¿Verdad o montaje?

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José Guadalupe Robledo Guerrero.

El pasado 22 de febrero, en un operativo realizado por el ejército mexicano en Tapalpa, Jalisco, murió el narcotraficante Nemecio Rubén Oseguera Cervantes “El Mencho”, principal jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), quien era considerado el criminal más buscado por las autoridades de México y Estados Unidos, y el que según los escuetos informes dados a conocer, fue herido y detenido junto con dos sicarios, y los tres fallecieron en el helicóptero que lo trasladaba a la ciudad de México.

Ese mismo día, el CJNG desató la violencia y el terror en 16 estados de la república, en respuesta por la muerte de El Mencho, en donde murieron -según informes gubernamentales- 73 personas, entre ellos 25 militares, y fueron incendiados cientos de tiendas de conveniencia, cientos de automóviles, más de 50 bancos del bienestar y decenas de unidades de transporte, pero no hubo civiles muertos o heridos, seguramente porque los narcos no quisieron cargar con los daños colaterales y respetaron las vidas de los civiles. ¡Que civilizados los sicarios!

Mientras esto sucedía, la presidenta Claudia Sheinbaum andaba de gira en nuestro estado, lo que hizo suponer que no estaba enterada del operativo del ejército nacional, que se realizó con el apoyo de la inteligencia de Estados Unidos, y fue hasta el día siguiente cuando en la mañanera informó el secretario de la Defensa, General Ricardo Trevilla.

A pesar de la importancia del evento, las mentiras y las omisiones aparecieron. A la fecha no se ha presentado una sola foto de El Mencho herido o muerto, y en el lugar donde se encontraba el narcotraficante no había huellas de la balacera, incluso 24 horas después los reporteros dieron cuenta que el sitio no estaba resguardado, pues sin ninguna dificultad recorrieron la cabaña en donde supuestamente se encontraba el narcotraficante, y como si nada la presidenta continúo sus mañaneras como si nada hubiera pasado, ni le dio vuelo a tan importante logro como es costumbre del obradorismo.

Tampoco los medios de comunicación afines al gobierno obradorista hicieron alharaca del importante suceso, y a decir verdad, tampoco los medios críticos, contrarios al régimen, le dieron importancia a la mínima información gubernamental, a pesar de que era obvio que el gobierno de Claudia Sheinbaum había terminado con la estrategia de AMLO de “abrazos no balazos”, y había adoptado la guerra contra el narco de Felipe Calderón. Parecía que alguna orden superior los había alineado. Hasta Donald Trump se colgó la medallita de la muerte de El Mencho, y todos se conformaron con las migajas informativas que se dieron, sin presentar ninguna evidencia. Ni siquiera se preguntaron qué había pasado con los dos sicarios que murieron, al lado del narcotraficante, en el helicóptero que los trasladaba al hospital.

Lo curioso es que Claudia Sheinbaum siguió en su mañanera con el asunto que más le importa, la reforma electoral, porque es la encomienda que le dejó el Peje, a pesar de que la muerte de Nemecio Oseguera no termina con el CJNG, pues la violencia persiste, igual que el cobro de piso, los homicidios y todos los negocios ilícitos de los narcotraficantes.

Por todo esto, y por la falta de evidencias sobre la muerte de El Mencho, en las redes sociales apareció la idea de que tal hecho fue un montaje y califican como mentira lo que dieron a conocer, pues finalmente es de suma importancia que el mundial del futbol se realice sin temores, pues ese negocio acarreará una demarra importante de recursos.

Para qué más datos de lo que todos sabemos, basta con preguntar si las migajas informativas que se han dado sobre el operativo que mató a Nemecio Oseguera fue verdad o montaje. Finalmente, si fue montaje, ésta sería una mentira más a las que nos tiene acostumbrado el gobierno obradorista.

Preguntas huérfanas

¿En dónde encarcelaron a los 43 mil presos que el General Ricardo Trevilla dijo que han detenido?