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La movilización por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres reunió este 25 de noviembre a miles de personas en la Ciudad de México, en una jornada marcada por la exigencia de justicia ante feminicidios, desapariciones, agresiones y la persistente impunidad que enfrentan mujeres, niñas y disidencias en el país. Colectivos feministas, organizaciones civiles, estudiantes y familiares de víctimas encabezaron la marcha, cuyo propósito central fue visibilizar que la vida, integridad y libertad de las mujeres continúan en riesgo en México, denunciando además las violencias estructurales no atendidas por el Estado.

Desde tempranas horas, diversas zonas del Centro Histórico registraron cierres viales y un operativo de seguridad reforzado. Palacio Nacional, la Catedral Metropolitana y edificios públicos amanecieron protegidos con vallas metálicas y bloques de cemento, en previsión por la manifestación. A las 12:30 horas comenzó el despliegue de mujeres policías en las inmediaciones del recinto presidencial, mientras en el Monumento a la Revolución se instalaron tendederos de denuncia con fotografías de presuntos agresores.
Las afectaciones viales se intensificaron desde la una de la tarde con cierres en Paseo de la Reforma, Avenida Juárez y calles cercanas al Monumento a la Revolución. El tránsito permaneció fluido frente a Bellas Artes, donde contingentes feministas se reunieron alrededor de la Antimonumenta contra los feminicidios. A las 15:30 inició oficialmente la marcha, encabezada por familiares de víctimas. La movilización avanzó por Reforma, incorporando grupos diversos, incluidos colectivos rurales, organizaciones populares y agrupaciones estudiantiles, estas últimas manifestando apoyo a Palestina.
A las 17:16 los contingentes ingresaron al Zócalo capitalino, donde se realizaron pintas sobre el vallado colocado frente a Palacio Nacional y se escucharon pronunciamientos en exigencia de mayor protección y políticas efectivas para erradicar la violencia de género. Algunas participantes entregaron flores a transeúntes y comerciantes, mientras en la zona de Bellas Artes se habilitó un espacio simbólico de baile como forma de resistencia. El recorrido concluyó con la concentración total en la plancha del Zócalo, recordando el origen del 25N, establecido por la ONU en memoria de las hermanas Mirabal, activistas dominicanas asesinadas en 1960.
La marcha de este año mostró nuevamente la fuerza del movimiento feminista en México y la urgencia de acciones contundentes frente a una problemática que sigue cobrando vidas diariamente. Para las participantes, el mensaje fue claro: mientras exista violencia contra una sola mujer, la lucha continuará en las calles.
con información de Animal Político




























