redacción
La salida de Alejandro Gertz Manero de la Fiscalía General de la República (FGR) abrió una nueva etapa en la estrategia de seguridad del Gobierno federal. Para el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, el relevo no solo implica un cambio administrativo, sino una oportunidad para reforzar la coordinación entre las instituciones encargadas de la procuración de justicia.

Durante una conferencia de prensa, Harfuch subrayó que uno de los ejes centrales de la Estrategia Nacional de Seguridad es precisamente la cooperación interinstitucional. En este sentido, consideró que la llegada de Ernestina Godoy como encargada de despacho de la FGR —y virtual próxima fiscal general— puede permitir una comunicación más fluida y una ejecución más eficaz de políticas contra el crimen organizado.
El funcionario reconoció que la relación con el exfiscal Gertz Manero fue buena, pero matizó que los primeros ajustes realizados por Godoy anticipan un esquema de coordinación más sólido. En su primer día al frente de la institución, la exfiscal capitalina nombró a Héctor Elizalde Mora como director de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y a César Oliveros Aparicio como titular de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO).
Ambos relevos sustituyen a perfiles de larga data en la FGR y representan una reconfiguración significativa dentro de las áreas más estratégicas del combate al crimen. Tanto Elizalde como Oliveros son figuras cercanas a García Harfuch desde su etapa en la Secretaría de Seguridad de la Ciudad de México, cuando Claudia Sheinbaum era jefa de Gobierno. No obstante, Harfuch puntualizó que también han colaborado con Godoy, lo que garantiza una transición alineada con los objetivos del gabinete de seguridad.
Ernestina Godoy, con amplia experiencia en la procuración de justicia en la capital del país, renunció a la Fiscalía CDMX en 2024 para integrarse al gabinete federal. Su posible ratificación como fiscal general marcaría un viraje institucional tras la abrupta salida de Gertz Manero, quien anunció su retiro tras aceptar la propuesta de Claudia Sheinbaum para encabezar una embajada aún no revelada.
El reacomodo en la FGR llega en un momento clave para el Gobierno federal, que busca consolidar su estrategia de seguridad y avanzar en investigaciones complejas que requieren coordinación absoluta entre instancias federales. Para Harfuch, los nuevos nombramientos refuerzan ese objetivo y abren la puerta a una relación más eficiente en beneficio del país.
con información de EFE




























