El gobierno de México analiza la aplicación de nuevos ajustes al gasto público como parte de su política de austeridad, informó la presidenta Claudia Sheinbaum, quien sostuvo que la administración mantiene una línea estricta de disciplina financiera.

Durante declaraciones recientes, la mandataria señaló que su gobierno es “más que franciscano”, en referencia a la continuidad y profundización de las medidas de austeridad implementadas en años anteriores. Este enfoque busca optimizar el uso de los recursos públicos, reducir gastos considerados no esenciales y canalizar el presupuesto hacia programas prioritarios.
La política de austeridad en México se consolidó en la administración federal anterior y ha continuado como eje central de la gestión pública, con medidas que incluyen la reducción de estructuras administrativas, control en el gasto operativo y limitaciones en rubros como viáticos, contratación de personal y adquisición de bienes.
Especialistas y organismos han señalado que estos ajustes pueden contribuir al equilibrio fiscal y a la contención del endeudamiento; sin embargo, también advierten que recortes prolongados podrían impactar la operación de dependencias, servicios públicos y proyectos de inversión si no se aplican de manera focalizada.
En este contexto, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público mantiene la responsabilidad de diseñar y ejecutar la política presupuestaria, en función de las condiciones económicas nacionales e internacionales, incluyendo variables como inflación, crecimiento económico y recaudación fiscal.
El anuncio de posibles nuevos recortes se da en un entorno de presiones sobre las finanzas públicas, donde el gobierno federal busca mantener estabilidad macroeconómica sin recurrir a incrementos significativos en la deuda.
Con información de El Universal.





























