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La Secretaría de la Defensa Nacional autorizó el ingreso, sobrevuelo y aterrizaje de aeronaves de Estados Unidos en territorio mexicano para llevar a cabo un rescate humanitario de emergencia, luego de que un integrante de la tripulación de un buque presentara una condición médica grave a unas 400 millas náuticas al oeste de Cabo San Lucas, en Baja California Sur.

De acuerdo con la dependencia, la autorización se otorgó conforme a las Bases de Coordinación para Autorizar Sobrevuelos en Espacio Aéreo Mexicano y el Aterrizaje de Aeronaves Extranjeras, permitiendo la operación de dos aeronaves Hércules cisterna para reabastecimiento de combustible en vuelo, así como dos helicópteros HH-60W de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, con un objetivo exclusivamente humanitario.
Defensa precisó que la decisión se enmarca en los principios de cooperación internacional, reciprocidad, responsabilidad compartida, confianza mutua y respeto a la soberanía nacional. Subrayó que la prioridad de la operación fue salvaguardar la vida del paciente y garantizar condiciones de seguridad durante el rescate.
La autorización se dio en un contexto de atención pública sobre la cooperación bilateral en materia de seguridad, luego de que autoridades aeronáuticas estadounidenses emitieran alertas por posibles interferencias en sistemas de navegación y operaciones militares en zonas del Golfo de California y el Pacífico mexicano, lo que generó inquietud sobre la presencia de aeronaves militares extranjeras en el país.
Ante estas versiones, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó la existencia de operativos militares de Estados Unidos en territorio nacional y aclaró que la cooperación entre ambos países se limita al intercambio de información, la coordinación diplomática y la asistencia en situaciones de emergencia, sin comprometer la soberanía de México.
Este posicionamiento fue reiterado tras el reciente aterrizaje de un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea estadounidense en el aeropuerto de Toluca, en el Estado de México, el cual, según autoridades mexicanas, tuvo fines de capacitación y no implicó la presencia de tropas activas ni requirió autorización del Senado.
Con información de Secretaría de la Defensa Nacional.




























