José Guadalupe Robledo Guerrero.
Con el pretexto de defender la soberanía de México, la presidenta-gerente Claudia Sheinbaum ha entrado en un choque frontal con su homólogo estadunidense Donald Trump, quien en reiteradas ocasiones le ha ofrecido ayuda para enfrentar a los cárteles de la droga, los que dominan gran parte del territorio mexicano y constituyen un peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos, y con los que el gobierno mexicano tiene un visible pacto de apoyo mutuo, respaldo económico para las campañas políticas de Morena a cambio de impunidad.

Pero a la fecha no se sabe de cuál soberanía nacional habla la presidenta-gerente de México, pues dicha soberanía no existe en los lugares en donde los cárteles dominan. Nuestro país tampoco tiene soberanía energética ni alimentaria, menos tecnológica o económica, ya que nuestro comercio con Estados Unidos depende en 80 por ciento del vecino país, gracias al T-MEC, el cual se encuentra en momentos críticos, porque en este año habrá de revisarse dicho Tratado comercial.
El peligro que representa el gobierno de nuestro país para EU, radica no solo en que permite la producción indiscriminada de drogas y su exportación al mercado norteamericano, sino también porque es la entrada de la migración masiva hacia el vecino país, y del ingreso de espías y terroristas, no solo latinoamericanos, sino fanáticos musulmanes y “socialistas” de China, Rusia, Cuba y Venezuela, a los cuales defiende el Partido Demócrata estadunidense, porque son sus votantes cautivos.
Los “socialistas” latinoamericanos, siempre han caminado junto con los narcotraficantes que financian sus actividades propagandistas y de proselitismo electoral, al mismo tiempo sostiene a los grupos guerrilleros. Para los “socialistas” latinoamericanos, la migración y el tráfico de drogas le sirven para debilitar el poderío y la unidad del pueblo estadunidense; por eso, Donald Trump insiste en enfrentar dicha conspiración.
México, al que recientemente Trump acusó de ser el epicentro de la violencia criminal de los cárteles de la droga, principalmente por el evidente pacto que el gobierno obradorista tiene con estas organizaciones a las que ha calificado como terroristas. Dicha situación se encuentra actualmente en un peligroso punto, pues el presidente norteamericano está dispuesto a intervenir militarmente en nuestro territorio, pero a pesar de lo riesgoso del caso, a la mandataria mexicana parece no importarle, pues a la fecha ha hecho todo lo posible por llevarle la contra al gobierno trumpista, en momentos en que está en juego la supervivencia del T-MEC, del que depende el 80 por ciento de nuestras exportaciones y las inversiones y empleos que en México ha acarreado el mencionado Tratado.
Claudia Sheinbaum ha retado a Donald Trump, arguyendo que el pueblo de México se levantaría en armas ante una intervención en su territorio. Incluso, los narcotraficantes toman con mayor seriedad las amenazas de Trump, pues hace días el diario The New York Times aseguró que el cártel de Sinaloa está acumulando armamento ante la posibilidad de un operativo militar de Estados Unidos contra las organizaciones criminales de México.
Lo cierto, es que México es tan importante para el gobierno estadunidense como lo es Irán, el país que financia al terrorismo islámico en el mundo e insiste en fabricar bombas nucleares, pues nuestro país tiene una frontera de 3,152 kilómetros, la gran puerta por donde transitan los principales problemas de Estados Unidos: la droga, los migrantes, los espías y los terroristas, los que Donald Trump está dispuesto a combatir con su poderío militar, tal y como lo hizo con la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro.
Actualmente, Trump está ocupado en Cuba e Irán, pero hay quienes aseguran que pronto se ocupará de México, de los cárteles de la droga y sus narcopolíticos. En esas estamos, mientras la violencia, los homicidios, los desaparecidos, las extorsiones, el tráfico de drogas, órganos, migrantes y la trata de personas asolan a nuestro país, manteniendo aterrorizados a los habitantes de varias regiones de México.
Política aldeana
Ante la fracasada reforma electoral de Claudia Sheinbaum, la presidenta-gerente de México ha lanzado su plan B, que tiene como destino achicar o desaparecer los organismos electorales de los estados de la república, con el pretexto de reducir el gasto que representan tales organismos, pero a final de cuentas, de lo que se trata es que las elecciones no tengan supervisión, para que Morena haga lo que le dé la gana, tal y como lo está haciendo en Coahuila, en donde los candidatos morenistas han comenzado sus campañas políticas antes del tiempo reglamentado, con el apoyo del presidente provisional del Instituto Electoral de Coahuila, Oscar Daniel Rodríguez Fuentes, quien a todos tiros es morenista.
Preguntas huérfanas
¿Sabía usted que desde la revolución castrista Cuba ha vivido de apoyos filantrópicos y préstamos que nunca paga?
¿A qué se debe que el “revolucionario” pueblo cubano no produce ni sus alimentos y vive de las limosnas humanitarias que les dan los amantes de la dictadura castrista?
¿Por qué no se ve que Donald Trump, aun con sus belicosos métodos, está defendiendo el estilo de vida de los habitantes del llamado mundo libre en donde se ubica México?



























