Chamán (II)

0
27

Rufino Rodríguez Garza.

El verano es una estación de mucho calor y algunas lluvias, por eso cuando se sale en estos días lo mejor es hacerlo a muy tempranas horas del día para poder aprovechar el fresco y terminar a mediodía y de esa forma evitar una insolación. Salir temprano y saber de antemano el lugar a estudiar es lo mejor porque así rinde más la salida. 

En esta ocasión en compañía de Sergio López amigo al cual ya le dio el «mal de piedra» nos encaminamos a un sitio que yo recorrí hace algunos años, pero que me gustaba para que él lo conociera y de igual forma elaborara una pequeña descripción del mismo.  Como ya tenía más de dos meses de no recorrer sitios del Pelillal, los protocolos nos indicaban que había que pasar a saludar a los buenos amigos Mata Alonso, la comadre Pina y el compadre Octaviano.

En esta ocasión tenían como invitados a una gran brigada de salud los cuales se encontraban tomando signos vitales además de la medición del azúcar en sangre y la presión. Esta brigada viene de Ramos Arizpe y son parte de las actividades que desarrolla la iglesia de San Nicolás Tolentino; yo de paso aproveché para que me checaran la presión la cual me indicaron que se encontraba bien, como de un muchacho de 18 años en los límites, pero bien. 

Saludé a Lupita, hija de los compadres, y al compadre lo vi muy mejorado en lo que cabe, pues ya hace algunos años que sufrió una embolia que lo tiene amarrado a una silla de ruedas. Quedamos de regresar al terminar de explorar El Cañón del Pitayal. Este cañón es la entrada para ir a sitios importantes como lo son el Aparejo (también se puede llegar por la presa Las Esperanzas), acercarse al Arroyo Piedritas y los interesantes sitios de ese rumbo como lo es la Sierra Del Lechuguilloso, El Borrado, así como otros lugares más que contienen pinturas y grabados, así como también algunos morteros. 

Aquí en la boca del cañón se localizan pinturas en varios colores y grabados de muy buena manufactura. En el lado oriente de esta cañada se encuentran unas pinturas «lineal rojo» dirían los arqueólogos donde priva el geometrismo más puro. No lejos hay más pintura donde se observan líneas curviformes paralelas, metros más adelante se encuentran unas enormes rocas las cuales sirvieron de cuaderno donde se dejaron vestigios grabados. Destacan huellas de venado y una sola que presumimos es de bisonte, otros grabados son geométricos y destacan algunos triángulos. 

Existe una pequeña cañada que desemboca en este Cañón Del Pitayal y dónde localizamos una figura antropomorfa, un chamán muy bien delineado y que aunque de pequeñas dimensiones domina buena parte de la cañada. Esta figura está sexuada se le observan sus ojos y su nariz y la posición de los brazos es muy clara pues, con una mano se toca la cabeza y con la otra mano la cintura. En los alrededores de la Presa Pantalones que se localiza como a 5 o 6 km de esta figura, allí se encuentran dos figuras muy parecidas y con las manos en las mismas posiciones.