Memorias de lugares del desierto, de cuyo nombre no quiero acordarme

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Rufino Rodríguez Garza.

Salir al Desierto es encontrar vestigios de nuestros antepasados los cazadores-recolectores, lo más frecuente es observar unos rodetes de piedra que el hombre antiguo uso como fogones o chimeneas. Aún en pleno siglo XXI, al caminar por los llanos se pueden observar algunas herramientas de uso cotidiano, me refiero a flechas, lanzas, buriles, raspadores y algunas cuentas. Caminar por la serranía es encontrar figuras grabadas en la roca, pero también hay figuras que eran pintadas sobre la roca, todo es salir, explorar y de inmediato saltarán a la vista todas esas extrañas manifestaciones que nuestros ancestros nos dejaron. 

Por eso es usual decir que las rocas fueron los primeros «cuadernos de la humanidad», también suele decirse que las rocas «hablan»,  pues cuando una gráfica es descifrada cuenta el modo de vida, sus necesidades, sus sueños, sus leyendas, sus hechos cotidianos por subsistir en estas inhóspitas localidades del norte de México. 

Hago normalmente recorridos de fin de semana los cuales ahora son más esporádicos, pues se me ha ido acumulando la «juventud», busco gente, amigos que tengan afinidad por el arte rupestre para que les muestre alguno de los sitios con este arte. A estas alturas de mis 80 primaveras lo que hacía en solitario o con los amigos Ventura y Colín, ahora ya en casa por seguridad no me permiten salir solo, por aquello de una caída o algún accidente. Estoy procurando llevar conocidos a lugares que son importantes para el estudio de nuestras antigüedades, uno de mis dilectos compañeros de salida es el amigo Sergio López, el cual posee una licenciatura y trabaja en una institución educativa del estado y gracias a las redes sociales pude ponerme en contacto con él.

Desde hace casi un año lo acompaño y le indico sitios de interés arqueológico. 

Tanto su señora como dos de sus hijos tienen un marcado interés por la lítica, pero Sergio también documenta sitios y lugares con manifestación gráfico-rupestre. Sergio además describe y elabora pequeños ensayos de los afortunados encuentros y lo hace de una manera muy didáctica y amena. Utiliza para las fotos un teléfono celular y le gusta hacer tomas aéreas con un modesto dron.

Mi deseo es que pronto pueda estar en posibilidades de comprar un vehículo que me permita salir sin usar el carro de la familia, además de ser de llantas muy medianas sufre ralladuras por los lugares a donde acostumbro ir.  Con un mueble propio ya no dependeré del carro familiar o de los amigos que amablemente me dan el aventón. Me gusta el campismo y no a todos los camaradas les gusta pasar noches al intemperie en el campo.

(Continuará)