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La reforma electoral propuesta por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, avanzó en comisiones de la Cámara de Diputados, aunque enfrenta un panorama adverso para su aprobación en el pleno debido a la falta de respaldo suficiente entre los partidos políticos.

El dictamen fue aprobado en las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Político-Electoral con 45 votos a favor y 39 en contra. La iniciativa recibió únicamente el respaldo de legisladores del partido Morena, mientras que los diputados del PAN, PRI, Movimiento Ciudadano, así como los aliados del oficialismo, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), votaron en contra.
Debido a que en comisiones basta una mayoría simple para aprobar el dictamen, el proyecto pudo avanzar a la siguiente etapa del proceso legislativo. Sin embargo, para ser avalado por el pleno de la Cámara de Diputados se requiere una mayoría calificada de 334 votos, cifra que Morena no alcanza por sí solo.
Actualmente, el grupo parlamentario de Morena cuenta con alrededor de 253 legisladores, por lo que necesita el respaldo de otras bancadas para reunir los votos necesarios. Ante el rechazo expresado por la oposición y por partidos que habitualmente han sido aliados del oficialismo, se prevé que el dictamen enfrente serias dificultades para aprobarse en la votación final.
La iniciativa presidencial plantea modificaciones constitucionales en materia electoral, entre ellas cambios al sistema de representación proporcional, la reducción del financiamiento público a los partidos políticos y ajustes en las reglas del sistema electoral federal.
Tras su aprobación en comisiones, el dictamen fue enviado a la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados para su eventual discusión en el pleno de San Lázaro, donde se definirá el futuro legislativo de la propuesta.
Con información de El Economista.




























