Enrique Gómez Dena.
Sembré una planta de rosas
En un lomerío donde existía un arroyo
Arroyo que transportaba un hilillo de agua
Y la humedad alimentaba la planta
Cercana ahí plantada. . .
Con el tiempo. . .el hermoso tiempo
Brotaron esas esperadas flores
Tan rojas y hermosas que el viento con ellas bailaba
Se que su vida es relativamente corta
Más contemplarla antes de que se marchitaran
Ahí cercano a ella la contemplé en silencio
Así es la vida, así se nace y se muere en silencio
Pero quedan los aromas como recuerdos en los humanos
Y ese viento suave tan imperceptible
Acariciaba el rostro cual si agradecido
Por haber sembrado esa planta
Que germinó hermosas rosas. . .
Y le dio vida a ese arroyo
Y a ese hilillo de agua
Con el tiempo la planta se marchitó
El agua seguirá arrullando
Junto al suave viento. . .
Mientras la solitaria tierra
Que conoció el encanto
Y vio nacer la planta
Sigue ahí recibiendo la frescura del viento
Sembré una planta de rosas
En un lomerío donde existía un arroyo
Arroyo que transportaba un hilillo de agua
Y la humedad alimentaba la planta
Cercana ahí plantada
F i n.




























