Evaristo Velasco Álvarez.
Estamos ya estrenando la segunda semana del año 2026, y el frío que se ha sentido en mi hermosa Aguascalientes ha sido en verdad agresivo. Por la mañana nos despertamos con 8 o 10 grados Celsius, pero para las 2 de la tarde el sol nos deja sentir su presencia en toda forma, de tal modo que los suéteres o chamarras se dejan a un lado y estar en mangas de camisa o en camisa sin mangas, es porque ya los rayos del astro rey nos están recordando que pronto estaremos disfrutando de calores fuertes, de hasta 38 grados Celsius, en verdad abrasadores.

Pero decía que estamos ya iniciando el año con un sinfín de ideas por desarrollar, de propósitos por atender, porque el quehacer humano y de todo el planeta y el universo mismo no se detendrá. Como dicen los científicos, el universo en su conjunto y en las particularidades del mismo, todo está en constante movimiento. También lo declararon Galileo Galilei, Nicolás Copérnico, Isaac Newton, y miles de pensadores, que cuando nuestro mundo (universo), tanto externo como interno se detenga, la vida cesará su existencia. Y como dicen otros más agudos, ni entonces habrá una quietud total.
Bueno, pero entonces significa que estar en constante movimiento, permite que la vida fluya y que en su andar, los astros y el universo mismo nos irán poniendo en diferentes escenarios, señalando los más conocidos: primavera, verano, otoño e invierno, para volver a comenzar “per secula seculorum”, o sea por los siglos de los siglos.
Nuestra gran ventaja es que estará por siempre el Gran Arquitecto del Universo en constante observancia de que las leyes universales se cumplan. Así que, siendo inteligentes, debemos atender estas condiciones si queremos estar vivos y participar con alegría de las mieles de la vida; de otra suerte, simplemente al no encajar en el devenir natural de la vida, simplemente dejamos de existir en lo individual, teniendo (en teoría), alguna otra oportunidad de corregir nuestra actitud, replantándonos (nuestro espíritu o alma), en otro cuerpo y en otra época, según la Palingenesia o la Metempsicosis, que los estudiosos nos dejan entender.
Por lo pronto, seguro de estar haciendo lo correcto, me preparo para vivir este año y lo que la vida me permita, deseando que nuestra amada nación, nuestro muy querido México, y todos los mexicanos que queremos y amamos la vida y respetamos a los demás países y demás seres vivos, también quieran y se esfuercen en vivir en el respeto y en la alegría de disfrutar la oportunidad de vivir. Solo así lograremos ¡Que viva México!
velasco_alvarez@yahoo.com



























