia y Bélgica, y rápidamente fue adoptado por toda Europa, aunque también llegó a Estados Unidos, México, Argentina, entre otros países americanos.

La Aduana de Piedras Negras contribuyó a la economía local y al mejoramiento de los ingresos del municipio al recibir sus participaciones por las operaciones de comercio exterior. Por otro lado, se alcanzó una consolidación de la frontera.

 El edificio sufrió un incendio en la década de 1940 y lamentablemente fue remodelado en lugar de ser restaurado, lo que significó una gran pérdida de identidad arquitectónica.