Jorge Arturo Estrada García.
“La única forma de que se produzca el cambio es que la gente
se implique de forma más significativa en el proceso político”.
Bernie Sanders.
“En cierta medida la corrupción es un asunto cultural y lo peor
que le puede pasar a una sociedad es acostumbrarse a ella”.
Fernando Savater.
Es un mal momento para México. También, para el Palacio Nacional. Los problemas agobian al país. La inseguridad persiste. Un tercio del territorio está en manos de la delincuencia, establece el gobierno estadounidense. La economía de México se desploma. Ya no hay “guardaditos” ni fideicomisos que soporten a los programas sociales. Los pésimos resultados de siete años de gobierno ya son un lastre. En el 2027, viene la elección más grande de la historia del país y Morena se fractura. La disputa por el poder, en ese partido, es intensa. Está por verse si en el despacho presidencial hacen las listas de candidatos, o todavía los dedazos vienen desde Tabasco.

Por lo pronto, el Inegi reporta que hay más mexicanos entrando a la informalidad y más que no completan para la canasta básica. La carestía los agobia. Adicionalmente, Pemex necesita un rescate operativo y financiero urgente. Es un pozo sin fondo. El subsidio a la gasolina se come el dinero extra, que entra por venta de crudo caro por la crisis bélica en Ormuz. El Palacio Nacional amenaza a gasolineros y tortilleros que venden caro y envía al secretario de hacienda a que visite los mercados populares a verificar precios.
Es evidente que el país que rediseña el obradorismo se desmorona. La macroeconomía se cimbra y la deuda externa aumenta rápidamente. Sin embargo, la deuda, es la tablita de salvación del proyecto morenista. El dinero para las Becas del Bienestar ya no alcanza, pero no pueden dejar de llegar a los hogares. Se derrumbaría ese régimen.
Simultáneamente, el Factor Trump, persiste generando turbulencias. El «motor» de la economía, mexicana, sigue siendo el tratado comercial. Se pretende un acuerdo que consolide a nuestro país, como el principal proveedor y comprador de bienes de Estados Unidos. No obstante, la revisión del T-MEC en curso y las investigaciones estadounidenses bajo la Sección 301, por el exceso de capacidad manufacturera, inyectan incertidumbre.
También, es evidente que los inversionistas, extranjeros, muestran cautela debido a la falta de certeza jurídica derivada de las reformas al Poder Judicial, y al cambio constante en las «reglas del juego».
En el país, el clima social y de seguridad, representa riesgos para la viabilidad económica. Los eventos de alto impacto, como el Mundial de Futbol 2026 estarán bajo la lupa. La violencia luego de la muerte de «El Mencho» ha proyectado la imagen de un «país en guerra», lo que ha motivado alertas de viaje extraordinarias de los principales socios comerciales.
La economía informal, es la que crece más rápido. Ella atrapa al 55 por ciento de los trabajadores y configura una «economía rota», en donde el PIB per cápita ha retrocedido a los niveles de 2017. Así, persisten las crisis en la seguridad pública y en la confianza institucional, que no se han resuelto.
El gobierno federal actual, no logra consolidar una personalidad propia. La sombra del Tlatoani es enorme. Pesa demasiado en lo político y lo social. El clima social se percibe agobiado. Los discursos gubernamentales y la vida cotidiana, ciudadana, no coinciden y chocan.
En este plano internacional. Se entra en pugna con la Organización de las Naciones Unidas por las desapariciones forzadas.; también en que las Madres Buscadoras son percibidas sin apoyos reales. Y, abandonadas en sus dolorosas tareas.
De esta forma, se genera una percepción de abandono, por parte del Estado, hacia grupos vulnerables locales, como las madres buscadoras, mientras se priorizan apoyos económicos a países como Cuba, lo que el periodismo y la opinión pública ya califica como una falta de congruencia.
Así, se van conformados los escenarios previos, para las mega elecciones, federales y estatales del 2027. Las cuales podrían ser consideradas como un termómetro de la resistencia y el fatalismo que caracteriza a la sociedad mexicana. No habrá voto masivo de castigo, señalan los enterados.
No obstante, se advierte que un país tan polarizado está condenado a «consumirse en su propio fuego». Entonces el reto para la debilitada democracia será enorme. Por lo pronto, México encara el 2026 en una encrucijada marcada por un crecimiento inercial. Tras un 2025 con un avance anémico del 0.8%, la peor tasa desde la pandemia.
Los analistas reportan que las expectativas para este año son bajas. La Secretaría de Hacienda mantiene un rango optimista de 2.8 por ciento. En contraste, organismos como la OCDE y Banxico proyectan cifras de 1.3 por ciento y 1.6 por ciento, respectivamente. Estas expectativas resultan insuficientes para las necesidades demográficas del país.
El frente fiscal es quizá el mayor «foco rojo» para la estabilidad macroeconómica. Hacienda apuesta por reducir el déficit público del 4.9 por ciento al 3.5 por ciento para 2027, pero el ajuste radica en recortes drásticos a la inversión pública, que ya cayó un 28 por ciento, en 2025, y al gasto programable.
Sin embargo, las finanzas ya se ven presionadas adicionalmente por el subsidio de 5 mil millones de pesos al IEPS de los combustibles, lo que obligará a la presidenta Sheinbaum a profundizar en la austeridad en áreas operativas para no afectar los programas sociales. Además, persiste el lastre estructural de Pemex y un déficit fiscal que alcanzó su nivel más alto en 36 años.
De esta forma, aunque la presidenta, Claudia Sheinbaum, mantiene una aprobación del 70%, este respaldo convive con una percepción récord de la inseguridad como el principal problema del país, 79 por ciento. Es evidente que el rijoso morenismo está fracturado. El factor Trump agobia, sistemáticamente, y desde Tabasco se envían señales de reproches. Adicionalmente el escenario de la corrupción en el régimen de la 4T se define ya como el de la impunidad institucionalizada, con el estallido de escándalos monumentales que contradicen sistemáticamente la narrativa oficial de honestidad. Así, México está hundido en el lugar 141 de 180 del Índice de Percepción de la Corrupción, de Transparencia Internacional. Vienen cosas interesantes. Veremos.




























