María Corina, el premio nobel de la paz y los inconformes

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José Guadalupe Robledo Guerrero.

Finalmente, no fue el presidente estadounidense Donald Trump el ganador del premio Nobel de la Paz 2025, a pesar de la campaña mediática y de presión que hizo la Casa Blanca para conseguir el prestigiado premio. El mismo Trump se enlistó como único merecedor a tal galardón, y al no recibirlo hizo otro de sus acostumbrados berrinches por no obtenerlo; pero no fue únicamente el derechista mandatario de USA el que se enfadó, porque el Comité Noruego del Nobel escogió a la valiente y distinguida dama María Corina Machado, como merecedora al premio, por su intransigente lucha de años por devolver la democracia a su país, Venezuela.

También los izquierdosos amantes de las dictaduras, como lo son la mayoría de los gobiernos populistas de Centro y Sudamérica y el dictador de Rusia Vladímir Putin, no estuvieron de acuerdo con la premiación de María Corina, quien dicho sea de paso, no había sido nombrada para recibir el premio Nobel de la Paz.

Entre estos izquierdosos que se mostraron inconformes con la premiación a María Corina, se encuentra la presidenta-gerente de México, Claudia Sheinbaum, misma que no fue capaz de externar una diplomática felicitación a la ganadora del premio, arguyendo convenencieramente a la soberanía, la no intervención y la libre determinación de los pueblos señaladas por la Doctrina Estrada, que fuera dada a conocer hace 95 años.

Claudia Sheinbaum no felicitó a la valiosa mujer que tomó relevancia en un mundo que está inmerso en el empoderamiento de las mujeres. Para doña Claudia la ideología está por encima de los valores morales y cívicos, por tal razón no se atrevió a felicitar a María Corina, pero para su desgracia ningún personaje, hombre o mujer, de las izquierdas estuvo nominada para el premio Nobel de la Paz, pues los populistas dictatoriales no reúnen ningún valor para ser considerados pacifistas, al contrario, su máxima estrategia es la polarización, la división de las sociedades y pueblos, la dictadura y la corrupción.

Tanto la Casa Blanca y Trump como los gobiernos populistas y sus fanáticos mostraron su inconformidad ante la decisión de darle el premio Nobel de la Paz a María Corina, a quien los izquierdosos populistas catalogaron de derechista, por luchar por la democracia, la cual no está considerada en los regímenes socialistas y populistas. ¿A quién querían los izquierdosos que le dieran el premio? ¿Al derechista-populista Donald Trump; al que tiene muerto de hambre y sin libertades al pueblo cubano, Miguel Díaz Canel; o al fraudulento dictadorzuelo Nicolás Maduro?

Lo cierto, es que el premio Nobel de la Paz que recibió la lideresa María Corina, le da oxígeno a la lucha de los venezolanos democráticos, porque realza su movimiento de liberación en su país, que a causa de la dictadura socializante de Hugo Chávez y su engendro, Nicolás Maduro, se encuentra en la peor situación de su historia moderna, en una sociedad caótica, pobre, sin empleos suficientes y con una gran inflación, pero sobre todo sin las mínimas libertades, en donde el ejército ha sido utilizado para mantener oprimido al pueblo venezolano.

María Corina Machado es una madre luchadora, una mujer valiente y decidida, una dama guapa y distinguida que pugna por devolver a su patria la democracia y la convivencia pacífica y fraternal. Por todos estos valores cívicos y morales, es quizás por lo que los populistas de izquierda y derecha no la quieren, pues esos sectores carecen de una mujer con los mismos atributos que la ganadora del premio Nobel de la Paz.

Política aldeana

Los fanáticos obradoristas no cesan en repetir que Claudia Sheinbaum tiene una gran aprobación, pues según la última encuesta de El Financiero, el 78 por ciento la aprueba, pero doña Claudia es aprobada como presidenta, pero los encuestados no aprueban su gobierno. En esa misma encuesta, el 75 % dice que no está combatiendo la corrupción; el 74 % reprueba los resultados del combate al crimen organizado; y el 53 por ciento no está de acuerdo con el manejo de la economía. Por estos resultados hay que señalar que la presidenta-gerente es aprobada por los encuestados, pero reprobada en corrupción, inseguridad y en economía.

Estos resultados se derivan de que Claudia Sheinbaum sigue protegiendo a su mecenas, tutor y guía Andrés Manuel López Obrador, el narcopresidente, el aliado de los cárteles de la droga, y el que impulsó la corrupción de sus correligionarios, que ahora exhiben sus riquezas mal habidas. Doña Claudia ya lo ha dicho y repetido: los “conservadores” no lograran enfrentarla con AMLO, ella seguirá fortaleciendo a la 4T, tal y como López Obrador la diseñó. Pese a esto, recordaré cómo le hizo el presidente Lázaro Cárdenas del Río para deshacerse de Plutarco Elías Calles, y poder gobernar de acuerdo a su proyecto presidencial.

A la mitad de su sexenio, en la madrugada del 10 de abril de 1936, Cárdenas sacó a Calles de su casa en pijama y lo condujo a un avión que lo llevó a California en su exilio, y posteriormente hizo renunciar a todos los callistas de su gobierno. ¿Podrá hacer lo mismo Claudia Sheinbaum con AMLO? Seguramente no, pero aquí está la forma en como lo hizo Cárdenas con Calles, quien quería continuar con su Maximato teniendo al presidente Cárdenas como títere.

Preguntas huérfanas

¿Sabía usted que el servicio de transporte urbano “Aquí vamos gratis” ha tenido muy buenos comentarios de los usuarios?

¿Por qué ataca Claudia Sheinbaum a los “conservadores” que critican al obradorismo, si según ella, nadie los lee, los ve y los oye?

¿Será cierto que los incrementos al precio de los refrescos y los cigarros no son recaudatorios, sino una forma de proteger la salud de los mexicanos?