México aprueba la vacuna BCG contra la tuberculosis: entre avances y retos estructurales

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El reciente anuncio del gobierno federal sobre la liberación y distribución de la vacuna BCG (Bacilo de Calmette-Guérin) marca un hito en la política pública sanitaria mexicana, pero abre también múltiples interrogantes sobre eficacia, cobertura y responsabilidad estatal. Según lo declarado por la Secretaría de Salud, la vacuna, destinada principalmente a recién nacidos para proteger contra las formas graves de tuberculosis —como la meníngea y la miliar—, comenzará a distribuirse en las unidades de salud del país y estará plenamente disponible en un plazo estimado de 15 días tras su liberación.

La recuperación del suministro ocurre luego de más de tres meses de desabasto que habían afectado al calendario de vacunación neonatal. Las autoridades indican que esta aplicación está recomendada idealmente entre el nacimiento y los 30 días, aunque puede administrarse hasta los 14 años en una sola dosis.

La BCG, cuya cepa proviene de una forma atenuada de Mycobacterium bovis, se ha utilizado históricamente en países con alta carga de tuberculosis para prevenir formas graves en niños. No obstante, su eficacia frente a las formas pulmonares en adultos es limitada, lo que hace que su impacto poblacional dependa también de estrategias complementarias de detección, tratamiento y contención de transmisión comunitaria.

A nivel global, la investigación sobre nuevas vacunas contra la tuberculosis ha avanzado: un candidato prometedor, conocido como M72/AS01E, demostró en ensayos clínicos de fase IIb una eficacia aproximada del 50 % en individuos con infección latente. Este resultado ha sido considerado un referente científico dentro de la comunidad internacional.

Pero volviendo al contexto mexicano, hay razones para recibir el anuncio con cautela. Primero, México tiene una cobertura vacunal que ha reportado deficiencias históricas: estudios muestran que entre 2006 y 2021, más del 40 % de las dosis adquiridas de BCG no fueron aplicadas, lo que evidencia fallas logísticas, desperdicios y brechas en la cadena de distribución. Segundo, ya antes del anuncio algunos medios señalaban que la escasez había obligado a suspender temporalmente la vacuna, lo que dejó decenas de miles de recién nacidos sin protección en un momento clave del calendario inmunológico nacional.

Desde la óptica política, este episodio revela la fragilidad estructural del sistema de salud mexicano: las promesas de acceso universal chocan con problemas de presupuesto, coordinación interinstitucional y priorización política. No basta con “liberar” una vacuna: su impacto depende de recursos humanos bien distribuidos, vigilancia epidemiológica robusta, comunicación efectiva y rendición de cuentas.

Además, la tuberculosis sigue siendo un problema significativo en México: los datos más recientes muestran que los casos reportados al primer trimestre de 2025 ya suman más de 4,000, convirtiéndose en la segunda enfermedad de mayor incidencia tras la influenza. Algunas entidades como Baja California, Nuevo León y Veracruz encabezan la lista de afectación. Esto sugiere que, más allá de la vacunación neonatal, se requiere un fortalecimiento integral del sistema de diagnóstico, tratamiento y prevención comunitaria para frenar la expansión de la enfermedad.

Finalmente, la puesta en marcha de esta medida debe observarse con un espíritu crítico: ¿qué mecanismos habrá para supervisar la cadena de distribución y evitar nuevos desabastos? ¿Cómo se evitará que las dosis disponibles se queden en bodegas sin aplicarse? ¿En qué medida se coordinará con las entidades federativas para asegurar que las poblaciones más vulnerables reciban la vacuna oportunamente?

En suma, el anuncio de aprobación de la vacuna BCG es un paso necesario y simbólico, pero no suficiente. Su éxito dependerá de la capacidad institucional para transformarlo en acción eficaz y permanente. La salud no puede depender del anuncio de un día; requiere constancia, vigilancia y responsabilidad estatal.

fuente: Secretaría de Salud (Gobierno de México) – información oficial sobre la vacuna BCG