Despido humillante del fiscal carnal

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Jorge Arturo Estrada García.

«Quien no castiga el mal, ordena que se haga.”.
Leonardo da Vinci.

“Con esa gente que enarbola su integridad moral, se puede estar seguro de que hay muertos dentro de todos los armarios.”.
Pierre Lemaitre.

La turbulencia se intensifica. La tormenta inicia. Noviembre le mostró, a la Cuarta Transformación, la magnitud de los problemas en los que han metido al país. Asesinatos que indignan, que unen; escándalos de corrupción, pugnas internas, desastre financiero, prepotencia, protestas enormes en calles y carreteras en casi todas las entidades. Inquietos, intentan el control de daños, y fortalecen un flanco, cancelan la fiscalía autónoma. La justicia y la democracia están sepultadas.

Andrés Manuel, desde Palenque, concede una pieza al Palacio Nacional, agobiado por el legado tóxico de López Obrador y por incapacidades propias. Sin magia, en el verbo y las percepciones, la demagogia no es atendida. No habrá más ley, para los mexicanos, solamente queda una opinión pública, dispersa, para juzgar al grupo gobernante, o intentar contrapesos. Solamente la indignación masiva podrá sacarlos del poder.

Mientras, en la Casa Blanca, toman nota de las dimensiones de las complicidades entre políticos mexicanos y la delincuencia. Hay demasiados pecados que pueden usarse en muchas negociaciones.

El Palacio Nacional toma la Fiscalía General de la República. Andrés Manuel ya no quiere más investigaciones, ni filtraciones a los medios, de casos de corrupción morenista, que involucren a sus tabasqueños. Así, Adán Augusto López, con 37 carpetas de investigación abiertas, opera junto con Palacio Nacional la expulsión de Alejandro Gertz Manero, de la FGR y hasta del país. El fiscal, durante unas cuantas horas, jugó a las vencidas, pero fue forzado a renunciar y está en espera de su misión diplomática.

En la actualidad, la “superioridad moral” ya no interesa. Conservar el poder es lo principal. Ahora, sin pudor, se muestran como son. Son políticos millonarios, con pasados y presentes turbios, ocupados en generar grandes fortunas, y dinastías familiares incrustadas en los gobiernos de todos los niveles. Sueltan peroratas de falsa izquierda y pueblo bueno; sin embargo, la codicia es su motor.

La Cuarta Transformación entra en combate interno. Andrés Manuel extirpa al fiscal Gertz. El huachicol que aparece por todas partes causa alarma.  Raúl Rocha Cantú, vino a colocar otra vez a Tabasco en el epicentro de la tormenta. Resultó testigo protegido, el dueño de Miss Universo, ¿qué nombres revelaría?

Noviembre abrió, con el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo. Luego vino una represión con gases, golpeados y encarcelados en una manifestación convocada por la Generación Z; ahí, reaparecieron los granaderos con furia. Después, cierra el mes, con el despido humillante, y sin gloria, de Gertz, el fiscal carnal de AMLO. Ahora, su lugar lo ocupará una fiel militante morenista. Descaradamente imponen a Ernestina Godoy.

En un acelerado e impropio proceso humillante. Gertz fue expulsado de la fiscalía y del país, será embajador. Quiso jugar a las vencidas con Palacio Nacional. La presidenta molesta y agobiada actuó de prisa. Sonaron las alarmas. Vienen más escándalos, presumieron en Palenque y en el Zócalo. Había que silenciar y sacar del país al fiscal, tan reacio a ser dócil y pasivo. Toda la información que acumula en una carrera entre pasillos y tinieblas de la política podría ser filtrada, dicen quienes lo conocen.

México es un país atrapado en su propia tormenta. El país se estremece. México camina, hacia 2026, envuelto en una tormenta perfecta, con un ciclo político que no termina de morir y otro que no logra nacer. El nuevo gobierno intenta tomar vuelo, pero la herencia tóxica del sexenio anterior opera como un lastre, que no sólo la detiene, sino que amenaza con hacerlo caer. Afuera, sopla un viento igual de peligroso: el factor Trump, convertido en ciclón internacional, zarandea al gobierno mexicano sin misericordia.

La forma es fondo. Pero, el cinismo se impone. Sale Gertz, entra otro fiscal a modo. Lo expulsaron del país. La Silla del Águila dictó: o renunciaba o lo destituían. Las cosas se ponen interesantes. Veremos.