Congreso de Sinaloa aprueba segunda licencia de Rubén Rocha Moya en medio de presión política

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El Congreso de Sinaloa aprobó por unanimidad la segunda solicitud de licencia presentada por el gobernador Rubén Rocha Moya para separarse del cargo de manera indefinida, en medio de la controversia generada por su decisión de regresar al puesto y los señalamientos relacionados con presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.

La solicitud fue aprobada el domingo 23 de agosto durante una sesión extraordinaria de la Diputación Permanente. El Congreso estatal informó que la licencia fue concedida en los términos planteados por el mandatario.

La decisión ocurrió apenas unas horas después de que Rocha Moya anunciara que nuevamente dejaría el cargo. El gobernador había retomado sus funciones el 21 de agosto, después de permanecer separado del puesto desde mayo.

La situación provocó una nueva reacción de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien señaló que el regreso de Rocha Moya había sido una decisión personal y que su posterior separación también correspondía a una determinación propia. La mandataria agregó que consideraba conveniente su salida para Sinaloa.

Rocha Moya había solicitado originalmente licencia en mayo de 2026, cuando se separó temporalmente de la gubernatura para comparecer ante la Fiscalía General de la República en relación con investigaciones derivadas de señalamientos sobre presuntos vínculos con organizaciones delictivas. El Congreso autorizó entonces su separación y designó a Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina.

El nuevo permiso se produce mientras continúan las investigaciones relacionadas con personas señaladas por autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con el narcotráfico. Rocha Moya ha rechazado los señalamientos en su contra y los ha calificado como falsos y sin sustento.

Con la nueva licencia, el Congreso deberá continuar el procedimiento correspondiente para determinar quién asumirá de manera interina la conducción del Ejecutivo estatal durante la ausencia del gobernador.

El caso mantiene una fuerte repercusión política debido a que Rocha Moya pertenece a Morena y a que su regreso al cargo había generado cuestionamientos dentro y fuera del estado. La propia presidenta Sheinbaum marcó distancia de esa decisión al señalar que se trató de una determinación personal del gobernador.