Día internacional de la mujer

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Fernando Rangel de León.

            Todas las luchas de la humanidad en todo el mundo en la historia han sido libradas por las personas y los grupos discriminados y marginados por quienes tienen el poder y quieren seguir conservándolo.

            Así sucedió con la discriminación de las mujeres trabajadoras a quienes única y exclusivamente por su género les pagaban la mitad del salario de los hombres, las hacían trabajar embarazadas, no les permitían amamantar a sus críos durante el trabajo, carecían de guarderías infantiles, laboraban jornadas de diez horas o más, siendo sus condiciones de trabajo infrahumanas.

            Ante eso el 8 de marzo de 1857, las trabajadoras de una fábrica textil en Nueva York, que días antes empezaban a protestar por mejores condiciones de trabajo, fueron impedidas de salir y quemadas en su interior por sus patrones, muriendo 129.

En 1911, a propuesta de Clara Zetkin, luchadora social alemana, en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, exigió que se declarara un día del año como Día de la Mujer, oficializando la ONU en 1972, el  8 de marzo.

Esta bandera de celebrar a la mujer trabajadora fue tomada para festejar a todas las mujeres, aunque no sean trabajadoras, y de todas las clases sociales, no nada más la trabajadora.

 Ahora se celebra el 8 de marzo, con toda clase de manifestaciones y diversos actos de todo tipo, en lugares cerrados, en las calles y en las plazas públicas; exigiendo ya no nada más mejores prestaciones laborales, sino mejores condiciones de vida para todas las mujeres; exigiéndole a los gobiernos garantice la igualdad de género e igualdad de oportunidades para desarrollarse en todos los órdenes de la vida para fortalecerse y fortalecer mejor a la familia toda.

Es curioso que algunas mujeres de 1857, de la clase patronal, satanizaron a las trabajadoras sacrificadas; y ahora ellas mismas participan en la celebración del Día de la Mujer.

Ojalá y que la celebración de este próximo 8 de marzo de 2026, honre a la mujer, y no la manche, como ha ocurrido años anteriores, pues como afirmó la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, “una manifestación pacífica, convence más que una manifestación violenta”.

Por lo que para la celebración de este viernes 8 de marzo, conviene tener presente este decálogo:

“1. México es un país de libertades para expresarse.

“2. El gobierno de México respetará el derecho de todos, incluyendo las minorías.

“3. El gobierno de México no discriminará ni criminalizará la protesta social.

“4. El gobierno de México garantiza la libertad de expresión sin afectar el derecho de terceros, ni promover la guerra, el odio o la violencia.

“5. Se debe privilegiar el diálogo y la resolución pacífica de los conflictos.

“6. El derecho de manifestación no es condicionable.

“7. No se usará la fuerza pública para reprimir o agredir a las personas que expresen sus ideas de forma pacífica.

“8. El gobierno de México salvaguardará la integridad física y los bienes de las manifestantes.

“9. Se garantizará y respetará la labor de los periodistas durante las manifestaciones.

“10. Los protocolos, planes operativos y capacitación de los cuerpos de seguridad para atender la protesta social de mujeres deben priorizar la prevención y el diálogo para evitar las confrontaciones.”

            Hacemos votos para que en todo México y en la Laguna, para festejar el Día Internacional de la Mujer, haya orden, respeto y paz; condiciones que son inherentes de la naturaleza de la mujer, que la caracteriza como el ser más noble y amado de la Creación.