Fernando Rangel de León.
Es cierto que el Plan de Guadalupe, tenía por objeto levantar en armas al pueblo de México para derrocar a Victoriano Huerta, que se había hecho de la Presidencia de la República, haciendo renunciar primero y asesinado después al Presidente Francisco I. Madero y al vicepresidente José María Pino Suárez, en el aciago episodio de la Revolución Mexicana, de la Decena Trágica, del 9 al 19 de febrero de 1913.

Pero Venustiano Carranza y quienes lo secundaron Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles, sobre todo, aprovecharon el derrocamiento del usurpador Victoriano Huerta, para dar inicio a la etapa más cruenta de la Revolución: la lucha de facciones, entre ellos, por un lado y por el otro Francisco Villa, Emiliano Zapata y otros revolucionarios.
Mientras Carranza, Obregón y Calles, buscaban hacerse del poder por el poder mismo, Villa y Zapata, lo buscaban para hacer realidad los ideales por los que fue la Revolución: reparto de tierras, mejores condiciones laborales, justicia para todos, sufragio efectivo, no reelección; municipio libre, y otros.
Al ser traicionados, derrotados y muertos Villa y Zapata, por Carranza, Obregón y Calles, estos hicieron la Constitución de 1917, para calmar al pueblo, plasmando en ella algunos de los mencionados ideales, que solo quedaron en el papel por muchos años, hasta que Lázaro Cárdenas, entre 1934 y 1940, empezó a hacer realidad las demandas obreras y campesinas, y a nacionalizar los recursos nacionales.
El Plan de Guadalupe, fue firmado en la Hacienda de ese nombre, municipio de Ramos Arizpe, Coahuila, el 26 de marzo de 1913, por el gobernador Venustiano Carranza y los militares Jacinto B. Treviño, Lucio Blanco, Cesáreo Castro, Alfredo Breceda y otros.
Acaban de cumplirse 113 años de ese plan y el gobierno de la República ya no lo celebra como antes, en que llegó a ser presidida la conmemoración por el Presidente de México, en la ex Hacienda de Guadalupe.
Las autoridades que siempre han estado presentes en esa celebración en el lugar en donde se firmó el plan, son las del gobierno del estado de Coahuila y de la mayoría de los 38 municipios; pues es un orgullo para nuestro estado haber sido cuna de la parte de la Revolución Mexicana, en que se derrocó al chacal Victoriano Huerta.




























