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La Organización Mundial de la Salud (OMS) llamó a garantizar el acceso universal y asequible a los medicamentos para adelgazar, al reconocer oficialmente su papel esencial en el combate global contra la pandemia de obesidad. El organismo advirtió que, aunque estos tratamientos pueden beneficiar a millones de personas, hoy solo llegan al 10% de quienes los necesitan, principalmente por su alto costo, lo que amenaza con profundizar la brecha entre quienes pueden pagarlos y quienes no.

De acuerdo con información de El País México, la OMS publicó una guía basada en la evidencia científica disponible sobre fármacos como Ozempic, Wegovy y Mounjaro. El documento concluye que existe evidencia suficiente sobre su eficacia y seguridad, por lo que fueron incluidos en la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales del organismo, que actualmente contempla 532 fármacos clave. Con ello, la OMS busca orientar políticas públicas y promover un acceso más equitativo a las terapias GLP-1, consideradas necesarias para tratar una enfermedad crónica como la obesidad.
El organismo recordó que la obesidad provocó 3.7 millones de muertes en 2024 y reiteró la importancia de tratarla como una condición crónica que requiere intervención continua y atención integral. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, señaló que las terapias basadas en GLP-1 pueden reducir efectos adversos y facilitar el control del peso en millones de personas. Especialistas como el endocrinólogo Cristóbal Morales también subrayaron que este reconocimiento marca un avance crucial para entender y tratar la obesidad como una enfermedad compleja.
No obstante, expertos alertan sobre riesgos paralelos: el auge del mercado negro, el uso sin supervisión médica y la proliferación de clínicas digitales que ofrecen tratamientos sin seguimiento profesional. Morales enfatizó que estas prácticas fomentan un uso inadecuado, contrario a las recomendaciones de la OMS, que establece que estos medicamentos solo funcionan a largo plazo y bajo vigilancia médica.
La inclusión de terapias GLP-1 no es nueva para la OMS. En septiembre de 2025 ya habían sido incorporadas en la Lista de Medicamentos Esenciales para el manejo de diabetes tipo 2 en grupos de alto riesgo. Sin embargo, la actualización de 2026 amplía su recomendación a la obesidad, una enfermedad que afecta a más de mil millones de personas y que podría duplicarse para 2030.
En países como Estados Unidos, el uso de estos fármacos se ha incrementado notablemente: la tasa de obesidad bajó de 39.9% en 2022 a 37%, mientras que el consumo de medicamentos GLP-1 pasó de 5.8% a 12.4% en un año. Pero la OMS advierte que estos avances no pueden generalizarse, pues responden a diferencias económicas y estructurales. Tan solo en 2024, entre el 65% y 71% del suministro mundial de estos medicamentos fue consumido en ese país.
El organismo también alertó sobre el impacto económico del acceso limitado. En países desarrollados, como España, un tratamiento mensual con Mounjaro cuesta entre 208 y 446 euros, un monto inaccesible para gran parte de los pacientes. Según Morales, corregir estas brechas es indispensable para evitar que los tratamientos se conviertan en un privilegio económico.
El panorama podría cambiar en 2026, cuando expiren las patentes de semaglutida en China e India, lo que permitirá el ingreso de versiones más económicas —hasta 50% más baratas— y ampliará la disponibilidad. También se esperan nuevas presentaciones orales en Europa, menos costosas y más fáciles de distribuir al no requerir cadena de frío ni agujas. Sin embargo, la OMS estima que para 2030 menos del 10% de quienes podrían beneficiarse tendrán acceso efectivo.
El organismo subraya que las decisiones que tomen los países ahora definirán si se abre una etapa más equitativa en el tratamiento de la obesidad o si se pierde una oportunidad histórica. Las recomendaciones se consideran “condicionales” debido a la escasez de datos a largo plazo, ya que la mayoría de estudios cubren periodos de uno a tres años. Además, la OMS insiste en acompañar los tratamientos con ejercicio, dieta y asesoramiento, aunque reconoce que la evidencia sobre su combinación aún es limitada. La adherencia sigue siendo un reto: cerca de la mitad de los pacientes abandona los medicamentos en el primer año y, en la mayoría de los casos, recupera peso.
con información de El País.




























