José Guadalupe Robledo Guerrero.
La inauguración del mundial de fútbol fue el último clavo del fracaso de la gerenta obradorista, Claudia Sheinbaum, pues mostró a todo el mundo su incapacidad en todos los aspectos gubernamentales, es decir, se mostró tal cual es: frívola, mitómana, inepta y desconectada de la realidad. Mientras reprimía e ignoraba a los diversos grupos que se manifestaban, para visibilizar sus demandas, Claudia brincaba de gusto por los goles que anotaba la selección nacional, resguardada en un deportivo, rodeada de los suyos, los invitados de Clara Brugada, la de la falsa sonrisa Colgate que gobierna la CDMX, otro espécimen del obradorismo semejante a la gerenta.

Claudia se refugió en ese lugar, para no asistir -como lo han hecho todos los mandatarios- a la inauguración de ese fabuloso negocio que representa el Mundial de Fútbol 2026, para no ser abucheada por los fifís que pudieron pagar los costosísimos asientos en el estadio; tampoco asistió al FIFA Fan Fest que se habilitó en el zócalo capitalino para los jodidos que no tuvieron los miles de pesos para asistir a la inauguración, pues tuvo temor que la abuchearan y la encontraran los grupos de manifestantes y le hicieran un desmadre aun cuando los tenían encapsulados, por eso nunca quiso decir dónde vería la inauguración; pero a decir verdad a Claudia no le gusta estar en medio de la masa, pues ella y sus iguales siempre han estado en la cúpula, dirigiendo a los incautos, por eso en las represiones que provocaron solo murió la carne de cañón, no los líderes.
La mitomanía nunca abandona a Claudia, por eso al día siguiente con la frivolidad que le caracteriza habló sobre lo maravilloso que es el pueblo de México y pontificó que los que desean que le vaya mal a nuestro país (léase obradorismo) les va siempre mal. Esto lo decía porque, según ella, todo había salido bien, pues Claudia vive en otra realidad, y así está “gobernando”, por eso no se da cuenta que todo, absolutamente todo, les sale mal, pero lo ignoran, por eso a los manifestantes, al estilo de Salinas de Gortari, ni los vieron ni los oyeron.
Como mujer Claudia no ha mostrado la mínima sensibilidad con el dolor de las madres buscadoras, que cavan la tierra en busca de sus hijos y familiares asesinados. Realizando las tareas del gobierno en los cementerios clandestinos de los cárteles de la droga. Buscando alguna parte de la osamenta de sus difuntos, que les dé algo de paz a su vida. Con Claudia no llegaron todas, llegaron las cómplices del poder, aquellas que no están fuera de la corrupción del obradorato, las que no se diferencian de los corruptos hombres que han gobernado México.
A Claudia tampoco le interesa la educación de los hijos de las mexicanas, es tan frívola que tiene como secretario de la Educación a un narcopolítico; tampoco le importa la ley, pues las mujeres que la aplican son sus incondicionales; fue Claudia quien puso a votación la elección de magistrados, ministros y jueces a través de acordeones, y no le interesó que solo votó el 10% del padrón electoral, lo que le importaba era que fueran de los suyos. A Claudia no le interesa la salud de los mexicanos, por eso no hay vacunas y los hospitales públicos carecen de todo.
Hay quienes insisten en que el principal fracaso de Claudia Sheinbaum es como mujer, y luego como presidenta, y para mostrarlo enlistan a las mujeres que la acompañan en su “gobierno”, para muestra algunos botones: Ernestina Godoy, Clara Brugada, Rosa Isela Rodríguez, Bertha María Alcalde, Luisa María Alcalde, Rocío Nahle, Marina del Pilar, Mara Lezama, Layda Sansores, Evelyn Salgado, para qué más nombres, con estas obradoristas-claudistas es suficiente. Su triste fama las antecede.
Política aldeana
1.- Otro exgobernador de Coahuila que presumió en la Ciudad de México con la victoria electoral del pasado 7 de junio, fue Rubén Moreira, a quien dicho sea de paso nadie quiere, pero tampoco se lo han dicho. Los exgobernadores en Coahuila son un lastre, por la imagen que dejaron en su gobierno, y porque siempre están demandado puestos y apoyos para sus interesados seguidores. No les es suficiente que les sigan pagando a muchos de sus excolaboradores. Todavía hay gente del gobierno de Óscar Flores Tapia a quien les siguen pagando, y hay “aviadores” en la nómina gubernamental de todos los gobiernos posteriores, que no sirven para nada, pero reciben su sueldo. No te acabes Coahuila.
2.- Si acaso hubieran morenistas coahuilenses que se avergonzaran de haber tenido como dirigente estatal de su partido a un cantinero de la zona de tolerancia (por todos los “trabajos” que desarrollan), deben saber que actualmente hay una gobernadora que bailaba en los antros y desde entonces se relacionó con los narcos, por eso es considerada como narcogobernadora, de quien nos reservamos el nombre, porque es suficiente que en Estados Unidos tengan enlistados a más de 10 narcogobernadores y narcoexgobernadores, y se considere a Morena como narcopartido y al gobierno de AMLO y Claudia Sheinbaum como narcogobierno. Para qué más fuego a la hoguera.
Preguntas huérfanas
¿Creerá Claudia Sheinbaum en sus mentiras, porque si es así debe acudir a un psiquiatra, y si no, es una demagoga compulsiva?
¿A qué se deberá que la gerenta aparece en sus mañaneras con sus ojos vidriosos?
¿Sabía usted que la secretaria de Gobernación, Rosa Isela Rodríguez, está investigando quién financió el transporte a la Ciudad de México de las madres buscadoras? ¡Qué poca madre!




























