Trump consiguió el control y petróleo de Venezuela, Maduro fue enjuiciado

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Carlos Padilla Muñoz.

Donald Trump hizo una jugada de tres bandas al capturar en su propia tierra a Nicolás Maduro. Lo llevó a Estados Unidos para juzgarlo de narcotráfico, homicidio, abuso de poder y terrorismo. Ahora controla al nuevo gobierno y se apoderó de su petróleo para venderlo a otros gobiernos y aplicar el dinero en el pueblo venezolano.

No fue una maniobra improvisada, desde meses se planeó y se ejecutó con cirugía militar. Con el apoyo de portaviones, un comando invadió terreno venezolano, capturó al  dictador en su bunker personal, asesinó a sus guardias, cubanos por cierto, y  capturó a Maduro y a su esposa, y los trasladaron en helicóptero al portaaviones, luego a la base naval Guantánamo que tienen en Cuba y de ahí a Nueva York, donde están siendo enjuiciados.

Ese fue el primer episodio, la captura de Maduro con maniobra quirúrgica, aunque fueron muertos casi un centenar de militares y uno que otro civil, en los bombardeos de las bases militares y aeropuertos de Caracas y otras ciudades cercanas. Todo estaba fríamente calculado, desde meses espiaron con drones los movimientos del ejército venezolano y de Maduro.

Fue una acción de minutos, menos de una hora bastó para que fuerzas de Estados Unidos penetraran por aire a Venezuela, capturaran a Nicolás Maduro y desaparecieran sin que las fuerzas venezolanas pudieran responder al ataque.

Los buques de guerra cerca de Venezuela protegieron la huida del helicóptero que llevó al dictador hasta Estados Unidos. Trump piensa o pensaba ir por el resto del gabinete fuerte de Maduro. Fue una incursión rápida que hace pensar que ya todo estaba concertado con gente de Venezuela, pero no fue así.

El Presidente de Estados Unidos habló con la vicepresidente de Venezuela, Delcy Rodríguez a quien ordenó seguir gobernando el país con las instrucciones del mandatario gringo, de lo contrario tendría el mismo destino de Maduro. La vicepresidenta accedió a la invitación de Trump y se autoproclamó Presidenta Provisional de ese país, también se habló con los principales colaboradores de Maduro para seguir el camino trazado por Trump.

Dados estos pasos, Trump anunció que Delcy Rodríguez gobernará con sus instrucciones, ya no habrá represión, se liberó a una parte de los presos políticos que quedaban, se liberarían los alimentos que estaban restringidos, incluso Estados Unidos llevará alimentos y otros productos para que los venezolanos puedan comprarlos a precios accesibles, se prepararán elecciones democráticas en unos meses más, la república será restaurada sin la política chavista.

Todo aquel funcionario que no esté de acuerdo con trabajar bajo esta política, será relevado y posiblemente expulsado del país. El ejército y otras fuerzas armadas están controladas por el gobierno de Delcy Rodríguez.

Trump fue muy directo, el petróleo que produce Venezuela, el 30 por ciento de la producción mundial será comprado por Estados Unidos y otras empresas internacionales a precios actuales, el dinero de este petróleo será entregado al gobierno venezolano, pero cuidando que se aplique en la propia nación. Con esto terminaron los subsidios a países como Colombia, Brasil, Nicaragua y Cuba, a donde se enviaba el petróleo en forma gratuita, bajo el supuesto de que era para ayudar a esos pueblos.

Pero resulta que el petróleo lo utilizaban los gobiernos socialistas de estos países, sobre todo Nicaragua y Cuba, para venderlo a otros países y el dinero se lo quedaban, sin que los pueblos tuvieran un beneficio.

En Cuba hay pobreza, falta de alimentos y empleos, se cocina en su mayoría con leña, no hay gas ni gasolina, el gobierno de Díaz Cannel tiene secuestrado al pueblo, no lo deja salir, por eso muchos cubanos escapan de la isla en pequeñas embarcaciones. En Cuba y Nicaragua no existe la libertad de expresión, el gobierno acapara la comunicación de periódicos, radio y televisión, no existen los medios de comunicación privados, muchas señales de redes sociales son bloqueadas por el gobierno.

Al principio después de la captura de Maduro, el pueblo de Venezuela festejó ruidosamente en las calles, poco después el gobierno de Delcy Rodríguez, emitió una ley para prohibir las manifestaciones y festejos en la calle por la caída de Maduro.

Decenas de presos políticos fueron liberados, se dice que menos del 50%, el resto no aguantó las torturas a las que fueron sometidos y murieron.

Venezuela tendrá que recomponer su vida, el proceso podrá durar algunos meses, Trump amenaza con invadir el país si su gobierno actual no respeta las reglas, mientras que el mandatario norteamericano tendrá que seguir cargando con las protestas, denostaciones, desacuerdos y toda clase de adjetivos por lo que hizo en Venezuela.

Existen quienes aprobaron la maniobra de Trump bajo el argumento de que alguien tendría que poner alto al gobierno tirano y asesino de Nicolás Maduro, que robó las elecciones en los últimos años.

Las desaprobaciones para Trump en su mismo país es una lucha diaria, aunque el mandatario norteamericano está acostumbrado a violar leyes y acuerdos, ni la propia ONU se ha manifestado abiertamente para censurarlo, tomando en cuenta que el pueblo de Venezuela había pedido su intervención ante los abusos de Maduro.

Algunos mandatarios latinoamericanos protestaron y pidieron la liberación de Maduro, Brasil, Colombia, Cuba, Nicaragua y México lo defendieron. Argentina y El Salvador aprobaron la medida.

Trump fue el villano para unos y héroe para otros, sobre todo para millones de venezolanos que viven en ese país y otros que pudieran regresar a su país, después de haber salido ante el maltrato.