José Guadalupe Robledo Guerrero.
El orden mundial emanado de la Segunda Guerra Mundial ha terminado, ese orden surgió al triunfo de las potencias aliadas (Reino Unido, Estados Unidos, la Unión Soviética y China), llegó a su fin con una nueva composición de fuerzas que demandan un nuevo orden en el mundo, el que inició con la invasión de Rusia a Ucrania, con la respuesta de Israel a la agresión del Hamas de la Franja de Gaza y recientemente con el bombardeo de Irán por EU, en donde se involucró a otros países del Medio Oriente, Líbano y Siria, entre otros.

La guerra fría terminó cuando la Unión soviética desapareció con la caída del muro de Berlín, pero ésta se convirtió en una guerra ideológica entre el llamado mundo libre dirigido por los grandes capitales, y los países gobernados por dictaduras que anulan los derechos humanos y se erigen como los salvadores de los desposeídos. En otras palabras, la lucha es entre el capitalismo y lo que cada dictador entiende por socialismo.
Pero hay una tercera fuerza, la de los musulmanes, los seguidores de la religión monoteísta del Islam, la que se basa en el Corán y en un solo Dios, Alá, y su profeta Mahoma, la cual no está limitada al mundo árabe, también hay otras naciones de Asia y África. Se estima que hay 2,000 millones de musulmanes en el mundo. El Islam representa el 25 por ciento de la población mundial, con un rápido crecimiento, impulsado por altas tasas de natalidad. Los musulmanes colonizaron los principales países de Europa y los paraísos de migrantes de Estados Unidos. Todos considerados ricos, prósperos, productivos y grandes mercados.
En el mundo están peleando por su dominio tres grandes ideologías: el capitalismo, el socialismo y el islamismo, y todas han llenado al mundo de propaganda, pero el único que ha mostrado progreso económico, derechos y libertades es el capitalismo, cuyo principal exponente es Estados Unidos, al que de todas las latitudes emigran en busca de una mejor vida, de trabajo y seguridad. Por eso, EU es un país de migrantes.
Sin embargo, la propaganda y el resentimiento causan confusión e impide definirse correctamente, apoyando a fuerzas extrañas, tanto ideológicas, económicas y políticas. México, por ejemplo, es un país ubicado en el mundo capitalista, que goza de sus derechos y de su estilo de vida, pero su gobierno se ha definido en favor de las dictaduras, y para emularlas están destruyendo las instituciones a las que aspiran en el socialismo y el islamismo.
Lo patético del caso, es que los mexicanos que aman la libertad, están aceptando con su silencio, que a nuestro país lo conviertan en algo parecido a Cuba o Venezuela o a algún país asiático o africano que vive en una situación peor. Quizás cuando nos demos cuenta de nuestra errónea definición, ya sea muy tarde para recobrar lo perdido.
México se encuentra en la hora de las definiciones, y para eso debemos valorar lo que tenemos, saber lo que queremos y comparar lo que nos ofrece la propaganda con la realidad. No es mucho pedir cuando estamos a tiempo de decidir el camino a tomar, y para evitar que el gobierno mexicano muestre solidaridad con el régimen de los ayatolas en Irán ante el ataque de Estados Unidos, sin considerar que el pueblo iraní se encuentre sometido, sin libertades y con reglas religiosas de hace 1,400 años, y con una cultura distinta a la nuestra; además Irán y su teocrático gobierno respaldan a los terroristas que se han ensañado con brutalidad en todas las capitales de Europa y en Nueva York con la caída de las Torres gemelas.
Es momento de definiciones, aprovechemos el lugar privilegiado que México ocupa y que ningún otro país tiene, lo cual es fácil, solo basta saber que no somos socialistas, mucho menos musulmanes. Y para conseguirlo, basta con dejar el resentimiento a un lado, pues el resentimiento es la base del odio, de la polarización y de la brutalidad.
Política aldeana
Ya comenzaron en Coahuila las campañas electorales, que dicho sea de paso, iniciaron antes de lo que dictan las leyes, pero lo más grave es que las campañas iniciaron con acusaciones de corrupción sin ningún sustento, pero a decir verdad es lo único que necesitan los resentidos para desatar su odio y mostrar su ignorancia. Tal vez por eso, Ricardo Mejía Berdeja fue quien empezó este tipo de campañas en Coahuila, pero seguramente no será el único. Que jodidos estamos en nuestro estado, pero es lo que hay.
Preguntas huérfanas
¿Será cierto que el PT y el PVEM son los salvadores de la democracia? Que jodidos estamos.
¿Habrá quien piense que Donald Trump ya se olvidó de los cárteles de la droga mexicanos?
¿Por qué las autoridades mexicanas no detuvieron a los delincuentes que asistieron al sepelio de El Mencho?
¿Le cree usted a Claudia Sheinbaum? Yo tampoco.




























