Juan Manuel Covarrubias Ramírez.
Refugio Franciscano A.C. es un refugio para mascotas abandonadas ubicado anteriormente en Cuajimalpa, Ciudad de México, ubicada al poniente en la Sierra de las Cruces y cuenta con una zona comercial y residencial de alto nivel de Santa Fe, además del Parque Nacional Desierto de los Leones, donde se encuentran áreas urbanas modernas con zonas rurales y boscosas. Esta situación creo la ambición por el terreno donde se ubicaba el refugio.

Lo que provocó -tras décadas de operación- que el Refugio Franciscano en Cuajimalpa fuera desalojado por autoridades capitalinas y la Fundación Antonio Hagenbeck tras una disputa legal por el terreno, como un ejemplo de tecnicismos y legalismos del populismo para despojar de un terreno de gran plusvalía.
La Fundación Antonio Haghenbeck es una institución de asistencia privada mexicana, creada en 1984, dedicada a la protección animal y el bienestar de los seres sintientes. Su misión principal es el rescate, rehabilitación, esterilización y adopción de perros y gatos, fomentando una cultura de respeto, pero se encuentran en la Ciudad de México y trabajan en colaboración con autoridades para mejorar las leyes de bienestar animal, y bajo el argumento del maltrato animal y que el filántropo Antonio Haghenbeck había donado el terreno para el refugio franciscano, pero cambiaron las cosas y acabó siendo un préstamo y la disputa legal por el terreno y bajo el argumento que los perros vivían en condiciones de hacinamiento, desnutrición, con sarna, tumores y enfermedades avanzadas.
El desalojo fue ordenado por autoridades del Gobierno de la CDMX, señalándose principalmente a César Cravioto, secretario de Gobierno, por presunto abuso de autoridad y bloqueo al diálogo. La acción, denominada «rescate», involucró a la Fiscalía capitalina, dirigida por Bertha Alcalde Luján, y se vio motivada por intereses inmobiliarios sobre el terreno, porque la Fundación Haghenbeck alega incumplimiento del refugio y busca recuperar el predio de alto valor en Cuajimalpa, o sea con dinero baila el perro.
César Cravioto vivió por más de 15 años en un departamento de la colonia Polanco, propiedad de la Fundación Antonio Haghenbeck, la organización beneficiada con el desalojo del predio y cuando salió esto luego la política de la negación, dijo que lo renta por $22,000 por mes, César Arnulfo Cravioto Romero es Secretario de Gobierno de la Ciudad de México con un sueldo neto de $82,200, está divorciado de Paola Ojeda Linares y tienen una hija de 18 años actualmente, y su suegro es César Raúl Ojeda Zubieta, fue senador por el PRD, es empresario hotelero y actualmente titular de la Gerencia de Responsabilidad Social de Pemex, o sea el poder de los nuevos ricos.
Bertha Alcalde Luján es Fiscal General de Justicia de la Ciudad de México constató que en Refugio Franciscano había plagas de ratas, cadáveres de perros, hacinamiento severo y falta de atención médica, calificándolo como uno de los casos más graves de crueldad animal documentados, bajo ese argumento realizó el desalojo y provocó que el terreno fue vendido a un fideicomiso bancario para un desarrollo de vivienda, como pueden ver negocio redondo.
Don Antonio Haghenbeck dejó su voluntad claramente expresada en su testamento, conforme a las leyes que deberían garantizar el respeto al propósito de la fundación destinada a administrar su patrimonio en beneficio de quienes él quería proteger y cuidar, o sea como refugio para animales desamparados.
La trama del gobierno de MORENA, está señalada todos los días en la radio inteligente, con palabras bonitas pero la realidad y la verdad es un buen ejemplo que MORENA no es pueblo, está coludido con los ricos y si ellos forman ciudadanos de 1ª, 2ª y 3ª, también forman mascotas de 1ª, 2ª y 3ª.
La senadora de Morena, Mariela Gutiérrez Escalante, reconoció que durante su gestión como alcaldesa se sacrificaron miles de perros en el Centro de Bienestar Animal, dijo que esto se realizó conforme a la norma y como parte del control de animales en situación de calle. Al ser cuestionada sobre el número de animales afectados, justificó que se trataba de perros que habían atacado a personas y que otros estaban desahuciados, y fueron unos 10 mil perros e insistió que fue conforme a las normas oficiales mexicanas.
Este salvajismo que hasta la presidenta tuvo que salir al quite para justificar a los MORENISTAS, como pueden ver ésta es la política de la negación, siempre tiene la culpa Calderón, por eso el merolico de AMLO es un vividor profesional del presupuesto que pagamos en los impuestos los mexicanos y siempre creó la división de los mexicanos, bajo el lema “Divide y Vencerás”
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