Dialéctica del amor

0
17

Oliverio Ascascius.

Cuando eres tú, completa y transparente tú,
las huellas de tus miradas
se pierden en el infinito
en una sucesión de encantamiento;
acaso persigan la eternidad
o se lancen nada más por perderse
en el insondable mar del universo.

Entonces mi sentimiento se vuelca
en un rayo de luz
y te busca por donde vayas.
Mis pensamientos convergen hacia tu interior
y se despliegan como las alas del águila
en su vuelo mágico; o como el arco iris
se corona de un lado a otro de la tierra.

Como un destello que levanta el vuelo
te envuelvo dialécticamente
en un proceso de sensibilidad.

¿Quién le impide a mi vuelo
adoptar la tesis, antítesis y síntesis
del te quiero ahora,
del te querría sin conocerte
y el te querré después de haberte conocido?

Como mil años luz te abarco en el tiempo
y te visualizo en el espacio,
como una unidad donde todo es uno
y lo uno es todo.

Tomo de ti el polen que fecunda mi sentimiento
y es el lazo que me une contigo,
así como la abeja es el puente
que crea del polen de una rosa, otra rosa.

Te asimilo por ósmosis
y soy como una célula que te absorbe.
Y también, sin que lo sientas,
las raíces de mi ser
se hunden en la esencia de tu feminidad,
buscando la substancia que les de vida,
que les dé, la dicha de vivir
para
siempre.