Mundial 2026 arranca entre protestas, bloqueos y enfrentamientos en la Ciudad de México

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Ciudad de México.- La inauguración de la Copa Mundial de Futbol 2026 en la Ciudad de México estuvo marcada por diversas manifestaciones sociales que derivaron en bloqueos viales, enfrentamientos con elementos de seguridad, daños a infraestructura pública y afectaciones al transporte, aunque las actividades oficiales del torneo se desarrollaron sin interrupciones.

Desde horas antes del partido inaugural entre las selecciones de México y Sudáfrica, organizaciones sindicales, colectivos de familiares de personas desaparecidas, estudiantes y grupos antimundialistas realizaron movilizaciones en distintos puntos de la capital con el objetivo de visibilizar demandas sociales ante la atención internacional generada por el evento deportivo.

Uno de los grupos con mayor presencia fue la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), cuyos integrantes mantuvieron protestas tras concluir sin acuerdos una mesa de diálogo con la Secretaría de Gobernación. Entre sus principales exigencias se encuentran la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, cambios al sistema de pensiones y diversas demandas laborales.

Los docentes realizaron bloqueos en importantes vialidades del sur de la ciudad, incluyendo Calzada de Tlalpan y División del Norte. Sin embargo, los dispositivos de seguridad implementados por las autoridades impidieron que los contingentes llegaran al perímetro de protección instalado alrededor del estadio sede de la inauguración.

A pesar de la movilización, el encuentro inaugural, la ceremonia oficial y las actividades programadas en el Fan Fest del Zócalo se llevaron a cabo conforme al calendario previsto. Las autoridades desplegaron un amplio operativo de seguridad para resguardar los accesos y mantener despejada la denominada «última milla», área de control establecida alrededor del inmueble.

Por otra parte, familiares de personas desaparecidas marcharon portando fotografías, fichas de búsqueda, flores y mantas con los rostros de sus seres queridos. Su objetivo fue aprovechar la presencia de medios nacionales e internacionales para llamar la atención sobre la crisis de desapariciones que enfrenta el país.

Los manifestantes lograron acercarse a los perímetros de seguridad tras superar algunos cercos iniciales, pero finalmente fueron contenidos por elementos policiales. Durante varias horas permanecieron frente a los uniformados exhibiendo las imágenes de las personas desaparecidas y exigiendo acciones concretas de las autoridades.

Aunque los colectivos consiguieron una amplia exposición mediática, no obtuvieron una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum ni nuevos compromisos públicos para atender sus demandas. Posteriormente continuaron sus actividades en otros puntos de la capital, entre ellos el Ángel de la Independencia.

Los incidentes más delicados ocurrieron durante una movilización integrada por grupos estudiantiles y colectivos antimundialistas que avanzó desde las inmediaciones de Ciudad Universitaria hacia el estadio. De acuerdo con reportes difundidos durante la jornada, un grupo de personas encapuchadas protagonizó enfrentamientos con elementos de seguridad al lanzar piedras, botellas, petardos y diversos objetos.

La confrontación se prolongó durante aproximadamente una hora. Videos compartidos en redes sociales y reportes periodísticos documentaron momentos en los que agentes de seguridad utilizaron escudos para contener el avance de los manifestantes y realizaron maniobras de encapsulamiento para evitar que llegaran a los accesos del estadio.

Como resultado de los disturbios se registraron daños en mobiliario urbano, vallas de seguridad, vehículos y parte de la infraestructura de protección del Tren Ligero. Ante la situación, el Servicio de Transportes Eléctricos suspendió temporalmente la operación de la línea para garantizar la seguridad de usuarios y trabajadores.

La interrupción del servicio obligó a las autoridades a habilitar rutas provisionales de transporte para facilitar el traslado de aficionados y ciudadanos entre Tasqueña, Xochimilco y la zona del estadio.

Los enfrentamientos dejaron personas lesionadas tanto entre manifestantes como entre elementos policiales. Sin embargo, al cierre de la jornada las autoridades no habían presentado un informe consolidado sobre el número total de heridos ni sobre la magnitud de las lesiones registradas.

También se reportaron detenciones durante los disturbios. Entre los casos informados por las autoridades se encuentra el de una mujer de 28 años que fue presentada ante un juez cívico por presuntas agresiones, aunque posteriormente recuperó su libertad tras la valoración correspondiente.

Organizaciones defensoras de la libertad de expresión y representantes de medios de comunicación denunciaron además incidentes relacionados con periodistas que cubrían las manifestaciones. Algunos comunicadores fueron retenidos temporalmente por elementos de seguridad, situación que generó cuestionamientos sobre el respeto a los protocolos de protección para la prensa.

Hasta el cierre de la jornada no existía un balance oficial definitivo sobre el número total de detenidos, lesionados o los costos derivados de los daños materiales ocasionados durante las movilizaciones. Tampoco se reportaron personas fallecidas ni afectaciones dentro del estadio.

Las protestas dejaron resultados distintos para cada sector participante. Mientras la CNTE mantuvo vigentes sus exigencias sin alcanzar acuerdos, los colectivos de búsqueda lograron dar visibilidad a sus demandas y los grupos antimundialistas protagonizaron los incidentes más violentos de la jornada.

El inicio del Mundial 2026 transcurrió conforme a lo planeado en términos deportivos y organizativos. No obstante, las movilizaciones colocaron en la agenda pública temas relacionados con pensiones, derechos laborales, desapariciones, movilidad urbana y el impacto social de los grandes eventos internacionales.