El Instituto Politécnico Nacional (IPN) aprobó otorgar el Doctorado Honoris Causa a Manuela del Carmen Obrador Narváez, prima del expresidente Andrés Manuel López Obrador, junto con figuras como Cuauhtémoc Cárdenas y Sergio Salomón Céspedes. Esta decisión fue ratificada en la Décima Sesión Ordinaria del Consejo General Consultivo del IPN, celebrada el pasado 24 de julio de 2025.
El reconocimiento a Manuela Obrador se sustenta en su gestión para impulsar la creación de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería Palenque (UPIIP) en Chiapas, la cual representaría la primera instancia del Politécnico en esa región. En su argumento institucional, el IPN destacó que dicho proyecto representa una contribución significativa para la presencia educativa en zonas históricamente marginadas.

El Reglamento de Distinciones al Mérito Politécnico señala que el grado de Doctor Honoris Causa se concede a personas cuya trayectoria de relevancia pública —dentro del ámbito de la ciencia, la educación, la tecnología, las artes, la política o las letras— las haga merecedoras de tal distinción, sin que necesariamente formen parte de la comunidad politécnica. En su caso, la propuesta fue elaborada con base en la recomendación del director general del instituto y avalada por la comisión correspondiente.
Aunque la aprobación ya está oficializada, aún no se ha fijado una fecha formal para la ceremonia de entrega del grado honorífico. En paralelo, otros personajes también reconocidos por el IPN en este acto incluyen al exlíder morenista Cuauhtémoc Cárdenas y al gobernador poblano Sergio Salomón Céspedes, cuyos méritos reconocidos están vinculados a aportes en política, gestión educativa e infraestructura pública.
La distinción otorgada a Manuela Obrador no ha estado exenta de polémica. Dado su parentesco con un exmandatario federal, algunos analistas apuntan a que la concesión adquiere una dimensión política inevitable. Las críticas señalan el riesgo de que estos reconocimientos sean interpretados como actos simbólicos que mezclan logros institucionales con intereses personales. Otros defienden que, más allá de su relación familiar, la valoración debe centrarse en las gestiones y resultados concretos que argumentan la propuesta.
Esta decisión institucional, enmarcada en una tradición del Politécnico de premiar trayectorias sobresalientes, confronta debates actuales sobre meritocracia, legitimidad y el equilibrio entre la autonomía universitaria y la visibilidad política. Será importante observar cómo se desarrolla el acto formal, qué discurso asuma el homenajeado y qué réplicas genere en el ámbito académico, político y social sobre los criterios de reconocimiento en instituciones públicas.
con información de: INFOBAE




























