Los medicamentos basados en semaglutida y otros agonistas del receptor GLP-1 han ganado popularidad por su capacidad para reducir el apetito y favorecer el control de la glucosa y el peso. Sin embargo, algunos usuarios han reportado cambios en la motivación, el interés por determinadas actividades y la sensación de placer, un fenómeno al que de manera informal se le ha denominado “personalidad Ozempic”.

Ozempic contiene semaglutida y está aprobado para mejorar el control de la glucosa en adultos con diabetes tipo 2, además de reducir determinados riesgos cardiovasculares en pacientes con diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular establecida. La semaglutida también se comercializa bajo otras marcas con indicaciones específicas para el control crónico del peso.
Algunos pacientes han descrito disminución del interés por la comida, el ejercicio, las reuniones sociales, los pasatiempos y otras actividades que anteriormente les resultaban gratificantes. Estas experiencias han sido relacionadas en algunos reportes con la anhedonia, término utilizado para describir una disminución de la capacidad para experimentar placer.
La posible relación con los mecanismos cerebrales de recompensa es actualmente objeto de investigación. Estudios experimentales han encontrado que la semaglutida modifica determinadas respuestas relacionadas con la recompensa alimentaria y la actividad de neuronas dopaminérgicas. No obstante, estos resultados no permiten concluir que el medicamento provoque una pérdida generalizada del placer o cambios de personalidad en las personas que lo utilizan.
La investigación clínica también continúa analizando si los agonistas GLP-1 pueden modificar procesos relacionados con la motivación. Un ensayo clínico publicado en 2026 evaluó específicamente los efectos de la semaglutida sobre la toma de decisiones basada en el esfuerzo y los procesos relacionados con la recompensa en personas con depresión mayor.
Los testimonios difundidos en medios y redes sociales han contribuido a popularizar la expresión “personalidad Ozempic”, pero esta denominación no corresponde a un diagnóstico médico reconocido. Las experiencias individuales tampoco permiten establecer por sí mismas una relación causal entre el medicamento y los cambios emocionales o conductuales descritos.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) mantiene además vigilancia sobre la seguridad de los medicamentos GLP-1. En enero de 2026, el organismo informó que su evaluación no encontró un aumento del riesgo de pensamientos o conductas suicidas asociado con estos medicamentos y solicitó retirar esa advertencia de las etiquetas de los productos que la incluían.
La semaglutida, como cualquier medicamento de prescripción, debe utilizarse bajo supervisión médica. Su uso no debe evaluarse únicamente por la cantidad de peso perdido, sino también considerando sus efectos, indicaciones, contraindicaciones y la evolución general del paciente.





























