Saltillo incorporará 500 cámaras con reconocimiento facial mediante colaboración entre municipio e iniciativa privada

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    redacción.

    El alcalde de Saltillo, Javier Díaz, anunció la instalación de 500 cámaras de videovigilancia con tecnología de reconocimiento facial como parte de una estrategia conjunta con la iniciativa privada para fortalecer la seguridad en la capital coahuilense.

    La inversión supera los 12 millones de pesos y contempla la colocación de los equipos en zonas de alta afluencia y puntos considerados estratégicos. Las cámaras estarán enlazadas a los centros de control C2 y C4 para reforzar las labores de monitoreo y respuesta.

    De acuerdo con el edil, el proyecto se realiza en coordinación con el gobernador del estado y con el respaldo de corporaciones como el Ejército Mexicano, la Marina, la Guardia Nacional, así como las fiscalías estatal y federal y la Secretaría de Seguridad.

    Las 500 cámaras fueron donadas por el empresario Álvaro Morales y se suman a otras 50 que previamente fueron destinadas al Centro Histórico. Con esta ampliación, el sistema de videovigilancia municipal incrementa su cobertura tecnológica.

    El comisionado de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Miguel Ángel Garza Félix, informó que actualmente Saltillo cuenta con 893 cámaras municipales y 741 estatales. Con la incorporación de las nuevas unidades —que incluyen reconocimiento facial, de placas y de vehículos— el total superará las 2 mil cámaras operando en la ciudad.

    El alcalde recordó que en 2025 se destinaron más de mil millones de pesos a seguridad y que para 2026 el presupuesto superará los mil 100 millones de pesos. Estos recursos se orientan a la adquisición de patrullas, motocicletas, equipamiento táctico, uniformes, oficinas móviles y al incremento de la beca para aspirantes a policías, que pasó de 5 mil a 7 mil pesos mensuales.

    Durante el evento, representantes del sector educativo recibieron de manera simbólica uno de los dispositivos instalados, en el marco de una estrategia que, según las autoridades, busca combinar tecnología con acciones de proximidad social para mantener condiciones de seguridad en la ciudad.