El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo este jueves un encuentro privado con la dirigente opositora venezolana María Corina Machado en la Casa Blanca, reunión que se realizó sin anuncios oficiales ni declaraciones públicas.
La líder venezolana arribó al complejo presidencial poco antes del mediodía. Descendió de un vehículo vestida con un traje blanco y fue escoltada directamente a un almuerzo privado. No utilizó la entrada protocolaria del ala oeste ni hizo comentarios ante los medios.

El encuentro se produjo después de que Trump manifestara, días atrás, que sería “un honor” recibir a Machado. En ese contexto, el mandatario también se refirió al Premio Nobel de la Paz que recibió la dirigente opositora. Machado dedicó ese reconocimiento a Trump y planteó la posibilidad de entregarle el galardón, propuesta que fue descartada posteriormente por la Academia Noruega.
La reunión ocurrió en medio de una etapa de redefinición de la relación entre Washington y Caracas. Recientemente, Trump ordenó una operación para detener y trasladar a Estados Unidos al entonces presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, acusados de narcotráfico. La acción fue recibida inicialmente con entusiasmo por la oposición venezolana, aunque después el mandatario estadounidense declaró que no veía a Machado como la líder del país.
En contraste, el miércoles previo Trump sostuvo una conversación telefónica extensa con Delcy Rodríguez, a quien calificó como una dirigente “formidable”. Según el propio presidente, el diálogo abordó temas relacionados con petróleo, minerales, comercio y seguridad. Rodríguez señaló que la llamada fue productiva, cortés y realizada en un marco de respeto mutuo.
Ese mismo jueves, un funcionario estadounidense confirmó de manera anónima la primera venta de crudo venezolano decomisado, por un monto de 500 millones de dólares. Los recursos serán transferidos a cuentas bajo control del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
La Casa Blanca afirmó que estas acciones forman parte de una estrategia para proteger al continente americano de organizaciones vinculadas al narcotráfico y a amenazas externas. En esa línea, el gobierno estadounidense anunció también la incautación en el Caribe de un sexto petrolero sujeto a sanciones.
Para sus planes energéticos, Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, han señalado que esperan la colaboración de empresas multinacionales, aunque estas han solicitado mayor claridad sobre el marco legal y político.
Machado abandonó Venezuela en diciembre, tras casi un año en la clandestinidad, con apoyo logístico estadounidense. Posteriormente recibió el Premio Nobel en Oslo y mantuvo una agenda discreta de encuentros internacionales, entre ellos una reunión con el papa León XIV en Roma, donde expresó que la derrota del “mal” en Venezuela está cercana.
Tras su reunión con Trump, la dirigente opositora tiene previsto acudir al Senado estadounidense para sostener encuentros con legisladores demócratas y republicanos.
con información de Agence France-Presse,




























