Agencias de seguridad de Estados Unidos analizan señalamientos relacionados con Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, por posibles vínculos con personas involucradas en actividades de contrabando de combustible y crimen organizado, de acuerdo con una investigación publicada por The New York Times.

El reporte, difundido el 29 de septiembre, señala que cinco personas con conocimiento de las indagatorias informaron al diario que autoridades estadounidenses están revisando las acusaciones. Sin embargo, las mismas fuentes precisaron que hasta ahora no existe una investigación formal abierta contra López Beltrán ni se han presentado cargos en su contra.
Entre los asuntos que estarían siendo revisados se encuentran posibles conexiones con redes dedicadas al llamado huachicol fiscal, término utilizado para describir esquemas de introducción, comercialización o traslado irregular de combustibles para evadir impuestos y controles aduaneros.
De acuerdo con The New York Times, las autoridades estadounidenses también estarían examinando señalamientos sobre posibles vínculos entre López Beltrán y personas relacionadas con organizaciones criminales. El medio aclaró que se trata de acusaciones que están siendo revisadas y que no existe, hasta el momento, una imputación formal en Estados Unidos.
El periódico también informó que López Beltrán habría intentado establecer contacto durante este año con funcionarios estadounidenses mediante intermediarios. Tres personas familiarizadas con esos acercamientos señalaron que los contactos no derivaron en reuniones o conversaciones formales entre el hijo del expresidente y funcionarios del gobierno estadounidense.
La información se difundió después de que Estados Unidos revocara la visa de López Beltrán. El propio político confirmó en agosto que ya no podía ingresar a territorio estadounidense, aunque las autoridades de ese país no hicieron público el motivo de la decisión.
El reporte también recupera señalamientos periodísticos sobre personas cercanas a López Beltrán y negocios que obtuvieron contratos durante el gobierno de su padre. Entre los nombres mencionados aparece Jorge Amílcar Olán, identificado como amigo del hijo del expresidente y señalado anteriormente en investigaciones periodísticas relacionadas con operaciones comerciales y contratos gubernamentales.
Otro de los antecedentes citados por The New York Times corresponde a una investigación de la Fiscalía General de la República relacionada con los hermanos Farías Laguna y presuntas operaciones de contrabando de combustible. El nombre de López Beltrán habría aparecido en elementos relacionados con esas indagatorias.
Las fuentes consultadas por el diario estadounidense hablaron bajo condición de anonimato debido a que no estaban autorizadas para proporcionar información sobre las revisiones que realizan las agencias estadounidenses.
Hasta ahora, no existe información pública que permita afirmar que Estados Unidos haya presentado cargos contra López Beltrán. La revisión de señalamientos por parte de agencias de seguridad tampoco equivale por sí misma a una determinación de responsabilidad.
El caso ocurre mientras autoridades mexicanas y estadounidenses mantienen atención sobre las redes dedicadas al contrabando de combustibles y al lavado de recursos derivados de estas operaciones. En México, el llamado huachicol fiscal ha sido objeto de investigaciones por posibles esquemas de evasión de impuestos y utilización irregular de documentación aduanera.
Con información de The New York Times





























