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La falta de gasolina en Cuba ha provocado una crisis en los servicios básicos de recolección de residuos, generando una acumulación visible de basura en calles y espacios públicos de varias ciudades del país. El problema, que se ha intensificado en los últimos meses, afecta tanto a la imagen urbana como a las condiciones sanitarias de la población.

En zonas urbanas como La Habana, Santiago de Cuba y otras capitales provinciales, los camiones recolectores han reducido o suspendido recorridos debido a la escasez de combustible. Autoridades locales han reconocido que la limitada disponibilidad de gasolina y diésel impide mantener los ciclos habituales de recolección, lo que ha derivado en montones de desechos que permanecen días e incluso semanas sin ser retirados.
La crisis del combustible está vinculada a las dificultades económicas que enfrenta la isla, agravadas por la reducción de ingresos, problemas en el suministro de petróleo y las restricciones financieras internacionales. De acuerdo con reportes oficiales, el gobierno ha priorizado el uso del combustible disponible para sectores considerados estratégicos, como la generación eléctrica, el transporte de alimentos y los servicios de salud, dejando en segundo plano actividades municipales como la limpieza urbana.
Especialistas en salud pública han advertido que la acumulación de basura incrementa el riesgo de proliferación de vectores, como mosquitos y roedores, lo que puede derivar en brotes de enfermedades. Vecinos de distintas comunidades han expresado su preocupación por los malos olores, la presencia de animales y el impacto directo en su calidad de vida.
Ante la situación, algunas autoridades han llamado a la población a colaborar con acciones comunitarias de limpieza y a reducir la generación de residuos, mientras se buscan alternativas temporales para enfrentar la falta de combustible. Sin embargo, analistas señalan que, sin una solución estructural al problema energético, las dificultades en la recolección de basura podrían mantenerse.
La crisis de los desechos se suma a otros problemas cotidianos derivados de la escasez de energía y combustibles en Cuba, reflejando el impacto directo que la situación económica y energética tiene en los servicios públicos y en la vida diaria de la población.
Con información de Reuters.




























